{"id":15360,"date":"2020-02-28T00:00:00","date_gmt":"2020-02-28T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/spinning-out-2"},"modified":"2024-02-22T22:29:38","modified_gmt":"2024-02-23T04:29:38","slug":"spinning-out-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/spinning-out-2","title":{"rendered":"Spinning Out"},"content":{"rendered":"<p>En la pantalla, por:&nbsp;David Moreno.<\/p>\n<\/p>\n<p>El cine y la televisi\u00f3n siempre han representado al patinaje art\u00edstico con<br \/>\nuna gran dosis de melodrama. Dos de los mejores ejemplos son la cl\u00e1sica Ice<br \/>\nCastles de 1978 y la muy divertida The Cutting Edge de 1992. En ambos filmes a<br \/>\nla disciplina deportiva se le contextualiza en ambiente sumamente competitivo,<br \/>\ndespiadado y en el que los protagonistas deben luchar y al mismo tiempo<br \/>\nrecurrir a sus sentimientos personales para poder destacar ante la f\u00e9rrea<br \/>\ncompetencia.<\/p>\n<p>En este mismo tenor, Netflix lanz\u00f3 una serie que toma elementos de los<br \/>\nfilmes mencionados anteriormente para representar de nueva cuenta al patinaje<br \/>\nart\u00edstico como un deporte de \u00e9lite en el cual los competidores y sus familias<br \/>\nest\u00e1n dispuestos a llegar hasta los extremos para poder subirse a un podio o<br \/>\nlograr el tan ansiado sue\u00f1o ol\u00edmpico, pero presenta un asunto que har\u00e1 que el<br \/>\npatinaje art\u00edstico pase solamente as ser un pretexto para abordar tem\u00e1ticas m\u00e1s<br \/>\nserias. As\u00ed la serie presenta a Kat Baker (la talentosa Kaya Scodelario) una<br \/>\npatinadora que sufre una ca\u00edda que no solamente la aleja de las competencias<br \/>\nsino que le genera secuelas de car\u00e1cter psicol\u00f3gico que le impiden retomar de<br \/>\nmanera exitosa su carrera como patinadora. La oportunidad se le presentar\u00e1<br \/>\ncuando la entrenadora rusa Dasha Fedorova (Svetlana Efremova) la ofrece la<br \/>\nposibilidad de formar pareja con el complicado pero dotado patinador Justin<br \/>\nDavis (Evan Roderick) y as\u00ed no solamente retomar su carrera sino tambi\u00e9n el<br \/>\nsue\u00f1o de convertirse en patinadora ol\u00edmpica. Kat enfrentar\u00e1 no solamente la<br \/>\ncomplejidad de pasar del patinaje en solitario al de parejas, sino tambi\u00e9n<br \/>\ntiene que lidiar con una dif\u00edcil situaci\u00f3n familiar en la que la relaci\u00f3n con su<br \/>\nmadre Carol (January Jones) y su hermana Serena (Willow Shields) est\u00e1 marcada<br \/>\npor el trastorno bipolar que sufren tanto Carol como la propia Kat.<\/p>\n<p>La serie explorar\u00e1 las relaciones entre los protagonistas a partir de los<br \/>\nestigmas que trae consigo un trastorno como la bipolaridad y las consecuencias<br \/>\nque produce no solamente en quien lo padece sino en todos aquellos que le<br \/>\nrodean. En ese sentido es refrescante que un programa televisivo aproveche al<br \/>\nmelodrama y las pasiones que \u00e9ste genera en el p\u00fablico, para poner sobre la<br \/>\nmesa un asunto mucho m\u00e1s trascendente que los tradicionales sufrimientos<br \/>\nrom\u00e1nticos propios del g\u00e9nero. Los estigmas que siguen generando en la sociedad<br \/>\nlas enfermedades de orden mental, son presentados en un principio como un<br \/>\nsubtexto del programa, pero conforme los cap\u00edtulos van avanzando el tema se va<br \/>\na convertir en el hilo conductor de Spinning Out. Y es que en un ambiente tan competitivo<br \/>\ny en el que las apariencias juegan un papel tan importante, el ocultar su<br \/>\ntrastorno se convierte en una obsesi\u00f3n para Kat, m\u00e1s cuando carga sobre sus<br \/>\nhombros a un pasado marcado por una madre que no solamente le ha heredado la<br \/>\nbipolaridad sino tambi\u00e9n una serie de consecuencias producidas por la renuencia<br \/>\na tomar la medicaci\u00f3n que le permite mantener al trastorno bajo control. El<br \/>\nmiedo a que su padecimiento sea descubierto provoca que Kat ponga en riesgo no<br \/>\nsolamente a su carrera como patinadora sino su capacidad de mantener relaciones<br \/>\nsaludables con su pareja, sus amigas y sus compa\u00f1eros de trabajo.<\/p>\n<p>Es complicado encontrar en este momento una serie que aborde el tema de los<br \/>\ntrastornos mentales como lo hace Spinning Out. No se trata, evidentemente, de un<br \/>\nprofundo tratado sobre los mismos pero s\u00ed es interesante c\u00f3mo muestra la poca<br \/>\ncomprensi\u00f3n que se tiene con la gente que los padece y al mismo tiempo el temor<br \/>\nque los pacientes sienten al rechazo, a ser marcados por una sociedad que no<br \/>\nhace el m\u00ednimo intento por entender lo que tienen que pasar quienes cargan<br \/>\nconsigo a un trastorno como la bipolaridad sobre los hombros. El patinaje, su<br \/>\ndescarnada competencia y su mundillo en el que las apariencias son lo m\u00e1s<br \/>\nimportante, resultan en el escenario ideal para abordar todas las presiones<br \/>\ndescritas anteriormente, todos los prejuicios que se pueden tener para con<br \/>\nquien padece un trastorno de orden mental. Lamentablemente Netflix decidi\u00f3<br \/>\ncancelar la serie tras una sola temporada, por lo que muchos espectadores se<br \/>\nquedar\u00e1n con muchas dudas. Hubiera sido interesante saber si Kat lograba vencer<br \/>\na su trastorno y a todos aquellos que le colgaron estigmas a partir del mismo y<br \/>\nsi llegaba a cumplir con su sue\u00f1o ol\u00edmpico o si la guillotina del prejuicio se<br \/>\nhubiera dejado caer sobre su carrera cortando de un solo tajo a todos sus<br \/>\naspiraciones. Nos quedaremos sin embargo con el recuerdo de una serie que<br \/>\naprovech\u00f3 al melodrama para insertar, y de manera muy seria, un tema del cual<br \/>\ntodav\u00eda sigue siendo muy dif\u00edcil de hablar: el de los trastornos mentales.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pantalla.<\/p>\n","protected":false},"author":1117,"featured_media":30884,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15360"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1117"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15360"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15360\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30883,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15360\/revisions\/30883"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}