{"id":15268,"date":"2020-02-14T00:00:00","date_gmt":"2020-02-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/negligencia"},"modified":"2024-02-22T22:25:58","modified_gmt":"2024-02-23T04:25:58","slug":"negligencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/negligencia","title":{"rendered":"Negligencia"},"content":{"rendered":"<p><b>Editorial&nbsp;La Revista Peninsular<\/b><\/p>\n<p>Los j\u00f3venes no se acordar\u00e1n, pero hace relativamente poco tiempo se le ten\u00eda la misma estima a los profesores de preescolar, primaria, secundaria, o bachillerato, que la que se le tiene a los m\u00e9dicos, y es que hay algunas profesiones a las que se les distingue del resto por la confianza que se debe depositar en quienes la ejercen. A los arquitectos se les distingue, por ejemplo, porque las personas conf\u00edan en ellos para la construcci\u00f3n de un hogar, a los abogados se les conf\u00eda la defensa de los derechos y, en algunas ocasiones, la libertad, y a los m\u00e9dicos se les conf\u00eda la vida. As\u00ed, podr\u00edamos seguir enlistando a este tipo de profesionistas, como contadores, pilotos, o bomberos, pero en esta lista no figurar\u00edan los profesores, ya que a pesar de que a ellos se les conf\u00eda la educaci\u00f3n de la juventud, la reputaci\u00f3n de la profesi\u00f3n se ha desvirtuado en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Hago esta observaci\u00f3n y comparaci\u00f3n porque debido a la actual crisis de salud, es evidente que los m\u00e9dicos est\u00e1n camino al mismo destino. <\/p>\n<p>Uno de los factores que deterioraron la imagen de los maestros fue la disminuci\u00f3n del nivel de exigencia en el proceso de formaci\u00f3n de docentes. Debido a esta laxidad en el sistema de formaci\u00f3n, los maestros dejaron de ser vistos como profesionistas competentes y perdieron el respeto que hab\u00edan consolidado ante la sociedad. <\/p>\n<p>Hace unas semanas, nuestro presidente, Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, present\u00f3 un proyecto que consiste en la creaci\u00f3n de universidades especializadas en la formaci\u00f3n de m\u00e9dicos, y la idea fue duramente criticada por los expertos en la materia, ya que consideraron que el plan de estudios que habr\u00eda de impartirse en \u00e9stos planteles era insuficiente. El presidente dijo que era necesario disminuir los niveles de exigencia para facilitar que se grad\u00faen m\u00e9dicos porque no hay suficientes en el pa\u00eds, seg\u00fan sus datos.<\/p>\n<p>Otro factor importante en el caso de los maestros fue la reducci\u00f3n de salarios. Cuando las personas tienen problemas econ\u00f3micos, tienen poco tiempo para reflexionar, y reflexionar es indispensable para ense\u00f1ar; claramente, esto afect\u00f3 la calidad de educaci\u00f3n impartida. A\u00fan m\u00e1s, los sindicatos adquirieron suficiente poder para lograr la permanencia de sus afiliados en sus puestos, independientemente de su desempe\u00f1o. Entonces, tenemos a maestros sin incentivo para ense\u00f1ar, preocupados en mil cosas antes que en la educaci\u00f3n de sus alumnos, y que no pueden ser removidos de su puesto en casos de incompetencia por la protecci\u00f3n del sindicato.<\/p>\n<p>En estos tiempos, es claro que estudiar medicina ya no es certeza de seguridad econ\u00f3mica como lo fue alg\u00fan d\u00eda, y lo podemos ver en los j\u00f3venes que salen de las academias de medicina y se ven en la necesidad de dar consultas en microcl\u00ednicas, ganando salarios m\u00ednimos, debido a la falta de espacios en hospitales p\u00fablicos y privados. Cabe mencionar que, si bien los sindicatos de salud tienen considerable poder, no se han politizado al nivel de los de educaci\u00f3n, pero no ser\u00eda sorpresa que en el futuro cercano se politicen ante la necesidad de cerrar filas a favor o en contra de las nuevas disposiciones en salud federal, depender\u00e1 de los objetivos de quien patrocine los esfuerzos.