{"id":15530,"date":"2020-03-24T00:00:00","date_gmt":"2020-03-24T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/tambores-de-guerra-sanitaria-y-espiritual"},"modified":"2024-02-22T22:36:29","modified_gmt":"2024-02-23T04:36:29","slug":"tambores-de-guerra-sanitaria-y-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/tambores-de-guerra-sanitaria-y-espiritual","title":{"rendered":"Tambores de guerra (sanitaria y espiritual)"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Sic Sac, por: Elda Clemente Reyes<\/i><\/b><\/p>\n<p>El Coronavirus sigue su curso, avanza sin tregua y sin importar pa\u00eds, raza, credo, nivel acad\u00e9mico o econ\u00f3mico, mientras la poblaci\u00f3n, escucha, observa y trata de entender la plaga invisible que sigue cobrando vidas y de la noche a la ma\u00f1ana, cambi\u00f3 la agenda p\u00fablica de los gobernantes.<\/p>\n<p>De manera exponencial los medios de comunicaci\u00f3n y las redes sociales, dan puntual seguimiento y se han convertido en tema obligatorio para los mexicanos divididos entre los que seguimos los lineamientos de prevenci\u00f3n, los que sienten miedo, incredulidad y desd\u00e9n: Miedo que se respira en hospitales, hogares y oficinas, no es para menos cuando en los \u00faltimos a\u00f1os, la muerte se pasea por las calles placentera; incredulidad por los matices que le dieron origen y provoca irresponsabilidad; y menosprecio por pensar que es parte de un juego de ajedrez, una infamia que busca tener al mundo de cabeza.<\/p>\n<p>Otros la consideran una estrategia de las principales potencias que buscan reducir la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De las anteriores, el miedo es m\u00e1s peligroso que la ignorancia cuando se apodera de la mente de las personas quedando atrapados en un laberinto sin salida, oprimen su coraz\u00f3n debilitando su mente y su sistema inmune.<\/p>\n<p>Por eso, no hay que temer, hoy m\u00e1s que nunca, prevenidos al mil, respetando las normas sanitarias. No sabemos si existe una agenda oculta que no conocemos. Sin embargo, el alcance de la epidemia ha dado pie para implementar una nueva pol\u00edtica de salubridad en el pa\u00eds y para volver los ojos al cielo.<\/p>\n<p>El mensaje es generalizado entre gobernantes y religiones, pueblos y naciones unidas, prevenidos y rendidos ante el poder espiritual cuando las fuerzas se agoten, pero recuerden postrados de coraz\u00f3n no por simulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El proceso de esta epidemia est\u00e1 sacando lo mejor y lo peor del ser humano, pero, sobre todo, es un ejemplo de lo fr\u00e1giles que somos ante el poder terrenal y espiritual.<\/p>\n<p>Suenan tambores de guerra donde generales y soldados rasos, debemos estar listos para lo que viene y con la armadura de fe.<\/p>\n<p>Firmes, sin miedo porque los o\u00eddos de Dios est\u00e1n atentos y sus ojos puestos en la humanidad. Para los creyentes, prevenci\u00f3n, fe guerrera y oraci\u00f3n es la f\u00f3rmula en este tiempo dif\u00edcil pero no imposible de obrar milagros. Hasta ahora el 90 por ciento de los casos confirmados en M\u00e9xico han presentado s\u00edntomas leves.<\/p>\n<p>Sigamos lavando nuestras manos y uni\u00e9ndolas frente al altar.<\/p>\n<p>SICSAGEANDO<\/p>\n<p>Mientras el Coronavirus avanza, est\u00e1n en riesgo 800 mil empleos y el petr\u00f3leo cay\u00f3 en 15.78 d\u00f3lares por barril, una baja menor a la del 2002 situada en 15.85. <br \/>El gobierno federal se resiste anunciar la suspensi\u00f3n de labores no prioritarias. Como dicen algunos bur\u00f3cratas de Campeche que quedaron fuera de la clasificaci\u00f3n de empleados home office \u201cPensar\u00e1n que los dem\u00e1s empleados son robots\u201d.<\/p>\n<p>El esc\u00e1ndalo desatado por edificaciones defectuosas en Residencial Carzabela, puso al descubierto diversas l\u00edneas de investigaci\u00f3n en el sector de la vivienda, que ahora, con un gobierno federal al acecho, seguir\u00e1n saliendo m\u00e1s trapitos al sol, que no imagin\u00e1bamos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sic Sac<\/p>\n","protected":false},"author":1081,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15530"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1081"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15530"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15530\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31025,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15530\/revisions\/31025"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}