{"id":15310,"date":"2020-02-21T00:00:00","date_gmt":"2020-02-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/mexico-sociedad-descompuesta"},"modified":"2024-02-22T22:27:31","modified_gmt":"2024-02-23T04:27:31","slug":"mexico-sociedad-descompuesta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/mexico-sociedad-descompuesta","title":{"rendered":"M\u00e9xico, Sociedad Descompuesta"},"content":{"rendered":"<p><b>Editorial&nbsp;La Revista Peninsular<\/b><\/p>\n<p>Escribir sobre F\u00e1tima con la cabeza y no con el coraz\u00f3n es faltarle el respeto a la infante, porque la cabeza la debimos usar hace mucho tiempo para detener la violencia que le cobr\u00f3 la vida.<\/p>\n<p>Desde antes que el mundo se indignara por las mujeres asesinadas en Ciudad Ju\u00e1rez, la sociedad mexicana ya era consciente del c\u00e1ncer que se propagaba en el territorio nacional, y en esa conciencia nos resignamos a ser testigos de c\u00f3mo escalaba la crudeza de los actos cometidos contra la integridad de las mujeres.<\/p>\n<p>Por a\u00f1os observamos estrategias de seguridad que no lograron detener los borbotones de sangre que ahogaban al pa\u00eds, y en los \u00faltimos meses hemos observado est\u00e1ticos c\u00f3mo est\u00e1 violencia se consolidaba contra los ni\u00f1os, como en la matanza de la familia LeBar\u00f3n, por mencionar uno de los m\u00faltiples tr\u00e1gicos casos que han ocurrido recientemente.<\/p>\n<p>En una sociedad tan polarizada como se encuentra actualmente la nuestra, lo primero que se hace ante un crimen de tal magnitud es se\u00f1alar a culpables para hacer valer la narrativa propia; la tortura que sufri\u00f3 F\u00e1tima es usada como municiones en la guerra medi\u00e1tica que se pretende presentar como debate p\u00fablico. Probablemente, el motivo por el que las personas se apresuran a condenar es porque la realidad es demasiado inc\u00f3moda para ser asimilada.<\/p>\n<p>\u00bfDe qui\u00e9n es culpa de que F\u00e1tima haya sido ultrajada por monstruos de carne y hueso que habitan entre nosotros? No es de la escuela, quien no cumpli\u00f3 con el protocolo de seguridad referente a la entrega de menores; ni del Ministerio P\u00fablico, quien se demor\u00f3 en iniciar la b\u00fasqueda de la ni\u00f1a luego de la denuncia de la familia; tampoco es culpa del presidente, quien parece no darse cuenta de que su narrativa laxa ante la violencia solo alienta a los criminales, y despierta a las bestias. No, el martirio que F\u00e1tima sufri\u00f3 en sus \u00faltimos momentos de vida rebasa a cualquier instituci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>La culpa es de todos quienes le debemos algo a este suelo rojo; es de todos quienes, por alg\u00fan motivo u otro, fuimos concebidos bajo esta patria tricolor; es de todos quienes se hacen llamar mexicanos.<\/p>\n<p>El suplicio por el que pas\u00f3 F\u00e1tima hace que su muerte no solo quede grabada en la historia como evidencia de un estado fallido, sino que refleja la sociedad descompuesta de la que somos responsables. Todos quienes habitamos este territorio somos culpables de alguna manera u otra, porque d\u00eda a d\u00eda contribuimos a la cultura de violencia que hemos hecho parte de nuestra identidad nacional. Nuestras rutinas colectivas y nuestra din\u00e1mica social est\u00e1n creando demonios hambrientos de sangre y dolor.<\/p>\n<p>Juntos, como sociedad, estamos produciendo a mexicanos que no valoran la vida, y que son capaces de torturar a un ni\u00f1o hasta la muerte. No es el gobierno, el neoliberalismo, ni la mafia del poder, somos todos nosotros. Si un ser humano es capaz de atentar contra un infante de esa manera, fallamos todos como sociedad. Somos unos animales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial.<\/p>\n","protected":false},"author":1111,"featured_media":30841,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15310"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15310"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15310\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30840,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15310\/revisions\/30840"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30841"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}