{"id":15644,"date":"2020-04-09T00:00:00","date_gmt":"2020-04-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/que-los-hace-grandes"},"modified":"2024-02-22T22:40:36","modified_gmt":"2024-02-23T04:40:36","slug":"que-los-hace-grandes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/que-los-hace-grandes","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 los hace grandes?"},"content":{"rendered":"<p>Siete sacerdotes concelebraban la misa. En las primeras bancas, esposa, hijos, hermanos y dem\u00e1s familiares; detr\u00e1s de \u00e9stos, los amigos, amigos que llenaban la nave de la iglesia, se desbordaban por los pasillos y se extend\u00edan por los jardines. En el centro del presbiterio, una mesa cubierta con el escudo Marista y, sobre \u00e9sta, una peque\u00f1a caja de madera con sus cenizas. Era todo lo material que nos quedaba de Jorge Mu\u00f1oz Men\u00e9ndez, el periodista que hizo de su vida una fuente de inspiraci\u00f3n y de compromiso.<br \/>Inspiraci\u00f3n de propios y extra\u00f1os para el trabajo, inspiraci\u00f3n de valores, de profesionalismo; compromiso con todo aquello que requer\u00eda de entrega y sacrificio, de cumplimiento. Su vida gir\u00f3 en torno a un Diario de Yucat\u00e1n, que fuera referente de informaci\u00f3n y orientaci\u00f3n, y bandera de valores c\u00edvicos y sociales.<br \/>Eran las 12 de la noche y el sacerdote celebrante, el padre Manuel Ceballos Garc\u00eda, le daba gracias a la vida porque le permiti\u00f3 ser amigo de Jorge. En esos momentos una voz se rebel\u00f3 en mi interior: yo no tengo por qu\u00e9 darle gracias a la vida. Conoc\u00ed a Jorge como el que m\u00e1s, trabaj\u00e9 con \u00e9l codo con codo durante 35 a\u00f1os, nuestras relaciones laborales no fueron del todo buenas, pero cada disentimiento engrandec\u00eda nuestra amistad.<br \/>Mi  amigo de toda la vida yac\u00eda ah\u00ed, en diminuta caja de madera. \u00bfGracias a la vida? Jorge no quer\u00eda morir. Horas antes de su deceso me informaba con detalle de las 18 pruebas que hab\u00eda pasado para recibir un trasplante de h\u00edgado. No aprob\u00f3 en tres, pero ten\u00eda tiempo de superarlas. Me voy a Guadalajara, me dijo, para que eval\u00faen las pruebas y yo pueda ingresar en la lista de donantes. Ojal\u00e1 sea pronto porque en octubre vence mi seguro de gastos m\u00e9dicos y, despu\u00e9s, no podr\u00e9 pagarlo. Reza por m\u00ed, fueron sus palabras de despedida.<br \/>Despu\u00e9s, Jorge hijo me informaba de un infarto que ten\u00eda a su pap\u00e1 en la Cl\u00ednica de M\u00e9rida, y una hora m\u00e1s tarde, Eduardo, su hermano, me comunicaba del fallecimiento. No fue el h\u00edgado, fue el coraz\u00f3n, aquel coraz\u00f3n generoso no soport\u00f3 la presi\u00f3n. Jorge no pudo soportar el haber perdido el eje en cuyo torno gir\u00f3 todo: familia, amistades, compromisos, disgustos, alegr\u00edas, triunfos y derrotas. De la noche a la ma\u00f1ana, cuando menos lo esper\u00f3, qued\u00f3 vac\u00edo, desnudo ante su profesi\u00f3n y el mundo. De la noche a la ma\u00f1ana lo perdi\u00f3 todo.<br \/>Tan pronto como concluy\u00f3 su carrera en la Ciudad de M\u00e9xico, Jorge se incorpor\u00f3 a Diario de Yucat\u00e1n. Un peri\u00f3dico que editaba apenas 16 p\u00e1ginas, con dos o tres notas locales, una plana de deportes (nacional e internacional), y el quehacer en M\u00e9xico y en el mundo. Paso a paso Jorge fue trabajando y haciendo equipo hasta que cre\u00f3 la Secci\u00f3n Local, luego Deportes, y el peri\u00f3dico comenz\u00f3 un crecimiento extraordinario hasta alcanzar en ocasiones la publicaci\u00f3n de 120 p\u00e1ginas.<br \/>Trabajar con Jorge significaba no tener descanso, hab\u00eda que hacer las cosas y hacerlas bien, no salir del paso. Durante muchos a\u00f1os, forzado por la enfermedad del director del Diario, Jorge asumi\u00f3 el mando, no s\u00f3lo de la Redacci\u00f3n sino pr\u00e1cticamente de todo el peri\u00f3dico. Su trabajo gustaba a unos y a otros no, pero nadie pon\u00eda en duda la eficiencia y el profesionalismo. Jorge era un periodista en toda la extensi\u00f3n de la palabra. Y el Diario creci\u00f3 y creci\u00f3 porque laboraba en \u00e9l un equipo fuerte y comprometido.<br \/>Una an\u00e9cdota que lo dibujaba. Debes procurar que todos los reporteros lleguen temprano, me dijo. Todos est\u00e1n aqu\u00ed desde las ocho de la ma\u00f1ana, respond\u00ed. Los quiero ver a las cinco, me espet\u00f3. Y los vio a las cinco. Todos nos pusimos de acuerdo y a las cinco de la madrugada golpeamos en su puerta. Beatriz, su esposa, tuvo que pararse y hacer desayuno para todos.<br \/>Jorge un\u00eda a su profesionalismo su liderazgo. Predicaba con el ejemplo, ten\u00eda autoridad moral. No ped\u00eda nada que \u00e9l no fuera capaz de hacer. Sin embargo, no pudo luchar contra el tiempo, contra los cambios tal vez naturales y poco a poco tuvo que ir cediendo el mando, hasta verse reducido a pr\u00e1cticamente nada. Ten\u00eda una oficina s\u00ed, pero vac\u00eda.<br \/>Su retiro del trabajo forzado fue la losa que hoy cubre su tumba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jorge Mu\u00f1oz Men\u00e9ndez<\/p>\n","protected":false},"author":1049,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15644"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1049"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15644"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15644\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31122,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15644\/revisions\/31122"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}