{"id":15840,"date":"2020-05-08T00:00:00","date_gmt":"2020-05-08T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/cinco"},"modified":"2024-02-22T22:48:55","modified_gmt":"2024-02-23T04:48:55","slug":"cinco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/cinco","title":{"rendered":"Cinco!"},"content":{"rendered":"<p>Cinco dedos en cada mano para aplaudir al atardecer o al amanecer o cuando uno crea oportuno brindar una ovaci\u00f3n. Cinco d\u00edas en la parte de la semana que se dedica al trabajo y al estudio. Cinco minutos de una espera de cortes\u00eda, o los que faltan para disfrutar una pel\u00edcula, una cena, un beso, una copa de vino. <\/p>\n<p>Cinco meses transcurren antes de que junio llegue con san Antonio y san Juan y las verbenas de tradici\u00f3n y belleza. Cinco a\u00f1os tienen los toros que se lidian en las plazas, bureles de bravura y nobleza que con el torero crean arte. Cinco pedazos de alma en las yemas que toman muleta y capote para hacer moranter\u00edas, talavantineos o julisteras&#8230; <\/p>\n<p>Cinco angelitos acompa\u00f1ando en la cama, en verdad cuatro, y Dios que est\u00e1 siempre. Cinco es la nota m\u00ednima que separa el suspenso del aprobado. Cinco rosas ser\u00eda un regalo tan perfecto como una o como seis, pero m\u00e1s original. Cinco eran los protagonistas de los libros de Los cinco: infancia de aventuras! Cinco puede ser tanto&#8230;<\/p>\n<p>Cinco a\u00f1os en suspiro.. cinco a\u00f1os en oraci\u00f3n..<\/p>\n<p>Dedicado a mi Luis: cinco a\u00f1os desde que te conozco<br \/>A la familia de Luis<br \/>A Morante, Talavante, Juli.. morantistas, talavantinos, julistas.. y al toreo<br \/>A mi amiga Ana<br \/>A los libros de Los cinco<br \/>A los que disfrutan cinco copas de vino, o seis!<br \/>Al mes de junio<br \/>A Albriux: somos cuatro, el quinto va y viene, es m\u00f3vil, como el dinero..<br \/>Al jefe<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cinco dedos en cada mano para aplaudir al atardecer o al amanecer o cuando uno crea oportuno brindar una ovaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":31284,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15840"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15840"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15840\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31283,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15840\/revisions\/31283"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31284"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15840"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15840"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15840"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}