{"id":14710,"date":"2019-11-01T00:00:00","date_gmt":"2019-11-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-baches-sociales-2"},"modified":"2024-02-22T22:03:18","modified_gmt":"2024-02-23T04:03:18","slug":"los-baches-sociales-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-baches-sociales-2","title":{"rendered":"Los baches sociales"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Por Ra\u00fal Sales Heredia<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>raul.sales.heredia@gmail.com \/ @RSalesH<\/i><\/b><\/p>\n<p>Las lluvias de los \u00faltimos d\u00edas dejan importantes lecciones, la primera es que no hemos tenido la m\u00e1s m\u00ednima idea de planeaci\u00f3n urbana por d\u00e9cadas, la segunda es el cuestionamiento de si somos sucios o no hay botes de basura suficientes, la tercera es la vanidad de nuestros gobernantes que prefieren glorietas, fuentes o esculturas antes que meterse con el nunca visto pero, siempre necesitado drenaje y ya, para finalizar, la \u00faltima lecci\u00f3n de la lluvia es que nuestras calles est\u00e1n hechas de cart\u00f3n prensado pintado con una fina pel\u00edcula de chapopote que, lamentablemente, no es impermeable.<\/p>\n<p>Podemos ir pensando en el futuro de nuestra naci\u00f3n y comprometernos seriamente con el cambio y cuando estamos a punto de alcanzar la revelaci\u00f3n de nuestra impactante y anticipada participaci\u00f3n social&#8230; \u201ctrack\u201d el fuerte ruido de la llanta cayendo en un enorme bache golpeando tierra y metal. Al carajo con la idea, la retah\u00edla de insultos surge de nuestros labios a pesar de la educaci\u00f3n inculcada por nuestros padres y mientras nos serenamos y respiramos profundo para bajar la presi\u00f3n del coraje&#8230; \u201ctrock\u201d otro hueco, otra llanta. Respiramos nuevamente, bajamos la velocidad y entonces, ya no hay ruido, ya no hay golpe de piedra contra metal, hay un sube y baja cual olas de mar, uno y otro y otro m\u00e1s, circulamos de forma zigzagueante cual videojuego de nuestra infancia. Vemos una patrulla y preferimos ir en l\u00ednea recta a pesar del riesgo de hundirnos hasta Xibalb\u00e1, no vaya ser que piense que estamos ebrios de tantas eses al volante y adem\u00e1s de la reparaci\u00f3n, tengamos que pagar la multa.<\/p>\n<p>Nuestras calles ya cumplieron su vida \u00fatil, el bacheo es un paliativo pues las lluvias y su respectiva inundaci\u00f3n buscan por donde salir y la min\u00fascula grieta de ayer, hoy con el pavimento reblandecido y el intenso tr\u00e1fico vehicular es un naciente bache que crecer\u00e1 acompa\u00f1ado de los besos tiernos del caucho de los veh\u00edculos y los intensos apasionados de los camiones de carga.<\/p>\n<p>Dir\u00e1n que es com\u00fan, lamentablemente lo es, dir\u00e1n que la culpa es de las administraciones anteriores, tambi\u00e9n lo es, dir\u00e1n que la recesi\u00f3n impide que se realicen calles de calidad, tambi\u00e9n ser\u00e1 as\u00ed, el caso es que todo lo que se diga es cierto pero, nadie se puede escudar en ello pues quienes ahora asientan las posaderas en las codiciadas sillas municipales las buscaron ansiosos, nunca se les oblig\u00f3 al abnegado servicio a su comunidad, fueron decididamente por ellas y si bien, hay problemas hasta para tirar arriba, no hay nada que moleste m\u00e1s que caer en los huecos de las calles que no se ven por la inundaci\u00f3n, una inundaci\u00f3n que dura m\u00e1s tiempo de lo acostumbrado porque las coladeras est\u00e1n obstruidas por la basura que nosotros tiramos.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de los cristales rotos, aquella teor\u00eda elaborada por Wilson y Kelling basado en el experimento realizado por el psic\u00f3logo Philip Zimbardo (vale la pena leerla completa) se resume en que una vez que empezamos a desobedecer las normas que mantienen el orden todo empieza a deteriorarse. Ahora bien, si trasladamos esta teor\u00eda a nuestras ciudades y vemos que las calles est\u00e1n rotas, la hierba crecida y descuidada, las luminarias apagadas, las bolsas de basura dejadas en donde se pueda y al desgarro continuo de los perros y gatos callejeros, nuestra ciudad de cristales rotos es motivo de desagrado, ya no la cuidamos pues no hay nada que cuidar, ya no se respetan las normas de civilidad y entonces, entonces sobreviene el desastre, las calles oscuras de hierbas altas se vuelven peligrosas, transitar despu\u00e9s de ciertas horas lleva impl\u00edcita la frase \u201ch\u00e1galo bajo su propio riesgo\u201d, nuestros ni\u00f1os ya no juegan en las calles, ahora los mantenemos bajo nuestro techo pues ya no es seguro, incluso nuestro andar se vuelve cauto, temeroso y el respeto por los dem\u00e1s queda relegado al \u201cprimero mi seguridad\u201d, en otras palabras, nuestro tejido social se ha ido por el bache, hilacha a hilacha, hasta que no queda nada.<\/p>\n<p>Dicen que quejarnos no sirve de nada y en un pa\u00eds que se ha vuelto peligroso para el periodista que critica al que dice servir pero, que no sirve ni para aguantar una cr\u00edtica a un problema que debe solucionar hace que nuestra sociedad rumie en silencio lo que deber\u00eda vociferar.<\/p>\n<p>Se debe proponer, es verdad, se debe actuar, es cierto, se debe ser participativo pero&#8230; \u00bfc\u00f3mo?&#8230; Seguimos viviendo en una sociedad que necesita caudillos y los capaces se dejan de lado porque nuestras campa\u00f1as se vuelven concursos de popularidad en lugar de analizar los perfiles.<\/p>\n<p>As\u00ed que dime ciudadano, \u00bfseguimos igual o cambiamos? Dime ciudadano \u00bfnecesitas que alguien te diga qu\u00e9 hacer? No ser\u00eda mejor que les dij\u00e9ramos a nuestros diputados que alcen la voz y hagan su trabajo de escuchar nuestras demandas para proponer las iniciativas que den soluciones, no ser\u00eda mejor que, los que empe\u00f1aron su palabra y nos hablaron bonito, dejen de buscar justificaciones y empiecen a plantear soluciones.<\/p>\n<p>Un bache es signo de una ciudad dejada a su suerte y olvidada por los que nos prometieron servir. Un bache es el principio, luego viene la dejadez, la corrupci\u00f3n, la impunidad, el secuestro de nuestras libertades, el callar por miedo, la autocensura y luego, ya no ser\u00e1 el lamento de una llanta&#8230; ser\u00e1 el lamento de nuestro futuro.<\/p>\n<p>\u00bfCrees que no puedes hacer nada? Solo voltea a Chile y ver\u00e1s lo que puede hacer una sociedad. <br \/>\u00bfNo es igual? Quiz\u00e1 no pero en esencia&#8230; Es lo mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los baches sociales<\/p>\n","protected":false},"author":1026,"featured_media":30330,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14710"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1026"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14710"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14710\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30329,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14710\/revisions\/30329"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30330"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}