{"id":16196,"date":"2020-07-03T00:00:00","date_gmt":"2020-07-03T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/es-un-hasta-luego"},"modified":"2024-02-22T23:05:00","modified_gmt":"2024-02-23T05:05:00","slug":"es-un-hasta-luego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/es-un-hasta-luego","title":{"rendered":"Es un hasta luego"},"content":{"rendered":"<p><b>Editorial La Revista Peninsular&nbsp;<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Don Ra\u00fal Casares G. Cant\u00f3n fue uno de los liderazgos<br \/>\nm\u00e1s importantes de Yucat\u00e1n en las \u00faltimas d\u00e9cadas, siendo factor imprescindible<br \/>\npara el desarrollo pol\u00edtico, econ\u00f3mico, y social del Estado gracias a la<br \/>\nprofunda inteligencia y gran diplomacia que lo caracterizaba. Pocos yucatecos<br \/>\nse han enamorado de \u00e9sta tierra como lo hizo \u00e9l, y muchos menos le han dado<br \/>\ntanto como \u00e9l lo hizo.<\/p>\n<p>Don Ra\u00fal Casares fue un empresario excepcional desde<br \/>\ntemprana edad, lo que le permiti\u00f3 presidir la C\u00e1mara Nacional de Comercio de<br \/>\nM\u00e9rida en 1971 cuando ten\u00eda solo treinta y un a\u00f1os, convirti\u00e9ndose en el<br \/>\npresidente m\u00e1s joven de la historia de la c\u00e1mara. A lo largo de su vida<br \/>\nencabez\u00f3 proyectos empresariales en distintas industrias como la maderera, la<br \/>\nde distribuci\u00f3n alimentaria, y la tur\u00edstica, consolidando importantes marcas<br \/>\ncomo Kek\u00e9n, y conocidos negocios c\u00f3mo el Hotel Misi\u00f3n M\u00e9rida del Parque.<\/p>\n<p>Las aportaciones que Don Ra\u00fal hizo a la promoci\u00f3n de la<br \/>\ncultura en el Estado sin duda ser\u00e1n apreciadas por generaciones. Form\u00f3 parte<br \/>\ndel grupo de empresarios que impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de la Orquesta Sinf\u00f3nica de<br \/>\nYucat\u00e1n, y posteriormente se convirti\u00f3 en presidente del Patronato de la<br \/>\nOrquesta Sinf\u00f3nica de Yucat\u00e1n #FIGAROSY. Tambi\u00e9n presidi\u00f3 la fundaci\u00f3n Fernando<br \/>\nCastro Pacheco, creada para exponer y mantener las obras del difunto artista<br \/>\nyucateco que da nombre a la fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Probablemente la aportaci\u00f3n cultural m\u00e1s importante de<br \/>\nDon Ra\u00fal fue su esfuerzo para impulsar la enciclopedia alfab\u00e9tica publicada en<br \/>\n1998 titulada \u201cYucat\u00e1n en el tiempo\u201d. \u00c9sta obra de seis tomos, editada por Juan<br \/>\nDuch Colell (Su entra\u00f1able amigo), Michel Antochiw, Fernando Espejo, y Silvio<br \/>\nZavala Vallado, ilustra la historia y el presente de nuestra regi\u00f3n peninsular,<br \/>\nconvirti\u00e9ndose en un referente para quien pretenda adentrarse en la materia.<\/p>\n<p>De igual forma, fue parte del consejo fundador de la<br \/>\nahora Universidad An\u00e1huac Mayab, la cual le otorg\u00f3 en el a\u00f1o 2012 un doctorado<br \/>\nHonoris Causa en Ciencias Econ\u00f3micas. El mismo a\u00f1o encabez\u00f3 una campa\u00f1a de<br \/>\nconcientizaci\u00f3n denominada \u201cAct\u00faa X Yucat\u00e1n\u201d encaminada a promover el voto<br \/>\nciudadano en la elecciones de ese entonces.<\/p>\n<p>No puedo decir menos que extra\u00f1ar\u00e9 las m\u00faltiples<br \/>\ncomidas y tertulias que acompa\u00f1aba a mi padre con su amigo Ra\u00fal y luego, a la<br \/>\nmuerte de mi padre el honor de ser invitado muchas veces y en donde me<br \/>\ncomparti\u00f3 un poco de la mucha sapiencia de la que gozaba; extra\u00f1ar\u00e9 escuchar la<br \/>\npoes\u00eda que tanto declamaba en cada ocasi\u00f3n que nos sent\u00e1bamos a departir tanto<br \/>\nen el comedor de La Revista (que siempre ha sido su casa), como en el Muelle 8,<br \/>\no en el comedor de su casa.<\/p>\n<p>Tampoco puedo pasar por alto que Don Ra\u00fal influyo en<br \/>\ngran medida a mi formaci\u00f3n, junto con otros personajes yucatecos, as\u00ed como del<br \/>\naltiplano. Era imposible conocerlo y no aspirar a ser c\u00f3mo \u00e9l, no por su \u00e9xito<br \/>\necon\u00f3mico, sino por su inteligencia, su decoro, su porte, su sencillez, su<br \/>\ndeterminaci\u00f3n\u2026 En fin, por lo que val\u00eda como ser humano; porque a\u00fan hubiese<br \/>\nsido despojado de toda pertenencia material, lo que \u00e9l tra\u00eda dentro lo hac\u00eda<br \/>\nm\u00e1s valioso que muchos de nosotros.<\/p>\n<p>Don Ra\u00fal ser\u00e1 extra\u00f1ado por muchos de nosotros, pero<br \/>\nsu recuerdo prevalecer\u00e1 a trav\u00e9s de los esfuerzos que hizo en vida, lo cual<br \/>\nrepresenta una alegr\u00eda pues la huella que dej\u00f3 su trabajo no ser\u00e1 borrada<br \/>\npronto. El me ense\u00f1\u00f3 que hab\u00eda que defender la aldea propia aunque las flechas<br \/>\nno hayan salido de mi arco, hoy intentar\u00e9 seguir sus ense\u00f1anzas.  Externamos nuestras m\u00e1s sinceras condolencias<br \/>\na su esposa Do\u00f1a Ileana, y a sus hijos Ileana, Ra\u00fal, Mauricio, Esteban y<br \/>\nAlejandra.<\/p>\n<p>A Don Ra\u00fal le dir\u00eda que no es un adi\u00f3s, es un hasta<br \/>\nluego. Y por todo, Gracias.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial.<\/p>\n","protected":false},"author":1111,"featured_media":31589,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16196"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16196"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16196\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31588,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16196\/revisions\/31588"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}