{"id":15202,"date":"2020-01-31T00:00:00","date_gmt":"2020-01-31T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/tenemos-que-hablar-de-kobe"},"modified":"2024-02-22T22:22:52","modified_gmt":"2024-02-23T04:22:52","slug":"tenemos-que-hablar-de-kobe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/tenemos-que-hablar-de-kobe","title":{"rendered":"Tenemos que Hablar de Kobe"},"content":{"rendered":"<p><b><i>En la pantalla<\/i>, por:&nbsp;David Moreno.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>El domingo 26 de Enero el mundo del deporte era sacudido por una<br \/>\ndevastadora noticia: Kobe Bryant hab\u00eda perecido en un accidente a\u00e9reo. En la<br \/>\ntragedia murieron tambi\u00e9n otras 8 personas incluida la joven hija del ex<br \/>\nbasquetbolista Gianna de tan solo 13 a\u00f1os de edad. Como aficionado al<br \/>\nbasquetbol admir\u00e9 lo hecho por Kobe tanto dentro como fuera de la cancha por lo<br \/>\nque lament\u00e9 profundamente su muerte. Ese mismo domingo escrib\u00ed un peque\u00f1o<br \/>\nhomenaje a Kobe en el cual trat\u00e9 de reflejar el sentimiento de p\u00e9rdida que me<br \/>\nembargaba y que era compartido en esa fat\u00eddica noche por millones de personas<br \/>\nalrededor del mundo (pueden leer el art\u00edculo en Soma: Arte y Cultura <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" href=\"http:\/\/yucatancultura.com\">http:\/\/yucatancultura.com<\/a>)<\/p>\n<p>Con el paso de los d\u00edas los homenajes se han reproducido en pr\u00e1cticamente<br \/>\ntodos los medios de comunicaci\u00f3n del mundo, en m\u00faltiples escenarios deportivos<br \/>\ne incluso en ceremonias como la de los Grammy en la cual Alicia Keys dedic\u00f3 una<br \/>\nsentida y sincera interpretaci\u00f3n en memoria del ex jugador de los Lakers. En<br \/>\ntodos ellos se hablaba de la gran carrera del hombre, pero sobre todo de su<br \/>\nfigura como esposo, padre y ejemplo de muchos para los que su figura represent\u00f3<br \/>\nmucho m\u00e1s que la de un simple jugador de baloncesto. Pero al mismo tiempo<br \/>\ncomenzaron a surgir otras voces que resucitaron un hecho acontecido en la vida<br \/>\nde la estrella del baloncesto: la acusaci\u00f3n de violaci\u00f3n que en 2003 una empleada<br \/>\nde un hotel de Denver Colorado present\u00f3 en su contra. Un caso que en su momento<br \/>\ntuvo gran repercusi\u00f3n y que le cost\u00f3 a Bryant no solamente el retiro de sus<br \/>\npatrocinadores, sino tambi\u00e9n un millonario arreglo monetario con la presunta<br \/>\nv\u00edctima para evitar que la acusaci\u00f3n llegara a los tribunales. Al final todos<br \/>\nlos cargos en su contra fueron retirados. Despu\u00e9s de su crucifixi\u00f3n medi\u00e1tica y<br \/>\nsocial, Bryant retom\u00f3 el camino y se convirti\u00f3 en un modelo intachable de<br \/>\nconducta lo que le vali\u00f3 no solamente el regreso de las marcas patrocinadoras a<br \/>\nsu carrera sino un renacer como jugador que lo encumbr\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en la NBA al<br \/>\nmismo tiempo que su vida personal y familiar reverdeci\u00f3 de manera importante.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>En realidad el caso estaba pr\u00e1cticamente olvidado. Incluso cuando Kobe se<br \/>\nretir\u00f3 en 2016 o cuando se hizo de un \u00d3scar un par de a\u00f1os despu\u00e9s, nadie hizo<br \/>\neco del incidente. Parec\u00eda un hecho enterrado por su familia pero sobre todo por<br \/>\nla opini\u00f3n p\u00fablica, especialmente la norteamericana, ante la cual<br \/>\nindudablemente el jugador se hab\u00eda reivindicado. No deja de llamar la atenci\u00f3n<br \/>\nque justo ahora con su tr\u00e1gica muerte y cuando el mundo entero lamenta su<br \/>\npartida es cuando el tema es recordado. Asumo que muchos sienten la necesidad<br \/>\nde hacerlo porque, por alguna raz\u00f3n, para ellos es importante bajar al \u00eddolo<br \/>\ndel podio en el que ha sido colocado por las circunstancias que propiciaron su<br \/>\nmuerte. Pero tambi\u00e9n pienso que hay personas que de manera genuina y con mucha<br \/>\nhonestidad han tra\u00eddo el tema a la discusi\u00f3n p\u00fablica con el objetivo de dibujar<br \/>\nun perfil mucho m\u00e1s amplio de quien ha partido, particularmente en estos<br \/>\ntiempos en los que afortunadamente muchos casos similares han salido a la luz<br \/>\nexponiendo un tema innegable y lacerante: el abuso sexual en contra de las<br \/>\nmujeres es una constante que se ha escondido de manera sistem\u00e1tica lo que ha<br \/>\ncontribuido a que el aberrante hecho se siga repitiendo en todos los niveles econ\u00f3micos<br \/>\ny sociales de todo el orbe.<\/p>\n<p>A unos d\u00edas de la muerte de Kobe Bryant, muchos seguimos incr\u00e9dulos y<br \/>\nsumamente tristes con tal hecho. Pero pasada esa primera y triste impresi\u00f3n,<br \/>\ncreo que tambi\u00e9n es importante mirar al personaje con todos los claroscuros<br \/>\nque, como todo ser humano, indudablemente tuvo. Lo complicado es hacerlo sin<br \/>\nque las posiciones ideol\u00f3gicas nublen a la raz\u00f3n y al sentido com\u00fan o sin que<br \/>\nla admiraci\u00f3n por lo que hizo como jugador tambi\u00e9n contribuya a negar lo que<br \/>\npuede ser evidente. Tenemos que hablar de Kobe, del hombre, de la figura<br \/>\np\u00fablica, del padre ejemplar que fue para sus hijas, del enorme atleta y del tipo<br \/>\nque en alg\u00fan momento fue acusado por abusar sexualmente de una mujer que no<br \/>\nten\u00eda el poder ni la influencia que \u00e9l ya ostentaba. A unos d\u00edas de su muerte<br \/>\ncreo que el mejor homenaje que podemos hacerle es el de completar su biograf\u00eda<br \/>\ncon todos los acontecimientos que hicieron de Kobe Bryant el hombre que fue y<br \/>\nello incluye tambi\u00e9n a todas las faltas que cometi\u00f3 tanto dentro como fuera de<br \/>\nla duela, porque de otro modo el perfil ser\u00eda incompleto y ello s\u00ed ser\u00eda una<br \/>\nverdadera afrenta a su memoria.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pantalla.<\/p>\n","protected":false},"author":1117,"featured_media":30747,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15202"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1117"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15202"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15202\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30746,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15202\/revisions\/30746"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30747"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15202"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15202"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15202"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}