{"id":15766,"date":"2020-04-27T00:00:00","date_gmt":"2020-04-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-cultura-de-la-precariedad"},"modified":"2024-02-22T22:45:21","modified_gmt":"2024-02-23T04:45:21","slug":"la-cultura-de-la-precariedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-cultura-de-la-precariedad","title":{"rendered":"La cultura de la precariedad"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jos\u00e9 Zenteno D\u00e1vila.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Antes de comenzar a<br \/>\nescribir este texto desde mi posici\u00f3n de ne\u00f3fito o al menos de jugador amateur<br \/>\nen materia de cultura, me preguntaba c\u00f3mo definirla. Ya imaginaba que habr\u00eda<br \/>\nmuchas definiciones de cultura pero cuando le consult\u00e9 al or\u00e1culo de Google,<br \/>\nWikipedia contest\u00f3 que en 1952 los investigadores Alfred Kroeber y Clyde<br \/>\nKluckhohn encontraron 250 definiciones y conceptos diferentes aplicables al uso<br \/>\nde la misma palabra.<\/p>\n<p>Una maestra sol\u00eda<br \/>\ndecir que cultura es todo lo que queda cuando lo dem\u00e1s se ha olvidado. Puede<br \/>\nser una definici\u00f3n correcta desde m\u00faltiples puntos de vista. Si hablamos de<br \/>\nvalores o costumbres presentes en una sociedad o grupos de individuos, bien<br \/>\npodr\u00edamos concluir que algunos ser\u00e1n olvidados pero otros valores sobrevivir\u00e1n<br \/>\ny guiar\u00e1n su conducta. Si pensamos en las manifestaciones art\u00edsticas presentes<br \/>\nen un momento determinado de la historia, valdr\u00eda pensar que son aquellas que<br \/>\nfueron capaces de expresar el alma de las personas en ese contexto, determinado<br \/>\npor las condiciones del entorno, y que las dem\u00e1s expresiones simplemente<br \/>\nresultaron irrelevantes y por lo tanto olvidadas.<\/p>\n<p>El lenguaje es el<br \/>\nveh\u00edculo por excelencia de la cultura. La riqueza de las palabras y de los<br \/>\nconceptos es muestra de la cultura de los pueblos. La capacidad de pensar y de<br \/>\ncomunicar lo pensado contribuye a la formaci\u00f3n de activos intangibles y es<br \/>\nmotor de progreso. Pero la cultura tambi\u00e9n se forma por otros s\u00edmbolos que<br \/>\ntrascienden al lenguaje de palabras, signos y graf\u00edas. Las expresiones humanas<br \/>\nque utilizan los sentidos para comunicar su mensaje, ya sea a trav\u00e9s de la<br \/>\nm\u00fasica, la pintura, la danza, el teatro, la escultura, entre otras, tambi\u00e9n son<br \/>\nmanifestaciones de la cultura y al mismo tiempo son formadoras de nueva<br \/>\ncultura.<\/p>\n<p>Ahora que estamos a<br \/>\npunto de vivir las consecuencias de esta pandemia de COVID-19, tenemos ante<br \/>\nnosotros un imperativo que nos impone la naturaleza y que necesariamente<br \/>\nmodificar\u00e1 la cultura de la humanidad. Como en otros tiempos del devenir<br \/>\nhumano, ahora le corresponde a esta generaci\u00f3n la tarea de adaptarse a las<br \/>\nnuevas condiciones del entorno. El proceso de adaptaci\u00f3n determinar\u00e1 los nuevos<br \/>\nl\u00edmites de nuestra cultura. Por eso afirmo que imaginar el futuro despu\u00e9s de la<br \/>\npandemia es necesariamente trazar el rumbo de los cambios culturales.<\/p>\n<p>Desde mi punto de<br \/>\nvista la palabra que definir\u00e1 al entorno post COVIT-19 ser\u00e1 <i>precariedad<\/i>. La situaci\u00f3n que enfrentar\u00e1<br \/>\nel mundo y particularmente M\u00e9xico ser\u00e1 de un entorno econ\u00f3mico precario.<br \/>\nDesempleo, empresas quebradas y endeudadas, familias que pierden o rematan su<br \/>\npatrimonio, pobreza creciente. Incluso los due\u00f1os del dinero la van a pasar mal<br \/>\ncobrando a sus clientes morosos, otros se aprovechar\u00e1n de la desgracia ajena y<br \/>\nse har\u00e1n de propiedades a precios irrisorios. Veremos manifestaciones de<br \/>\nvoracidad y desesperaci\u00f3n, de insensibilidad y angustia.