{"id":15752,"date":"2020-04-26T00:00:00","date_gmt":"2020-04-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/poco-ortodoxa-2"},"modified":"2024-02-22T22:44:51","modified_gmt":"2024-02-23T04:44:51","slug":"poco-ortodoxa-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/poco-ortodoxa-2","title":{"rendered":"Poco ortodoxa"},"content":{"rendered":"<p><b><i>En la pantalla<\/i>, por:&nbsp;David Moreno.<\/b><\/p>\n<p>Abandonar un sistema de creencias es un proceso complejo, muy personal. No es sencillo especialmente cuando desde ni\u00f1o a la persona se le inculcan en el cerebro conceptos que se ense\u00f1an como verdades absolutas, inmutables, eternas. El deshacerse de tales ideas implica una confrontaci\u00f3n con un mundo diverso, siempre cambiante, y con el hecho, a veces doloroso otras realmente gozoso, de separarse del sentido de pertenencia a algo que solamente sostiene por la tradici\u00f3n o por un concepto poco cimentado en la realidad como lo es la fe. Y claro, ese abandono implica un viaje, una traves\u00eda personal en la que el cambio que se va produciendo en diferentes paradas est\u00e1 lleno de aprendizajes que se pondr\u00e1n en pr\u00e1ctica una vez que se alcanza el destino.<\/p>\n<p>Creo que precisamente uno de los grandes aciertos de Poco Ortodoxa (Unorthodox), la miniserie de Netflix que se ha convertido en un gran \u00e9xito, es que refleja todo lo anterior. Y lo hace a partir de entrar a un grupo desconocido grupo, m\u00edstico, y cuya escala de valores est\u00e1 cimentada en tradiciones que parecen extra\u00eddas de otros tiempos: los jud\u00edos jas\u00eddicos. Esther \u201cEsty\u201d Shapiro (Shira Haas, monumental en el personaje) es una chica de 19 a\u00f1os que \u2013 como todas las mujeres de su comunidad est\u00e1 destinada a solo dos cosas: contraer matrimonio y tener hijos. Vive en Willamsburg Nueva York, y su \u00fanica relaci\u00f3n es con los miembros de su comunidad. Ha crecido toda su vida bajo los preceptos de una de las ramas del juda\u00edsmo m\u00e1s ortodoxas y conservadores. Su matrimonio es arreglado con Yanky Shapiro (Amit Rahav) un chico que vive bajo la sombra de su familia, lo que le genera un car\u00e1cter inseguro y con pocas ambiciones en el futuro. La pareja ir\u00e1 complicando su situaci\u00f3n especialmente por la dificultad que tienen para concebir un hijo. Las cosas se ir\u00e1n complicando y ello llevar\u00e1n a Esty a tomar la decisi\u00f3n de abandonar el hogar matrimonial, a sus abuelos y todo lo que conoc\u00eda para emprender una nueva vida al otro lado del Atl\u00e1ntico en Berl\u00edn, ciudad en la que vive su madre con quien no mantiene una buena relaci\u00f3n precisamente porque ella en su momento tom\u00f3 el mismo camino. <\/p>\n<p>La serie seguir\u00e1 dos l\u00edneas narrativas. Por un lado mostrar\u00e1 todo el proceso de cambio de Esty en Nueva York. El espectador podr\u00e1 adentrarse en las tradiciones de los jas\u00eddicos, en su idiosincrasia, su cultura y su manera de entender al mundo. Una manera completamente re\u00f1ida con los avances que en materia de derechos tiene la sociedad, pero que muchos podr\u00edan justificar bajo el argumento de que se trata de \u201cusos y costumbres\u201d que deben respetarse. Probablemente, pero no por ello uno no puede dejar de sentir empat\u00eda por un personaje como Esty que ir\u00e1 entendiendo que el futuro es m\u00e1s de lo que esos usos y costumbres pueden ofrecerle. Para ello contribuir\u00e1 una relaci\u00f3n matrimonial con un tipo como Yanky, un sujeto con buenas intenciones y que desde un principio siente un sincero afecto por la chica pero que por la cultura en la que ha crecido, es completamente incapaz de comunicar dichos sentimientos a la chica. Sus inseguridades le convierten en un tipo hura\u00f1o y convencido de que su \u00fanica misi\u00f3n es la de tener un heredero que garantice  la continuidad de su comunidad. La segunda l\u00ednea  &#8211; contada de manera paralela a la primera \u2013 narra la llegada de Esty a Berl\u00edn. Una ciudad en la que se esconden los escombros del doloroso pasado del pueblo jud\u00edo, pero que al mismo tiempo se ha convertido en un oasis de diversidad que le atrapa irremediablemente y le confronta de una manera brutal con todo lo que ella daba como cierto. En la ciudad alemana conocer\u00e1 de manera fortuita a un grupo de estudiantes de m\u00fasica procedentes de los m\u00e1s diversos bagajes y tradiciones culturales. Ese encuentro ser\u00e1 determinante para el proceso de transformaci\u00f3n del personaje y para hacer a\u00fan m\u00e1s contundente su deseo de renunciar al sistema de creencias y valores en el que naci\u00f3 y que le impide desarrollar todos sus sue\u00f1os y todo su potencial como persona, como individuo \u00fanico, como alguien que busca ante todo la felicidad y los desaf\u00edos que \u00e9sta representa. <\/p>\n<p>Sustentada en el libro autobiogr\u00e1fico de Deborah Feldman, Poco Ortodoxa representa el conflicto de una vida que es sacudida por el encuentro con otra realidad, con el otro representado por la diversidad y la modernidad. Es un honesto retrato de un cambio radical y la valent\u00eda requerida para conseguirlo. Es un alegato por la libertad y por la oportunidad que todos deber\u00edan tener para que la traves\u00eda de la vida los lleve al destino que se libremente se elija. Uno que no est\u00e9 atado a viejas costumbres y creencias que le limitan, le restringen y lo convierten en algo completamente imposible. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pantalla.<\/p>\n","protected":false},"author":1117,"featured_media":31211,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15752"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1117"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15752"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15752\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31210,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15752\/revisions\/31210"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31211"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15752"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15752"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15752"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}