{"id":14890,"date":"2019-11-29T00:00:00","date_gmt":"2019-11-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/san-andres-3"},"modified":"2024-02-22T22:11:06","modified_gmt":"2024-02-23T04:11:06","slug":"san-andres-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/san-andres-3","title":{"rendered":"San Andr\u00e9s&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>Acababa noviembre. Caminaba, despacito, hacia el final de su viaje&#8230; mientras la tarde ol\u00eda a casta\u00f1as y a oto\u00f1o y el cielo se cubr\u00eda de rosa y naranja. Rosa, como el capote de Manzanares en danza de ritmo y comp\u00e1s; naranja, como una papaya hermosa en una ma\u00f1ana de verano..<\/p>\n<p>No era black friday, ni ninguna cosa de ese estilo. En Espa\u00f1a eso no existe.. era un d\u00eda de final de mes, y se juntaban todos los ni\u00f1os para festejar un cumplea\u00f1os. El ni\u00f1o cumpl\u00eda ocho&#8230; y al d\u00eda siguiente ser\u00eda su santo. Se llamaba Andr\u00e9s, como su padre y su abuelo&#8230;<\/p>\n<p>Y el protagonista de El \u00e1rbol de la ciencia, libro que encantaba a su t\u00edo Jaime&#8230;<\/p>\n<p>A su t\u00edo Pepe, en cambio, le gustaban m\u00e1s las novelas hist\u00f3ricas y los libros taurinos. Era tomasista y talavantino&#8230; aficionado muy fiel! Andr\u00e9s, el cumplea\u00f1ero, estaba muy feliz. Jugar\u00edan con el trompo y con el pat\u00edn, y montar\u00edan a caballo. Y degustar\u00edan una deliciosa tarta de avellana&#8230;<\/p>\n<p>Un cumplea\u00f1os normal: la felicidad vive de la mano de detalles normales, sinceros y tradicionales&#8230;<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana ser\u00e1 san Andr\u00e9s&#8230; con un abrazo hasta el cielo a mi pap\u00e1<br \/>A Maca y Jorge: dos amigos de verdad<br \/>A Manzanares, Jos\u00e9 Tom\u00e1s, y mi mago<br \/>A manzanaristas, tomasistas y talavantinos de verdad<br \/>A los libros y a los buenos lectores<br \/>A mi Luis<br \/>A los ni\u00f1os, y a ni\u00f1os que me encantan: Hugo, Lourdes, Marta, Pablo, Iris (con 20 meses pinta unos cuadros incre\u00edbles)<br \/>A nuestras tradiciones<br \/>Y a las personas que saben amar la vida y la felicidad<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acababa noviembre. Caminaba, despacito, hacia el final de su viaje&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":30482,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14890"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14890"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14890\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30481,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14890\/revisions\/30481"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30482"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}