{"id":16210,"date":"2020-07-06T00:00:00","date_gmt":"2020-07-06T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-salarios-de-los-empleados-publicos"},"modified":"2024-02-22T23:05:34","modified_gmt":"2024-02-23T05:05:34","slug":"los-salarios-de-los-empleados-publicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-salarios-de-los-empleados-publicos","title":{"rendered":"Los salarios de los empleados p\u00fablicos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Uuc-kib Espadas Ancona. <\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Como<br \/>\ntantas cosas, la pandemia ha revivido el debate de los salarios de los<br \/>\nempleados p\u00fablicos. El planteamiento general, a derecha, centro, izquierda, gobierno,<br \/>\noposici\u00f3n y abstinentes pol\u00edticos, es que \u00e9stos nunca deben ser altos. Dado que<br \/>\nlos salarios se pagan con dinero que se nos quita a todos, la parte de esa<br \/>\nconfiscaci\u00f3n que se entrega a quienes viven de los impuestos, ya que es<br \/>\ninevitable, debe ser tan menor como sea posible. Esta forma de razonar, sin<br \/>\nembargo, deja de lado algunos aspectos muy importantes del problema.<\/p>\n<p>Lo primero que hay que establecer,<br \/>\nes que el dinero que el gobierno eroga en salarios se entrega a cambio de un<br \/>\ntrabajo. Desde luego se pueden encontrar ejemplos de vividores que cobran sin<br \/>\ntrabajar, personas sin capacidad a los que un pariente les dio un puesto in\u00fatil,<br \/>\no usufructuarios del pago de favores pol\u00edticos; pero en honor a un debate<br \/>\nrazonable hay que recordar que esas condiciones son il\u00edcitas y forman parte del<br \/>\ngordo expediente de la impunidad en M\u00e9xico, que incluye muchas otras cosas<br \/>\nfuera de lo laboral.<\/p>\n<p>La evidencia del trabajo de los<br \/>\nempleados p\u00fablicos es hoy, como en otras ocasiones, abrumadora. La l\u00ednea de<br \/>\nfuego de la lucha contra el COVID est\u00e1 formada, casi en exclusiva, por<br \/>\ntrabajadores de gobierno. Nadie puede decir que estas personas est\u00e9n cobrando<br \/>\nun sueldo que no se merezcan, y s\u00ed muy por el contrario. En diversas<br \/>\ncircunstancias, a veces m\u00e1s y a veces menos dram\u00e1ticas, es el trabajo real de<br \/>\nlos empleados p\u00fablicos el que permite a este pa\u00eds funcionar, pura y llanamente.<br \/>\nDistintos ej\u00e9rcitos, de maestros, de petroleros, de polic\u00edas, de electricistas<br \/>\ny desde luego de soldados, por mencionar s\u00f3lo los m\u00e1s grandes, realizan tareas<br \/>\nfundamentales sobre las cu\u00e1les descansa la vida diaria del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Esto no significa de ninguna manera<br \/>\nque dentro del servicio p\u00fablico no haya actos de corrupci\u00f3n y delitos, como se<br \/>\ndenuncia ampliamente desde siempre, pero si quiere decir que hay que distinguir<br \/>\nentre \u00e9stos y los muy diversos servicios que s\u00f3lo el Estado puede proporcionar<br \/>\ny de hecho proporciona. Los empleados que forman parte de estas tareas, por lo<br \/>\ntanto, tendr\u00e1n que cobrar precisamente por su trabajo, exactamente de la misma<br \/>\nmanera que lo hacen los que laboran para el sector privado. No hay raz\u00f3n para<br \/>\npretender que los salarios de los empleados p\u00fablicos sean menores que los<br \/>\notros. La poblaci\u00f3n no les est\u00e1 regalando su dinero, les est\u00e1 pagando lo que<br \/>\ncorresponde por \u00e9l, y con frecuencia, menos. Esto se hace evidente cuando un<br \/>\ntrabajo se cobra mucho mejor en la iniciativa privada que en el gobierno. Las<br \/>\nempresas, por su propia naturaleza, no pagan nada por encima de su precio de<br \/>\nmercado. El gobierno por el contrario, e indebidamente, suele pagar por debajo<br \/>\nde \u00e9ste, en particular los trabajos m\u00e1s especializados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Uuc-kib Espadas Ancona.<\/p>\n","protected":false},"author":1056,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16210"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1056"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16210"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16210\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31602,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16210\/revisions\/31602"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}