{"id":14828,"date":"2019-11-21T00:00:00","date_gmt":"2019-11-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/adolescente-de-por-vida"},"modified":"2024-02-22T22:08:24","modified_gmt":"2024-02-23T04:08:24","slug":"adolescente-de-por-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/adolescente-de-por-vida","title":{"rendered":"Adolescente de por vida"},"content":{"rendered":"<p>Por:&nbsp;Sergio F Esquivel.<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas tuve una charla con una amiga, que me dej\u00f3 pensando en la importancia que tiene la capacidad humana para seguir creciendo; a pesar del tiempo, de la edad y de la posici\u00f3n que ocupamos en el mundo.&nbsp;<\/p>\n<p>Y claro, esto es evidente para cualquier ni\u00f1o o adolescente; todos hemos pasado por esa llamada \u201cetapa formativa\u201d. La vida, cuando uno est\u00e1 en esa etapa de desarrollo, se convierte en una eterna y c\u00edclica fuente de conocimiento y aprendizaje; de mutaci\u00f3n y desarrollo.&nbsp;<\/p>\n<p>Recuerdo al que era yo a los 15 a\u00f1os, terminando la secundaria y al que fui tambi\u00e9n a los 18 a\u00f1os, terminando la preparatoria. Ambos personajes eran consecuentes -con sus carencias y defectos- para la edad y el espacio del tiempo que ocupaban en ese momento, pero era comprensible y natural el desarrollo, el crecimiento y la transformaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os de formaci\u00f3n, se trata de sumar. Sumar ideas, sumar experiencias. Se trata de obtener herramientas y conocimientos de los que carecemos. Justamente somos adolescentes porque adolecemos de esas herramientas que nos permiten crecer y desarrollarnos en nuestro entorno, con nuestra sociedad, en nuestro c\u00edrculo. Adolecemos de experiencia y conocimiento. Adolecemos de madurez.&nbsp;<\/p>\n<p>Pero la vida, caprichosa como es, de pronto se convierte en un espacio de confort. De pronto nos establecemos en nuestros roles de vida, los que creemos que nos toca ocupar, para los que nos preparamos, para los que recorrimos todo ese camino de aprendizaje y transformaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n<p>Lo sorprendente del asunto es que muchas veces, al llegar a ese punto en el que se mezcla la experiencia con la satisfacci\u00f3n. En el que tenemos ya un sentido de orgullo, de aceptaci\u00f3n de nuestro rol, de nuestra persona, de un estado general de satisfacci\u00f3n\u2026 dejamos de crecer.&nbsp;<\/p>\n<p>Es un cambio casi imperceptible, pero nos aferramos a nuestras ideas, a nuestros juicios y a nuestros conceptos: \u201cA m\u00ed no me gusta la cebolla\u201d \/ \u201cA m\u00ed me encanta dormir\u201d \/ \u201cYo creo en tal o cual cosa\u201d.&nbsp;<\/p>\n<p>Todas estas sentencias, nos siguen marcando por el resto de la vida -en la mayor\u00eda de los casos, el recorrido ser\u00e1 a\u00fan largu\u00edsimo- y nos quedamos anquilosados, atascados, est\u00e1ticos, inmutables en el mismo lugar. Aunque el mundo a nuestro alrededor evolucione, crezca y se transforme, nos aferramos a esos lugares, a esos conceptos que nos hicieron sentir seguros y confiados en alg\u00fan momento de nuestra existencia.&nbsp;<\/p>\n<p>Yo quisiera poder tener el control sobre mi vida, de manera tal, que nunca alcance ese estado de sosiego. Quiero seguir aprendiendo y haciendo cosas que no hice anteriormente. Descubrir y volver a probar la cebolla (\u00a1a\u00fan si sea para volver a decidir que no me gusta!).&nbsp;<\/p>\n<p>Evitar ese estado (status quo), retar y cuestionar nuevamente nuestro dec\u00e1logo de vida. Aceptar que la vida -y la verdad incluso-, son relativas al tiempo y las circunstancias que nos rodean.&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando mi madre era joven, no pod\u00eda votar, por ejemplo. Esa era la realidad en la que viv\u00eda. Era la realidad aceptada y tolerada.&nbsp;<\/p>\n<p>A veces cambia el entorno, la sociedad, o nuestro entendimiento de las cosas. Lo que era verdadero, no lo es m\u00e1s. Los paradigmas se mueven a una velocidad cada vez mayor. As\u00ed es como vamos creciendo como sociedad, en conjunto. Pero de manera individual, ese crecimiento, no funciona de la misma manera.&nbsp;<\/p>\n<p>Ser capaces de mantenernos permanentemente en una \u201cetapa formativa\u201d, determinara en mucho nuestro crecimiento. Nos permitir\u00e1 seguir desarrollando nuestras cualidades y nuestra inteligencia.&nbsp;<\/p>\n<p>Mantener esta apertura, nos permitir\u00e1 ser y entender mejor el mundo, principalmente para dejarle un mejor entorno de vida a las siguientes generaciones.&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfAdolescente?&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Claro! Toda la vida. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adolescente de por vida.<\/p>\n","protected":false},"author":1121,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14828"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1121"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14828"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14828\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30429,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14828\/revisions\/30429"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}