{"id":15234,"date":"2020-02-07T00:00:00","date_gmt":"2020-02-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-mas-grande-error-2"},"modified":"2024-02-22T22:24:26","modified_gmt":"2024-02-23T04:24:26","slug":"el-mas-grande-error-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-mas-grande-error-2","title":{"rendered":"El m\u00e1s grande error"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Construyendo<\/i>, por:&nbsp;Ra\u00fal As\u00eds Monforte Gonz\u00e1lez.<\/b><\/p>\n<p><b>E-mail: raul@mienergiamx.com<\/b><br \/><b>Facebook: Ra\u00fal As\u00eds Monforte Gonz\u00e1lez<\/b><br \/><b>Twitter: @raulmonforteg<\/b><\/p>\n<p>Todos los mexicanos nos asombramos cada d\u00eda que, ya sea en la conferencia de prensa matutina o durante alguna gira de trabajo, en sus discursos, el presidente de nuestro pa\u00eds anuncia una idea, un proyecto, la estrategia que se aplicar\u00e1 a determinado tema, el modo como se har\u00e1 frente a un problema espec\u00edfico, o las acciones y pol\u00edticas que se estar\u00e1n implementando, y nos parece un grave error lo planteado, fruto de una m\u00e1s de sus ocurrencias que luego se implementa sin la debida planeaci\u00f3n, y tropieza con la realidad.<\/p>\n<p>Pero el principal y m\u00e1s grande error de quien dirige el destino de este pa\u00eds, no es un tren maya sin estudios de factibilidad ni proyecto ejecutivo, tampoco lo es haber cancelado la construcci\u00f3n del nuevo aeropuerto en Texcoco y hacerlo en Santa Luc\u00eda, ni siquiera obstinarse en construir una refiner\u00eda en Dos Bocas, que probablemente cuando est\u00e9 terminada, su principal producto no sea demandado en el mercado. El m\u00e1s grande error del Lic. Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, es estar desperdiciando un recurso escaso, un recurso que no solamente le envidian todos los presidentes que le antecedieron, sino que por el cual dar\u00eda su alma cualquier presidente de cualquier otro pa\u00eds de este planeta. Me refiero a la confianza que ha depositado en su persona y su proyecto de gobierno, una inmensa mayor\u00eda de mexicanos, a quienes la clase pol\u00edtica que hab\u00eda estado ejerciendo el poder en las \u00faltimas d\u00e9cadas, ha defraudado rotundamente.<\/p>\n<p>La confianza es un activo productivo, no figura en los estados financieros de una organizaci\u00f3n, pero es sustento indispensable para que puedan alcanzarse resultados exitosos. En el a\u00f1o 2015, el entonces Secretario de Hacienda, Lic. Luis Videgaray Caso, dijo: \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la aprobaci\u00f3n de reformas econ\u00f3micas, el gobierno de Enrique Pe\u00f1a Nieto debe tener como prioridad la restauraci\u00f3n de la confianza de la sociedad mexicana. Podemos realizar diez reformas energ\u00e9ticas, pero si no a\u00f1adimos confianza, no podremos aprovechar todo el potencial de la econom\u00eda mexicana\u201d.<\/p>\n<p>El presidente Pe\u00f1a enfrentaba un entorno completamente contrario al que hoy disfruta L\u00f3pez Obrador, consigui\u00f3 implementar reformas profundas, visionarias, amplias, pero jam\u00e1s logr\u00f3 sostener la confianza que lo llev\u00f3 al poder, que adem\u00e1s, ni en su mejor momento alcanz\u00f3 los niveles de los que hoy goza AMLO. Muchos dir\u00e1n que no la merec\u00eda, y tienen raz\u00f3n, la corrupci\u00f3n es una grave enfermedad, que lo primero que destruye es la confianza.<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda ver a un presidente L\u00f3pez Obrador, utilizando con mayor eficacia ese enorme recurso que la naci\u00f3n le ha entregado casi a ciegas, vali\u00e9ndose de esa confianza que le profesan los m\u00e1s d\u00e9biles, los desamparados, los oprimidos, para aplicarla en la implementaci\u00f3n de proyectos verdaderamente estrat\u00e9gicos y visionarios, de proyectos que realmente propicien una cuarta transformaci\u00f3n integral, hol\u00edstica y sist\u00e9mica, que impulse el crecimiento, desarrollo, y bienestar de todos los mexicanos. Puede y debe hacerlo, o ser\u00e1 el desperdicio m\u00e1s grande de nuestra historia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Construyendo.<\/p>\n","protected":false},"author":1116,"featured_media":30775,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15234"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1116"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15234"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15234\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30774,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15234\/revisions\/30774"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30775"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}