{"id":15792,"date":"2020-05-01T00:00:00","date_gmt":"2020-05-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/mama"},"modified":"2024-02-22T22:46:39","modified_gmt":"2024-02-23T04:46:39","slug":"mama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/mama","title":{"rendered":"Mam\u00e1&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>Cuentan leyendas lejanas de las que se han ido susurrando de labio a labio que hubo una vez un jard\u00edn de rosas blancas. Y todas ellas elevaban la vista cada ma\u00f1ana hacia una imagen de la Virgen Mar\u00eda que hab\u00eda en la pared del convento. Una de las m\u00e1s lindas rosas fue cambiando muy poco a poco, muy poco a poco, y se hizo a\u00fan m\u00e1s dulce, a\u00fan m\u00e1s serena, a\u00fan m\u00e1s noble.. y fue madre: un capullo de rosa de color crema y salm\u00f3n. Qu\u00e9 estampa de felicidad!<\/p>\n<p>El cuento ten\u00eda que estar dedicado a mayo y a las madres. Lourdes hab\u00eda presentado ese: mayo de las flores y de la Virgen, el mes que es fresco y hermoso, anhelado y bendito. Y, con la rosa blanca, compuso el mensaje para su mam\u00e1 y para las mam\u00e1s. Son la pureza, el amor m\u00e1s real y grande, la verdad, son la luz y el alma, fuente de vida y de paz, refugio y descanso, consejo y beso. Las madres son tanto, todo. Ese fue el cuento de Lourdes&#8230;<\/p>\n<p>Cada palabra hacia una madre humedece las pesta\u00f1as<\/p>\n<p>Dedicado a las madres<br \/>A mi madre y a mi abuela<br \/>A cada persona con su mam\u00e1 en el cielo, yo tengo a mi pap\u00e1<br \/>A mis amigas mam\u00e1s: especialmente Ana, Bel\u00e9n, Eva, Isabel, Grethel<br \/>Al mes de mayo<br \/>A la Virgen Mar\u00eda<br \/>A Luis<br \/>A Lourdes<br \/>A las rosas<br \/>Y a las personas serenas y puras<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuentan leyendas lejanas de las que se han ido susurrando de labio a labio que hubo una vez un jard\u00edn de rosas blancas.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":31243,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15792"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15792"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15792\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31242,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15792\/revisions\/31242"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31243"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15792"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15792"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15792"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}