{"id":15236,"date":"2020-02-07T00:00:00","date_gmt":"2020-02-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/jojo-rabbit"},"modified":"2024-02-22T22:24:31","modified_gmt":"2024-02-23T04:24:31","slug":"jojo-rabbit","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/jojo-rabbit","title":{"rendered":"Jojo Rabbit"},"content":{"rendered":"<p><b><i>En la pantalla<\/i>, por: David Moreno.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Jojo Rabbit narra la<br \/>\nhistoria de un ni\u00f1o al que le toca vivir en la Alemania nazi durante la Segunda<br \/>\nGuerra Mundial. La vida del peque\u00f1o Jojo transcurre entre una obsesi\u00f3n por<br \/>\nentrar a las juventudes hitlerianas y la vida con una madre que no<br \/>\nnecesariamente comulga con el r\u00e9gimen del Tercer Reich. Jojo es chico dulce,<br \/>\nsimp\u00e1tico y amable que va a crear una serie de mecanismos para poder enfrentar<br \/>\nlo que a todas luces escapa de su entendimiento. Uno de ellos es la creaci\u00f3n de<br \/>\nun amigo y confidente imaginario que, producto de todo lo que rodea, termina<br \/>\nsiendo una versi\u00f3n del F\u00fchrer mismo. Todo el mundo de Jojo gira en torno a la<br \/>\nvisi\u00f3n que desde su inocencia infantil tiene del r\u00e9gimen fascista en el cual<br \/>\nvive. Ello incluye odio y temor hac\u00eda los jud\u00edos los cuales se ver\u00e1n afectados<br \/>\ncuando descubre que su madre oculta a una adolescente que terminar\u00e1 por poner a<br \/>\nprueba toda la escala de valores del peque\u00f1o Jojo cambiando su mundo para<br \/>\nsiempre.<\/p>\n<p>Taika Waititi cuenta<br \/>\nen su pel\u00edcula una linda y entretenida f\u00e1bula sobre un ni\u00f1o situado en un<br \/>\nenredado y complicado contexto en el que la realidad es confrontada por la<br \/>\nfantas\u00eda propia de la infancia. Mover\u00e1 la c\u00e1mara para seguir a Jojo (el dulce y<br \/>\ngenial Roman Griffin Davies) por un mundo hostil en el cual el chiquillo es<br \/>\nconstantemente confrontado por su madre, por la proyecci\u00f3n que \u00e9l hace de<br \/>\nHitler y por Elsa, la chica que se esconde en su \u00e1tico. Rosie (una espectacular<br \/>\nScarlett Johansson) su madre, tratar\u00e1 de que Jojo mire al mundo m\u00e1s all\u00e1 de lo<br \/>\nque la cerrada, peligrosa, racista y violenta visi\u00f3n nazi le presenta<br \/>\nconstantemente. Bailar\u00e1 con \u00e9l por la casa, le acompa\u00f1ar\u00e1 en l\u00fadicos paseos en<br \/>\nbicicleta e incluso mirar\u00e1 a su lado a personas que han sido colgadas por<br \/>\noponerse, como pueden, a los nazis. Elsa (Thomasin McKenzie, brillante) har\u00e1<br \/>\nque mire a los que \u00e9l considera como sus enemigos de otra forma, despertar\u00e1 en<br \/>\nel peque\u00f1o Jojo esa ilusi\u00f3n que acompa\u00f1a al primer enamoramiento, algo que para<br \/>\nel chico resulta en todo un revulsivo, pues vive en un mundo para el que los<br \/>\njud\u00edos no son personas sino en todo caso son presentados como algo mucho m\u00e1s<br \/>\nbajo, algo cercano a los animales. Y est\u00e1 claro la visi\u00f3n que tiene de Hitler,<br \/>\nuna visi\u00f3n propia de un ni\u00f1o, es decir Adolf (el propio Taika Waititi) es un<br \/>\npersonaje caricaturesco, dibujado entre la iron\u00eda y la farsa, un confidente que<br \/>\nhace dudar a Jojo sobre cualquier otra visi\u00f3n del mundo que sea diferente a la<br \/>\nque presentan los fan\u00e1ticos del Reich; es decir los rasgos propios del dictador<br \/>\nsiempre est\u00e9n presentes aunque, evidentemente, edulcorados al pasar por la<br \/>\n\u00f3ptica que de ellos tiene Jojo. Existir\u00e1n otros personajes que ser\u00e1n<br \/>\nimportantes en la vida de Jojo como el incapaz pero emp\u00e1tico Capit\u00e1n Klezendor<br \/>\n(Sam Rockwell, espectacular), su fiel acompa\u00f1ante Finkel (Alfie Allen) y su mejor<br \/>\namigo un chico regordete, adorable y bonach\u00f3n llamado Yorki (Archie Yates)<br \/>\nquienes completar\u00e1n a ese mundo que se mueve entre la fantas\u00eda, la realidad, la<br \/>\nviolencia y la muerte en el que le ha tocado vivir a Jojo.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula est\u00e1<br \/>\nllena de subtextos muy interesantes: la importancia de la relaci\u00f3n madre\u2013hijo,<br \/>\nel padre que con su ausencia fortalece tal relaci\u00f3n, la ideologizaci\u00f3n de la<br \/>\nni\u00f1ez en zonas de conflicto b\u00e9lico y pol\u00edtico y la situaci\u00f3n por la que<br \/>\natraviesan los ni\u00f1os en tales conflictos. Pero lo mejor es que Waititi aborda<br \/>\ntales cuestiones siempre desde el punto de vista del peque\u00f1o lo que hace que el<br \/>\nlargometraje tenga un desbordante aire de honestidad, evitando caer en el drama<br \/>\ntan propio de pel\u00edculas que abordan situaciones similares presentando a ni\u00f1os<br \/>\nque al final son v\u00edctimas de la guerra, del odio y de todas las circunstancias<br \/>\nque rodean a una situaci\u00f3n violenta llevada al extremo, al exterminio de<br \/>\naquellos que son enemigos. No se trata de una parodia del nazismo, como muchos<br \/>\nla han querido ver sino de un poderoso alegato por la ni\u00f1ez, por su inocencia y<br \/>\npor hacer todo lo posible para que ning\u00fan ni\u00f1o no tenga que enfrentar algo que<br \/>\nevidentemente le rebasa pues si para un adulto el tener que enfrentarse a la<br \/>\nguerra resulta en algo traum\u00e1tico, las consecuencias para un ni\u00f1o son a\u00fan m\u00e1s<br \/>\ndevastadoras.<\/p>\n<p>Al final Jojo Rabbit<br \/>\nes una bocanada de aire fresco cinematogr\u00e1fico. Una pel\u00edcula capaz de llevar al<br \/>\nespectador por un tren de diversas emociones para terminar en la estaci\u00f3n de la<br \/>\nesperanza, de la libertad, de la victoria y del tr\u00e1nsito de un ni\u00f1o hac\u00eda un<br \/>\nmundo completamente diferente al que la vida le puso incidentalmente el camino.<br \/>\nUn mundo en el que se pueda bailar sin que ello genere riesgo alguno.<\/p>\n<p><b>Una<br \/>\nbelleza.<\/b><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pantalla.<\/p>\n","protected":false},"author":1117,"featured_media":30777,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15236"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1117"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15236"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15236\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30776,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15236\/revisions\/30776"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30777"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}