{"id":15436,"date":"2020-03-13T00:00:00","date_gmt":"2020-03-13T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/las-mujeres-hacen-historia"},"modified":"2024-02-22T22:33:14","modified_gmt":"2024-02-23T04:33:14","slug":"las-mujeres-hacen-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/las-mujeres-hacen-historia","title":{"rendered":"Las mujeres hacen historia"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Editorial La Revista Peninsular<\/i><\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>El lunes las mujeres pararon. Se vio en las calles<br \/>\ndesiertas, se vio en establecimientos apurados por tener que suplir la ausencia<br \/>\nde sus trabajadoras, se vio en restaurantes vac\u00edos, se vio en las redes<br \/>\nsociales lentas, y se vio en las aulas con la mitad de los estudiantes.<\/p>\n<p>No pararon todas, no. Algunas no pudieron y se<br \/>\nsolidarizaron con una prenda morada al desempe\u00f1ar sus labores, otras no cre\u00edan<br \/>\nen la causa, y otras tristemente no se enteraron que ten\u00edan la opci\u00f3n.<br \/>\nIndependientemente de si fueron todas o no, lo importante es la cantidad de<br \/>\nmujeres que se hartaron de vivir en violencia, y decidieron actuar al respecto;<br \/>\nesas mujeres pasar\u00e1n a la historia por llevar a cabo el esfuerzo civil<br \/>\norganizado m\u00e1s importante de este siglo.<\/p>\n<p>La trascendencia de este episodio de la historia<br \/>\nmexicana no yace en el acto de parar labores, sino en el silencio que se rompi\u00f3<br \/>\nsobre el tema. Nunca antes el tema de los derechos de la mujer hab\u00eda tenido la<br \/>\ndifusi\u00f3n que tiene ahora estando presente en todos los paneles de discusi\u00f3n, y<br \/>\nen las mesas de todos los hogares mexicanos.<\/p>\n<p>Los derechos de la mujer no es un tema nuevo, ya que<br \/>\nha sido abanderado por cientos de personajes a lo largo de los a\u00f1os; en Yucat\u00e1n<br \/>\nno hace falta recordarlo pues tenemos bien presente que este Estado dio a la<br \/>\nprimera diputada del pa\u00eds, la distinguida Elvia Carrillo Puerto, y fue<br \/>\nanfitri\u00f3n del primer Congreso Feminista en M\u00e9xico. La diferencia es que ahora<br \/>\nla violencia contra las mujeres no parece tener l\u00edmite, diez mujeres son<br \/>\nasesinadas al d\u00eda, y el nivel de brutalidad con el que se cometen estos hechos<br \/>\ncada vez es mayor.<\/p>\n<p>No es culpa del gobierno que existan mexicanos<br \/>\nfeminicidas, es culpa de la sociedad. En nuestro d\u00eda a d\u00eda seguimos replicando<br \/>\ncostumbres y pr\u00e1cticas que promueven la injusticia en contra de las mujeres, y<br \/>\n\u00e9sta din\u00e1mica social est\u00e1 produciendo gente capaz de matar a una mujer y luego<br \/>\narrancarle la piel y las entra\u00f1as, o secuestrar a una ni\u00f1a para abusar de ella,<br \/>\ntorturarla, y posteriormente matarla.<\/p>\n<p>Romper con el tab\u00fa de hablar de la violencia en contra<br \/>\nde las mujeres nos permite identificar las conductas colectivas que promueven<br \/>\nuna cultura de violencia para detener las agresiones antes de que culminen en<br \/>\nla muerte, as\u00ed como se\u00f1alar a quienes hayan violentado a mujeres para combatir<br \/>\nla impunidad.<\/p>\n<p>A m\u00ed me caus\u00f3 felicidad ser testigo de un movimiento<br \/>\ncivil organizado de tal magnitud, pero en estos d\u00edas pude ver reacciones de<br \/>\nalgunos familiares, amigos, o conocidos que se apresuraron a intentar<br \/>\ndeslegitimar el movimiento. No es sorpresa, si en M\u00e9xico no hubiese tanta gente<br \/>\nmachista, no habr\u00eda la necesidad de hacer paros nacionales.<\/p>\n<p>Hacer conciencia sobre temas como el machismo es<br \/>\ncomplicado pues este se refleja en distintas conductas del individuo, todas<br \/>\nense\u00f1adas y normalizadas por el aparato social. En otras palabras, somos<br \/>\nmachistas porque es lo que nos ense\u00f1aron, y nos dijeron que estaba bien. Para<br \/>\npoder tener el M\u00e9xico de paz al que aspiramos, es necesario identificar estas<br \/>\nconductas violentas y reflexionar sobre ellas. Debemos dejar a un lado los<br \/>\npensamientos dogm\u00e1ticos, y cuestionarnos a nosotros mismos sobre qui\u00e9nes somos<br \/>\ny qu\u00e9 hacemos.<\/p>\n<p>Todo el impacto que est\u00e1n haciendo las feministas nos<br \/>\nsirve para tener herramientas a la hora de hacer esta reflexi\u00f3n, y ver c\u00f3mo<br \/>\npoder cambiar para ser un mejor individuo, y as\u00ed poder ser un mejor miembro de<br \/>\nla sociedad.<\/p>\n<p>Este no es un proceso sencillo ni r\u00e1pido, toma mucho<br \/>\nde uno aceptar que conductas que aprendimos desde hace a\u00f1os, que nos dijeron<br \/>\nque estaban bien, y que a veces forman parte importante de nuestra identidad,<br \/>\nperjudican a quienes nos rodean y promueven a una cultura de violencia.<\/p>\n<p>El primer paso ser\u00eda admitir que no estamos bien como<br \/>\nsociedad, lo cual se dice f\u00e1cil porque en la realidad vemos a centenas de<br \/>\nmonstruos y miles de v\u00edctimas productos de esta misma, pero es complicado<br \/>\nporque es el primer momento en el que se asume la culpa y la responsabilidad de<br \/>\nlo que pasa hoy en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Estoy seguro que muchos mexicanos se unir\u00e1n a este<br \/>\ngran esfuerzo de reflexi\u00f3n y reconstrucci\u00f3n, porque el movimiento feminista<br \/>\ncada vez se fortalece m\u00e1s y encuentra espacios para compartir su mensaje, por<br \/>\nlo que llega a m\u00e1s o\u00eddos y ayuda a normalizar sus mensajes. Son tiempos de<br \/>\ncambio en el pa\u00eds, y las mujeres son las protagonistas de este movimiento;<br \/>\nquien se sienta inc\u00f3modo con esto que disculpe las molestias, pero las estamos<br \/>\nmatando.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial.<\/p>\n","protected":false},"author":1111,"featured_media":30949,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15436"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15436"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15436\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30948,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15436\/revisions\/30948"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30949"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}