<\/p>\n<p>La disminuci\u00f3n de salarios significa que al gobierno le faltan recursos para poder llevar a cabo sus funciones. En educaci\u00f3n, adem\u00e1s de en los salarios, se refleja en la falta de instancias para canalizar a los ni\u00f1os en estado de vulnerabilidad, en el estado de las escuelas, y en la calidad de los materiales que se reparten, por mencionar algunos puntos, pero en el sector salud las carencias se resienten de manera m\u00e1s severa; desde que se usa una misma aguja en m\u00e1s de una persona para vacunas, hasta que ni\u00f1os con c\u00e1ncer no pueden recibir sus tratamientos de quimioterapia, son las historias de horror que se escuchan por la falta de recursos en el sector salud.<\/p>\n<p>Como observadores, solo podemos imaginarnos la frustraci\u00f3n y el desgaste emocional que conlleva el estar al pie del ca\u00f1\u00f3n todos los d\u00edas en los hospitales p\u00fablicos, y ver c\u00f3mo la gente se muere en tus manos por no tener las herramientas para poder salvarlos.<\/p>\n<p>Por otro lado, hay que mencionar que la potencial decadencia de la carrera m\u00e9dica no ser\u00eda propiciada exclusivamente por factores externos, ya que los mismos doctores han contribuido a este deterioro. Como dije antes, la medicina se encuentra entre las profesiones con mayor reconocimiento en nuestra sociedad, y por esto se ha desarrollado una cultura de pertenencia entre los m\u00e9dicos. As\u00ed, los doctores m\u00e1s experimentados esperan ciertas conductas de sus colegas novatos, y se conducen (los experimentados) como se conducir\u00eda alguien que ha sido elogiado constantemente por a\u00f1os por la profesi\u00f3n que eligi\u00f3. Estos comportamientos benefician a la medicina en algunas cosas pero la perjudican en otras; la benefician al promover que los m\u00e9dicos se preparen constantemente por el prestigio que conlleva entre sus colegas, pero la perjudican al propiciar que los doctores se conduzcan con soberbia, lo que es peligroso al tratar con vidas.<\/p>\n<p>Seguro se habr\u00e1n dado cuenta de la cantidad de noticias sobre casos de negligencia m\u00e9dica ocasionados por doctores de \u201crenombre\u201d; notar\u00e1n que un factor com\u00fan en estos casos es que el m\u00e9dico comete un error y se niega a admitirlo, y por lo tanto a repararlo. Muchas veces teniendo un desenlace fatal como fue el sonado caso de Mauricio, mismo que se toc\u00f3 la semana pasada en nuestras p\u00e1ginas.\u2028Desgraciadamente, para algunos doctores pesa m\u00e1s el prestigio que han construido alrededor de su apellido que la integridad de sus pacientes.<\/p>\n<p>El debilitamiento de la figura del maestro en la sociedad dej\u00f3 como consecuencias a ciudadanos fundamentalmente ignorantes, con problemas de analfabetismo e intolerantes, y a una sociedad susceptible a desestabilizarse por intereses pol\u00edticos del sindicato. Hay que hacer conciencia sobre el deterioro de la profesi\u00f3n del maestro, pues hay indicios para suponer que pasar\u00e1 lo mismo con los doctores, pero en este caso la consecuencia ser\u00e1 que los hospitales del pa\u00eds se llenar\u00e1n de muertos y muchas veces por negligencia, luego entonces cometiendo un presunto delito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial.<\/p>\n","protected":false},"author":1111,"featured_media":30804,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15268"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15268"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15268\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30803,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15268\/revisions\/30803"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}