{"id":15988,"date":"2020-05-30T00:00:00","date_gmt":"2020-05-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/bad-education"},"modified":"2024-02-22T22:55:37","modified_gmt":"2024-02-23T04:55:37","slug":"bad-education","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/bad-education","title":{"rendered":"Bad Education"},"content":{"rendered":"<p><b><i>En la pantalla<\/i>, por:&nbsp;David Moreno.&nbsp;<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Frank Tassone es el super intendente de uno de los distritos escolares m\u00e1s<br \/>\ninfluyentes y exitosos del estado de Nueva York. Sus escuelas, particularmente<br \/>\nla preparatoria Roselyn, son sumamente reconocidas y sus estudiantes son<br \/>\naceptados regularmente en las mejores universidades de los Estados Unidos. A<br \/>\nTassone lo quieren todos: alumnos, maestros, padres, sus propios jefes que<br \/>\nconsideran que su gesti\u00f3n ha sido exitosa. Siempre tiene un sonrisa y una<br \/>\npalabra de aliento para quienes le buscan en los pasillos de la instituci\u00f3n.<br \/>\nTodo parece ir perfectamente para Tassone hasta que se encuentra con Rachel<br \/>\nBhargava, una reportera del peri\u00f3dico escolar quien busca una declaraci\u00f3n sobre<br \/>\nel financiamiento para un proyecto importante. Con cierta condescendencia, el<br \/>\nsuper intendente le contesta y da por terminada la entrevista. No cuenta con<br \/>\nque la joven no se quedar\u00e1 conforme y comenzar\u00e1 a investigar \u2013 con gran olfato<br \/>\npor encontrar una historia \u2013 sobre los gastos que representa el proyecto. Se<br \/>\ntopar\u00e1 con Pam Gluckin, la mano derecha y mejor amiga de Tassone, quien sin<br \/>\npudor alguno utiliza el dinero del sistema de escuelas para financiar sus<br \/>\npropios gastos. Lo que sigue es una estupenda historia que retrata el<br \/>\nfuncionamiento de todo un sistema de corrupci\u00f3n, uno en el que nada es lo que<br \/>\nparece y en el que los involucrados llevan una vida muy diferente a la que<br \/>\naparentan como servidores p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Es la historia de Bad Education, la segunda pel\u00edcula del joven director Cory<br \/>\nFinley la cual est\u00e1 protagonizada por un estupendo Hugh Jackman, la siempre<br \/>\nespectacular Allison Janney, Ray Romano y Geraldine Viswanathan, entre otros.<br \/>\nUna pel\u00edcula que narra la historia del fraude m\u00e1s grande en el sistema de<br \/>\neducaci\u00f3n p\u00fablica de toda la Uni\u00f3n Americana. Un sistema que permite el desarrollo<br \/>\nde todo un mecanismo de fraudes, porque se construye con base en la ceguera que<br \/>\nproducen los resultados supuestamente exitosos. Finley ahondar\u00e1 en ello en la<br \/>\nprimer acto del filme cuando presenta a Tassone conviviendo con sus<br \/>\nestudiantes, ovacionado en el auditorio de la escuela por los triunfos acad\u00e9micos,<br \/>\nmediando entre los conflictos surgidos entre alumnos y maestros y conviviendo<br \/>\nfuera de las aulas con las madres de muchos de ellos en clubes de lectura. Esos<br \/>\nn\u00fameros positivos le permiten a Tassone y a Pam Gluckin realizar una serie de<br \/>\noperaciones que le generan un estilo de vida muy superior al que deber\u00edan tener<br \/>\ndos personas con sus cargos y salarios, pero mientras uno es lo suficientemente<br \/>\ninteligente para mantenerlo lejos del \u00e1rea de la escuela, la otra se dejar\u00e1<br \/>\nllevar por lo exitosa que hasta ahora ha sido su operaci\u00f3n para perder el pudor<br \/>\ny comenzar a exagerar tanto en su estilo como en los cargos personales que hace<br \/>\na la cuenta de las escuelas. La pel\u00edcula se convierte entonces en un micro<br \/>\ncosmos que refleja un problema a\u00fan mayor: cuando un pol\u00edtico habla de<br \/>\nresultados puede \u2013 y lo hace en muchas ocasiones \u2013 llenarse la boca con la<br \/>\npalabra mientras por debajo de la alfombra que tejen sus discursos se esconden<br \/>\nactos que poco tienen que ver con el trabajo en pro de la sociedad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Lo mejor de Bad Education es que recupera a uno de los mejores instrumentos<br \/>\nque posee la sociedad para destapar actos de corrupci\u00f3n: el periodismo de<br \/>\ninvestigaci\u00f3n. Discreta pero sumamente perpicaz y tenaz, Rachel Bhargava<br \/>\nhurgar\u00e1 en los archivos de la instituci\u00f3n, confrontar\u00e1 datos, buscar\u00e1 en los<br \/>\nm\u00e1s m\u00ednimos detalles para ir construyendo una historia impecable, una que no<br \/>\ndeje lugar a ning\u00fan tipo de duda al momento de ser impresa. Convencer\u00e1 al<br \/>\ndirector del peri\u00f3dico escolar de publicar el resultado de sus pesquisas y<br \/>\n\u00e9ste, despu\u00e9s de un instante de duda pues Tassone es quien est\u00e1 por firmarle<br \/>\nuna carta de recomendaci\u00f3n para ser admitido en la universidad, decide que<br \/>\nexiste un inter\u00e9s mayor que el personal y decide publicar el extenso reportaje<br \/>\npues \u00e9ste presenta informaci\u00f3n que responde a un inter\u00e9s superior: el de la<br \/>\ncomunidad.<\/p>\n<p>Bad Education es un aleccionador e intenso drama sobre la corrupci\u00f3n y sus<br \/>\nconsecuencias. Una pel\u00edcula que examina a la doble moral que como r\u00e9mora viaja<br \/>\ncon los actos corruptos y con las personas que los practican. Una doble moral<br \/>\nque al final termina no solo da\u00f1\u00e1ndolos a ellos sino a todos aquellos que<br \/>\ncreyeron en los discursos triunfalistas, en las actitudes supuestamente<br \/>\nsolidarias y en las sonrisas de quienes detentan puestos de poder. Y es a su<br \/>\nvez un poderoso llamado a utilizar mejor las herramientas que se tienen para<br \/>\nimpedir que tales personas contin\u00faen actuando bajo la protecci\u00f3n y la<br \/>\ncomplicidad del sistema que los cobija y los protege bajo los tenebrosos mantos<br \/>\nde la impunidad.<\/p>\n<p>El filme est\u00e1 disponible en HBO Go.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pantalla.<\/p>\n","protected":false},"author":1117,"featured_media":31416,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15988"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1117"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15988"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15988\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31415,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15988\/revisions\/31415"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31416"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}