<\/p>\n<p>La precariedad<br \/>\necon\u00f3mica obligar\u00e1 a que cambie la cultura de consumo. Muchos bienes que antes<br \/>\nde la pandemia proporcionaban gran utilidad a las personas, comenzar\u00e1n a perder<br \/>\nimportancia e incluso dejar\u00e1n de adquirirse. Puedo imaginar que los autos de<br \/>\nlujo, los viajes al extranjero, la joyer\u00eda y ropa de marca entre otros bienes<br \/>\nsuntuosos, perder\u00e1n relevancia en la canasta de consumo entre las clases<br \/>\nacomodadas y por lo tanto sufrir\u00e1n abruptos declives en sus ventas. Otros<br \/>\nbienes correr\u00e1n la misma suerte pero en otros segmentos de la sociedad hasta llegar<br \/>\na la base la pir\u00e1mide. Entre los pobres comer carne era un lujo antes de la<br \/>\npandemia, despu\u00e9s quiz\u00e1 ser\u00e1 una casualidad.<\/p>\n<p>De la precariedad<br \/>\nmaterial saltaremos a la precariedad moral. El fen\u00f3meno de escasez puede<br \/>\nocasionar que se rompan m\u00e1s l\u00edmites morales para poder sobrevivir. Es muy<br \/>\nprobable que en los primeros meses de la etapa post pandemia se observen todo<br \/>\ntipo de cr\u00edmenes, asaltos, robos, estafas y fraudes. No ser\u00e1 percibido como un<br \/>\nnuevo brote de delincuencia porque \u00e9sta ya exist\u00eda. La diferencia profunda<br \/>\nentre la delincuencia de antes y la nueva ser\u00e1 la motivaci\u00f3n. La mayor parte de<br \/>\nla delincuencia previa al COVIT-19 estaba motivada por el deseo de consumir y<br \/>\nde poseer sin esfuerzo, la posterior a la pandemia ser\u00e1 por sobrevivir porque<br \/>\nno habr\u00e1 en d\u00f3nde trabajar. <\/p>\n<p>La precariedad moral<br \/>\ntambi\u00e9n motivar\u00e1 la precariedad de empat\u00eda. Estaremos m\u00e1s preocupados en<br \/>\nsolucionar nuestros propios problemas que no tendremos tiempo ni \u00e1nimo para<br \/>\npensar en la gravedad de los problemas del pr\u00f3jimo. Mucho menos para<br \/>\natenderlos.<\/p>\n<p>En medio de la<br \/>\npandemia la precariedad m\u00e1s grave es de conciencia. Unos porque no colaboran<br \/>\npara reducir la curva de contagios y otros porque al quedarse en casa solo le<br \/>\npusieron pausa a su vida cotidiana. No parece ser un momento de despertar de<br \/>\nconciencia. Al menos no con vista al futuro de precariedad que nos espera, ni<br \/>\nsiquiera el presidente de M\u00e9xico ha dado muestra de ello. <\/p>\n<p>Seguramente los<br \/>\nmexicanos cambiaremos como consecuencia de esta pandemia pero es posible que<br \/>\nesos cambios no sean duraderos a menos que existan gu\u00edas adecuados de la<br \/>\nconciencia colectiva.<\/p>\n<p>En este momento apelo<br \/>\na los rebeldes que siempre y en todos los tiempos han existido en la humanidad.<br \/>\nHagamos un movimiento de contracultura. Si la precariedad material, moral y de<br \/>\nempat\u00eda ser\u00e1 la marca distintiva del futuro pr\u00f3ximo, los inconformes podemos<br \/>\nhacer un movimiento en sentido contrario por la solidaridad, la colaboraci\u00f3n y<br \/>\nel amor al pr\u00f3jimo. Los inconformes son la resistencia <i>anti-sist\u00e9mica<\/i> que ha adquirido conciencia. Entre los inconformes<br \/>\nsiempre se encuentran artistas que en sus obras plasman el renacer de la<br \/>\nsociedad, porque su ideal de perfecci\u00f3n del esp\u00edritu humano es la semilla del<br \/>\nnuevo progreso.<\/p>\n<p>Lo peor que le puede<br \/>\npasar a la humanidad en esta coyuntura hist\u00f3rica es que sus artistas se suban<br \/>\nal mismo tren de la precariedad. Seamos artistas de un futuro posible que yace<br \/>\nen nuestra imaginaci\u00f3n y en lo profundo de nuestro esp\u00edritu. Pongamos nuestra<br \/>\nvoluntad del lado de la raz\u00f3n y la empat\u00eda para levantar a M\u00e9xico m\u00e1s fuerte y<br \/>\nunido, solidario y fraterno.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jos\u00e9 Zenteno D\u00e1vila.<\/p>\n","protected":false},"author":1108,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15766"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1108"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15766"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15766\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31222,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15766\/revisions\/31222"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15766"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15766"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15766"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}