{"id":16112,"date":"2020-06-19T00:00:00","date_gmt":"2020-06-19T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/de-la-ruptura-a-la-eternidad-segunda-parte"},"modified":"2024-02-22T23:01:07","modified_gmt":"2024-02-23T05:01:07","slug":"de-la-ruptura-a-la-eternidad-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/de-la-ruptura-a-la-eternidad-segunda-parte","title":{"rendered":"De la ruptura a la eternidad (Segunda parte)"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Cultura<\/i>, por:&nbsp;Francisco Sol\u00eds Pe\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p><i><b><\/b><\/i><\/p>\n<blockquote><p><i><b>A diferencia de los retratos o los paisajes que, se cree, representan \u00abal mundo real\u00bb, la pintura abstracta parece referirse s\u00f3lo a lo invisible, a los estados internos o s\u00f3lo a s\u00ed misma.<\/b><\/i><br \/> <b>Anna Moszynska<\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>Cuando se habla del movimiento culturar de la Ruptura, o sea la franca contraposici\u00f3n a la escuela mexicana del muralismo, solemos pensar \u00fanicamente en los pintores y artistas pl\u00e1sticos, sin embargo se trata de todo un movimiento cultural que tiene originalmente sus ra\u00edces en la literatura, con los grupos denominados \u201clos estridentistas\u201d (1) y fundamentalmente los famosos \u201ccontempor\u00e1neos\u201d, quienes intentan trascender a la novela de la revoluci\u00f3n y a la llamada cultura oficial.<\/p>\n<p>Sin embargo, como las letras mexicanas entonces no contaban ni remotamente con el prestigio internacional que s\u00ed guardaban en su haber las obras monumentales de Rivera y Siqueiros (por citar dos ejemplos), entonces la pintura represent\u00f3 la disrupci\u00f3n absoluta, la imposibilidad ya no de volver atr\u00e1s, siquiera de mirar a un pasado mucho menos id\u00edlico que idealizado.<\/p>\n<p>En tanto que esta historia de alg\u00fan modo es reciente, cr\u00edticos, historiadores y hasta sus protagonistas no han acabado de ponerse de acuerdo sobre qui\u00e9nes fueron los miembros \u00ableg\u00edtimos\u00bb de esta generaci\u00f3n. Cada referencia documental, ll\u00e1mese cat\u00e1logo, cr\u00edtica, ensayo o simples entrevistas a prop\u00f3sito de alguna exposici\u00f3n que re\u00fana la obra de estos creadores \u2014cuyo trabajo se inicia entre las d\u00e9cadas de 1950 y 1960\u2014 es diferente; sin embargo, son constantes las figuras de Manuel Felgu\u00e9rez, Jos\u00e9 Luis Cuevas, Lilia Carrillo, Vicente Rojo, Alberto Gironella y Fernando Garc\u00eda Ponce. Nunca fuimos un grupo est\u00e9tico\u00bb aclar\u00f3 alguna vez Felgu\u00e9rez, \u00abnuestra intenci\u00f3n era la autenticidad, ten\u00edamos que crear un estilo propio\u00bb. Juan Garc\u00eda Ponce, quien fue un apologista inteligente y arriesgado para este \u00abno grupo\u00bb, en sus ensayos aclara que \u00abcada artista estaba en busca de un nuevo orden. Cada uno era visto como una isla unida a las dem\u00e1s por la corriente com\u00fan del mar de la pintura en el que existe\u00bb<\/p>\n<p>A pesar de que Jos\u00e9 Luis Cuevas fung\u00eda como la cabeza \u201cformal\u201d debido a su talento no tanto art\u00edstico como publicitario, muchos coincidimos en que su m\u00e1ximo representante es el zacatecano Manuel Felgu\u00e9rez. El propio Juan Garc\u00eda Ponce describe su obra magistralmente: \u201cparte de una necesidad innata de organizar formas, de crear nuevos ritmos mediante el trazo de la pincelada o el contraste de los colores, sin traicionar jam\u00e1s su fidelidad a la materia\u201d.<\/p>\n<p>En la pr\u00f3xima entrega abordaremos el impacto que tuvo el movimiento de la ruptura en Yucat\u00e1n (relativo tal vez pero lo tuvo); pero como en este espacio intentamos recomendar libros no podemos pasar por alto dos obras imprescindibles para entender la \u201cruptura cultural mexicana\u201d, el primero es \u201cGato macho\u201d(3) la autobiograf\u00eda de Jos\u00e9 Luis Cuevas que dif\u00edcilmente llega a tal, m\u00e1s bien se trata de una suma morbosa de autoelogios aunque para algunos eso pueda resultar divertido, y por supuesto \u201cDos artistas en pantal\u00f3n corto. Ibarguengoitia y Felgu\u00e9rez\u201d (4), este s\u00ed para terminar de superar la cuarentena, si es que ello es posible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura.<\/p>\n","protected":false},"author":1069,"featured_media":31519,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16112"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1069"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16112"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31518,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16112\/revisions\/31518"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31519"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}