{"id":15216,"date":"2020-02-04T00:00:00","date_gmt":"2020-02-04T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-claridad-2"},"modified":"2024-02-22T22:23:42","modified_gmt":"2024-02-23T04:23:42","slug":"la-claridad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-claridad-2","title":{"rendered":"La claridad.."},"content":{"rendered":"<p>Despert\u00f3 la claridad de un sue\u00f1o largo, de un sue\u00f1o sereno. Y hab\u00eda so\u00f1ado con el arte de Arles y la magia de Talavante.. qu\u00e9 bella historia.. y so\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n con Sevilla en su domingo m\u00e1s hermoso del a\u00f1o, ese aroma santo y nuestro.. y algo m\u00e1s que no pod\u00eda recordar, algo en oro y lila, cre\u00eda..<\/p>\n<p>Y pregunt\u00f3 si ya era la hora&#8230;<\/p>\n<p>Y no. Todav\u00eda no. A\u00fan faltaba tiempo, pero tampoco mucho tiempo. Enero se desped\u00eda y se llevaba con sus \u00faltimos d\u00edas la oscuridad. Volv\u00eda la luz. Febrero y su aire de Candela y su nombre de san Blas ya hab\u00edan llamado a la puerta. Empezaban las tardes largas, las hojas asomando&#8230;<\/p>\n<p>Y la claridad quer\u00eda aparecer ya&#8230;<\/p>\n<p>Pero faltaba un poquito. La claridad, con su verdad y su pureza, re-aparecer\u00eda un poco m\u00e1s tarde. Hacia marzo: con san Jos\u00e9, con todo lo que es hermoso como hermosa es cada faena de Talavante, con el canto de la primavera, con el sol durmiendo en el mar casi a las ocho&#8230;<\/p>\n<p>Qu\u00e9 viva la claridad! Siempre..<\/p>\n<p>Me fascina la luz. Adi\u00f3s, enero! Y, tanto como me fascina la claridad de las tardes, igual me fascina la de las personas. Amo lo que es limpio, luminoso, claro&#8230;<\/p>\n<p>Dedicado a las personas que son claras<br \/>A mi maravillosa familia<br \/>A mi querido mago<br \/>A mi querido Luis<br \/>A mis amigos Cristina y Rub\u00e9n: millones de besos, sois geniales!<br \/>A mi amiga Ana<br \/>A febrero<br \/>Y a todo lo que es hermoso<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despert\u00f3 la claridad de un sue\u00f1o largo, de un sue\u00f1o sereno.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":30759,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15216"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15216"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15216\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30758,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15216\/revisions\/30758"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30759"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15216"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15216"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15216"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}