{"id":16182,"date":"2020-06-30T00:00:00","date_gmt":"2020-06-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/junio-y-los-sabios"},"modified":"2024-02-22T23:04:09","modified_gmt":"2024-02-23T05:04:09","slug":"junio-y-los-sabios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/junio-y-los-sabios","title":{"rendered":"Junio y los sabios.."},"content":{"rendered":"<p>Se desped\u00eda junio, el bello, el del atardecer a las once, el de las sardinas en el pan, y san Antonio y san Pablo y san Juan&#8230; y se desped\u00eda con sol y calor, duende y vida.. Y el consejo de sabios se reun\u00eda para su habitual asamblea de principios de verano&#8230;<\/p>\n<p>..y la joven que adoraba las fotos de su persona sobre todas las cosas excepto sobre su propia persona no se acerc\u00f3 a escuchar ni a hacer alguna pregunta&#8230; No lo sab\u00eda todo, ni siquiera sab\u00eda algo.. pero le importaba bastante poco.<\/p>\n<p>Lo mismo sucedi\u00f3 con un hombre que dec\u00eda cosas que no eran verdad, y con otro que vest\u00eda de gris, con una mujer encantada de saludarse, y con otra que pensaba que leer libros era perder el tiempo&#8230; y con muchos, y con m\u00e1s..<\/p>\n<p>El tipo que defend\u00eda el flamenco y el toreo era un espa\u00f1ol que conoc\u00eda el flamenco y el toreo. Era culto, educado, sensible, leal. Vest\u00eda en colores cl\u00e1sicos, azul y beige, beige y azul.. hablaba honradez. Cantaba copla, cantaba bien&#8230;<\/p>\n<p>S\u00ed se acerc\u00f3 al consejo de sabios a hacer alguna pregunta y buscar alguna respuesta. Querer saber es tan importante!<\/p>\n<p>Dedicado a los sabios<br \/>A mi cantante favorito<br \/>A Albriux<br \/>Al toreo: joya de Espa\u00f1a<br \/>Al flamenco: gran tesoro<br \/>A cada persona que se preocupa por el saber<br \/>A mi querido Luis<br \/>A Carlos<br \/>Al mes de junio, lo amo con amor<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se desped\u00eda junio, el bello, el del atardecer a las once, el de las sardinas en el pan<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":31576,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16182"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16182"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16182\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31575,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16182\/revisions\/31575"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31576"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}