{"id":16152,"date":"2020-06-26T00:00:00","date_gmt":"2020-06-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/morir-de-hambre-o-de-covid-2"},"modified":"2024-02-22T23:03:03","modified_gmt":"2024-02-23T05:03:03","slug":"morir-de-hambre-o-de-covid-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/morir-de-hambre-o-de-covid-2","title":{"rendered":"Morir de hambre o de COVID"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Por Uuc-kib Espadas Ancona<\/i><\/b><\/p>\n<p>Desde el principio de la pandemia que hoy nos azota se hizo evidente una terrible disyuntiva para los distintos pa\u00edses: establecer y sostener severas medidas de aislamiento social para evitar la expansi\u00f3n de coronavirus y sufrir consecuencias econ\u00f3micas igual de severas, o reactivar la econom\u00eda en el menor plazo posible, disminuyendo el da\u00f1o a \u00e9sta a cambio de incrementar los riesgos para la salud y la vida de la poblaci\u00f3n en su conjunto. M\u00e9xico ha iniciado su reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica luego de m\u00e1s de dos meses de confinamiento general -que en la pr\u00e1ctica dist\u00f3 de ser tal- y de un deterioro notable en las condiciones de subsistencia de los m\u00e1s necesitados. Sin embargo, la apertura se est\u00e1 llevando a cabo en momentos en que los contagios y las defunciones siguen en ascenso, y sin tener la certeza de si el pico de la epidemia se ha alcanzado ya, si a\u00fan no, o si el fin de la cuarentana generar\u00e1 un repunte y un nuevo pico. Lo cierto es que, en los \u00faltimos d\u00edas, una proporci\u00f3n significativa de la poblaci\u00f3n ha vuelto a sus actividades econ\u00f3micas y que, por un tiempo a\u00fan largo, tratar\u00e1n de esquivar la infecci\u00f3n que contin\u00faa expandi\u00e9ndose.&nbsp;<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n fue descrita con lujo de cinismo por uno de los cuatro mayores oligarcas de M\u00e9xico al afirmar, ante una amplia reuni\u00f3n de sus empleados que, de no volver a los negocios como habitualmente, en lugar de morir de enfermedad, todos ellos, \u00e9l incluido, morir\u00edan de hambre. M\u00e1s all\u00e1 de la imposibilidad material de que un hombre que s\u00f3lo en 2019 infl\u00f3 su ya grotesca fortuna con m\u00e1s de cuatro mil millones de d\u00f3lares pudiera morir de inanici\u00f3n a\u00fan el mundo se detuviera permanentemente, la declaraci\u00f3n ilustra un dilema real que hoy se concreta en la sociedad.<\/p>\n<p>Exigencias del mismo tipo se repitieron en todo el mundo y, finalmente, la reapertura econ\u00f3mica ha empezado, teniendo especial importancia la que se lleva a cabo en los Estados Unidos, dado el gigantesco tama\u00f1o de su econom\u00eda. Esta reactivaci\u00f3n, sin embargo, y de manera semejante a lo ocurrido con el cierre, no tendr\u00e1 un impacto homog\u00e9neo en los distintos segmentos de la poblaci\u00f3n. La masa de trabajadores asalariados, el 97% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa en M\u00e9xico, ver\u00e1 sus condiciones laborales y de vida afectadas de distintas maneras. El tiempo en que tardar\u00e1n en lograr nuevamente cierto equilibrio financiero ser\u00e1 prolongado, y para muchos significar\u00e1 transitar de manera permanente al enorme ejercito de pobres de nuestro pa\u00eds. Por el contrario, los due\u00f1os del dinero han comenzado ya a cosechar enormes ganancias como resultado de la reapertura. Seg\u00fan informa la revista Forbes, s\u00f3lo el viernes 5 de junio, fecha de inicio de actividades de negocios minoristas en el vecino pa\u00eds del Norte, diez de los m\u00e1s grandes multimillonarios del mundo se cebaron en 19,400 millones de d\u00f3lares. De ellos, aproximadamente 1,570 (unos 34,500 millones de pesos) fueron a parar a manos del mexicano m\u00e1s rico. En un s\u00f3lo d\u00eda.<\/p>\n<p>Es decir, dentro del modelo econ\u00f3mico imperante a nivel mundial -como ha ocurrido durante siglos, pero se ha pronunciado notablemente en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas- cuando la econom\u00eda global pierde, pierden m\u00e1s los pobres, y cuando la econom\u00eda global gana, este crecimiento se concentra en un microsc\u00f3pico grupillo de individuos. Y es justo dentro de este modelo que la alternativa para una gran cantidad de personas es jugarse el pellejo yendo a trabajar o morir de hambre. Sin embargo, esta din\u00e1mica es el resultado de un arreglo social espec\u00edfico, es decir, de una particular forma como las sociedades han ordenado su econom\u00eda. No se trata de procesos espont\u00e1neos, inevitable en la realizaci\u00f3n de actividades productivas, sino de estructuras dise\u00f1adas y construidas con el fin espec\u00edfico de concentrar la riqueza producida socialmente en poqu\u00edsimas manos. De esta forma, el Estado est\u00e1 impedido de disponer de los recursos necesarios para sostener un cierre de actividades econ\u00f3micas por el tiempo que exija el abatir las p\u00e9rdidas humanas. La realidad de otros pa\u00edses nos exhibe esto con gran claridad. Desde el enorme Estado chino, que aisl\u00f3 la ciudad de Wuhan logrando limitar la perdida de vidas a 4,600 fallecimientos en esa ciudad de 10 millones de habitantes y en un pa\u00eds de 1,400 millones de personas, hasta el peque\u00f1o pero fuerte estado dan\u00e9s, que recoge cerca del 50% de las ganancias de los negocios privados a trav\u00e9s de ineludibles impuestos, y que gracias a ello pudo establecer medidas eficaces de aislamiento, diagn\u00f3stico y cierre econ\u00f3mico parcial, logrando reducir la p\u00e9rdida de vidas a 590.<\/p>\n<p>El dilema entre morir de hambre o de enfermedad, duro e implacable en M\u00e9xico, no es otra cosa que el resultado de un sistema econ\u00f3mico despiadadamente injusto. En un arreglo econ\u00f3mico sano, que no tuviera como caracter\u00edstica central la desigualdad abismal, el pa\u00eds podr\u00eda reducir muy notablemente el riesgo de infecci\u00f3n por obligaciones laborales. A final de cuentas, el dinero para que todos pudi\u00e9ramos sobrevivir esta crisis confinados y sin arriesgar la vida ha sido generado sobradamente por la sociedad. El problema es que \u00e9sta tambi\u00e9n ha decidido que la riqueza vaya a parar siempre y muy mayoritariamente a la menos de una veintena de personas a las que se ha entregado la propiedad de la econom\u00eda mexicana.<\/p>\n<p>Muchos de los trabajadores muertos en esta crisis de salud lo habr\u00e1n hecho para garantizar las obscenas ganancias de los due\u00f1os del dinero. No es decente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Morir de hambre o de COVID<\/p>\n","protected":false},"author":1056,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16152"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1056"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16152"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16152\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31551,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16152\/revisions\/31551"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}