{"id":15546,"date":"2020-03-26T00:00:00","date_gmt":"2020-03-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/ante-la-crisis-que-nos-azota-solidaridad-unidad-y-fraternidad"},"modified":"2024-02-22T22:37:01","modified_gmt":"2024-02-23T04:37:01","slug":"ante-la-crisis-que-nos-azota-solidaridad-unidad-y-fraternidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/ante-la-crisis-que-nos-azota-solidaridad-unidad-y-fraternidad","title":{"rendered":"Ante la crisis que nos azota: solidaridad, unidad y fraternidad"},"content":{"rendered":"<p><b>Editorial La Revista Peninsular<\/b><\/p>\n<p>El pa\u00eds se encuentra paralizado por el Covid-19, y la opini\u00f3n p\u00fablica se divide entre quienes abogan por la cuarentena estricta para evitar un aumento exponencial de contagios, y quienes alegan que una crisis econ\u00f3mica ser\u00eda m\u00e1s grave que una de salud ocasionada por el coronavirus. Los primeros defienden que lo ocurrido en pa\u00edses como Italia y Espa\u00f1a debe servir como ejemplo de la gravedad del virus, por lo que es necesario el aislamiento para no saturar los sistemas de salud, y los segundos defienden que a diferencia de esos pa\u00edses, la econom\u00eda mexicana no resistir\u00eda largos periodos de inactividad.&nbsp;<\/p>\n<p>En pa\u00edses como Espa\u00f1a, Francia, y El Salvador, los gobiernos est\u00e1n tomando acciones para prorrogar los pagos de impuestos y servicios con el fin de mitigar el impacto que \u00e9sta crisis ocasiona en los bolsillos de sus nacionales. Ya sea por tener amplias reservas o mediante pr\u00e9stamos, los gobiernos procuran salvaguardar el bienestar de su poblaci\u00f3n siendo conscientes de los estragos y gastos que puede representar el colapso del sistema de salud.<\/p>\n<p>Por otro lado, hay l\u00edderes del mundo, caracterizados por un perfil pronunciadamente conservador, como lo son Donald Trump o Jair Bolsonaro, que ya empiezan a abogar por medidas laxas en cuanto a la restricci\u00f3n de actividades y de tr\u00e1nsito para reactivar su econom\u00eda nacional. Argumentan que las personas necesitan trabajar para subsistir, por lo que no se debe  caer en p\u00e1nico y se deben continuar actividades; aseguran que es probable que muchos se enfermen, pero tienden a restarle importancia a las afectaciones del virus.<\/p>\n<p>Este posicionamiento tiene raz\u00f3n hasta cierto punto, y lo podemos apreciar en nuestro pa\u00eds. Si bien est\u00e1 comprobado que el asilamiento es la manera m\u00e1s eficaz para contener contagios, tambi\u00e9n es cierto que una gran cantidad mexicanos no tienen la posibilidad de detener sus labores. Muchos mexicanos viven al d\u00eda y en la informalidad, por lo que no salir a la calle a trabajar significa no traer pan a la mesa.<\/p>\n<p>Sin embargo, si estas personas que viven al d\u00eda se enferman, implicar\u00eda de todos modos un periodo de inactividad, m\u00e1s los gastos de salud que han de cubrir para procurarse. En el peor de los casos, la muerte, significar\u00eda dejar sin sustento a su familia.<\/p>\n<p>Hay que entender que la crisis econ\u00f3mica y la de salud van de la mano, pero no son lo mismo; combatiendo la crisis econ\u00f3mica no desaparecer\u00e1 la de salud, ni viceversa. Combatir correctamente el coronavirus tendr\u00e1 afectaciones negativas en la econom\u00eda, pero tambi\u00e9n las tendr\u00e1 no hacerlo, m\u00e1s la carga invaluable de la muerte de las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Entonces, lo que hay que dilucidar es si quienes condenan la cuarentena lo hacen procurando la econom\u00eda o a las personas. Si es la primera, la vida deber\u00eda prevalecer sobre cualquier sistema econ\u00f3mico, y si es la segunda, la pregunta que hay que hacernos es: \u00bfC\u00f3mo hacer que las personas puedan permanecer en sus casas?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde entra el gobierno. Podr\u00eda actuar como otros pa\u00edses condonando pagos de servicios p\u00fablicos, y dando apoyos a los hogares que generen menores ingresos. A simple vista puede parecer complicado por los pocos fondos destinados a combatir el coronavirus, cuatrocientos millones de pesos, si los comparamos con los billones que est\u00e1n destinando otras naciones al tema. No obstante, est\u00e1 la opci\u00f3n de usar los recursos destinados a programas de beneficencia para los famosos \u201cninis\u201d, o el presupuesto destinado a los proyectos nacionales tan criticados por la poblaci\u00f3n como el Tren Maya o Dos Bocas, para poder tener con qu\u00e9 afrontar la crisis.<\/p>\n<p>El gobierno podr\u00eda hacer esto y muchas m\u00e1s cosas, pero no lo har\u00e1, al menos por ahora.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de declarar la Fase Dos de la crisis de Covid-19, lo que significa un aumento en los contagios locales, el gobierno federal anunci\u00f3 seis medidas para combatir el coronavirus. Lamentablemente, la sociedad mexicana ya llevaba m\u00e1s de una semana acatando estas medidas emanadas de recomendaciones internacionales. No es sorpresa, estas medidas someras se limitaron a suspender actividades y dar prioridad a adultos mayores y personas con enfermedades cr\u00f3nicas, nada nuevo.<\/p>\n<p>Esto significa que la soluci\u00f3n debe emanar de la sociedad. Los bancos nacionales ya dieron el ejemplo y compartieron un plan para diferir pagos a sus clientes durante los pr\u00f3ximos meses. Debemos promover m\u00e1s acciones de los ciudadanos para los ciudadanos, tanto impactos grandes como peque\u00f1os.<\/p>\n<p>Si tenemos la posibilidad de encaminar a c\u00e1maras de comercio para apoyar a las personas, hag\u00e1moslo. Si tenemos la posibilidad de apoyar a nuestros empleados, hag\u00e1moslo. Si tenemos la posibilidad de donar al vecino que ahora no est\u00e1 teniendo ingresos, hag\u00e1moslo.<\/p>\n<p>Las cat\u00e1strofes sacan la cualidad m\u00e1s bella de los mexicanos, la solidaridad. Tend\u00e1mosle la mano a quien m\u00e1s lo necesita porque hoy m\u00e1s que nunca es necesaria la unidad y la fraternidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial.<\/p>\n","protected":false},"author":1111,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15546"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15546"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15546\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31037,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15546\/revisions\/31037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}