{"id":15938,"date":"2020-05-22T00:00:00","date_gmt":"2020-05-22T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-milagro-de-los-50-pesos-2"},"modified":"2024-02-22T22:53:27","modified_gmt":"2024-02-23T04:53:27","slug":"el-milagro-de-los-50-pesos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-milagro-de-los-50-pesos-2","title":{"rendered":"El milagro de los 50 pesos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Manuel Triay Peniche.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Una lectura b\u00edblica nos habla de la viuda pobre que<br \/>\nacudi\u00f3 al templo y deposit\u00f3 en una alcanc\u00eda dos monedas, las de menor<br \/>\nvalor. Jesucristo que miraba c\u00f3mo otras personas donaban fuertes sumas,<br \/>\ncoment\u00f3: les digo que ella ha dado m\u00e1s que todos.<\/p>\n<p>Nada tengo contra las grandes sumas recibidas para<br \/>\nllevar comida a las familias m\u00e1s vulnerables del Sur del Estado, objetivo<br \/>\ndel Proyecto Contagiate; al contrario, sin esa generosidad no hubiera sido<br \/>\nposible alcanzar y superar por mucho la meta trazada.<\/p>\n<p>Mas no puedo dejar de enternecerme al mirar la lista<br \/>\nbancaria de donantes y encontrar un apoyo de 50 pesos. Probablemente<br \/>\nprovino de alguien que se haya quitado comida de la boca para ayudar a otros,<br \/>\ntal vez con sus mismas necesidades.<\/p>\n<p>En m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas de vida profesional he sido<br \/>\ntestigo de la generosidad y la empat\u00eda de los yucatecos, nunca he tenido<br \/>\nduda del sentido de comunidad que es nuestro denominador, pero hasta hoy<br \/>\nentiendo a la Madre Teresa de Calcuta: dar hasta que duela.<\/p>\n<p>Concluimos hoy un Proyecto que naci\u00f3 al azahar,<br \/>\nempujado por la contingencia sanitaria y activado por un grupo de amigos a<br \/>\nquienes s\u00f3lo mov\u00eda la necesidad de actuar: ayudar a campesinos necesitados de<br \/>\ndesplazar sus cosechas, y llevar esa cosecha a quienes carec\u00edan de ellas para<br \/>\nsu subsistencia.<\/p>\n<p>Sin m\u00e1s recursos que la voluntad, comenz\u00f3 un andar<br \/>\nvertiginoso. Ten\u00edamos que contagiarnos y contagiar al ritmo de la<br \/>\npandemia, el hambre estaba al acecho y nos echamos al hombro una tarea gigante.<br \/>\nLlevar comida por un mes a cien familias.<\/p>\n<p>Como los peces y los panes, el ma\u00edz y el frijol se<br \/>\nfueron multiplicando con asombrosa rapidez y la meta pas\u00f3 de 100 a 300,<br \/>\ndespu\u00e9s a 600 y acab\u00f3 con la cifra r\u00e9cord de las 900 familias que un censo<br \/>\nprevio nos marc\u00f3 como las m\u00e1s urgidas de apoyo.<\/p>\n<p>Como el letal virus que hoy flagela al mundo y surge<br \/>\ndonde menos se espera, decenas y decenas de gente altruista comenz\u00f3 a<br \/>\nunirse al Proyecto Contagiate y cada qui\u00e9n aportaba lo que ten\u00eda a su alcance:<br \/>\nsu tiempo, su trabajo, sus conocimientos, su hacienda.<\/p>\n<p>Y el milagro se hizo. Pienso que m\u00e1s ganaron quienes<br \/>\ndieron que quienes recibieron. La vida nos ha ense\u00f1ado el verdadero<br \/>\nsentido de la remuneraci\u00f3n y creo firmemente que quienes hicieron posible este<br \/>\nProyecto, desde los 50 pesos hasta cualquiera de las trincheras, recibir\u00e1n una<br \/>\nrecompensa.<\/p>\n<p>En esta labor no hay nombres, hay sentimientos y<br \/>\nentrega, hay gratitud y reconocimiento. El Proyecto Contagiate fue una<br \/>\ngota en un desierto de necedades y esperamos no s\u00f3lo se convierta en oasis sino<br \/>\nen semilla que germine en el campo de la desigualdad para hacer de nuestras<br \/>\nvidas una lucha constante por la justicia y la equidad.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Manuel Triay Peniche.<\/p>\n","protected":false},"author":1049,"featured_media":31371,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15938"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1049"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15938"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15938\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31370,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15938\/revisions\/31370"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15938"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}