{"id":14708,"date":"2019-11-01T00:00:00","date_gmt":"2019-11-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-muerte-y-el-cine"},"modified":"2024-02-22T22:03:15","modified_gmt":"2024-02-23T04:03:15","slug":"la-muerte-y-el-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-muerte-y-el-cine","title":{"rendered":"La Muerte y el Cine."},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b><i>Por: David Moreno<\/i><\/b><\/p>\n<p>La<br \/>\nmuerte siempre ha tenido una presencia en la historia del cine. Y ello es algo<br \/>\nnatural, sobre todo porque la vida misma no podr\u00eda entenderse sin su punto<br \/>\nfinal. Por lo tanto morir es un acto que ha sido representado en muchas<br \/>\nocasiones y circunstancias dentro de la pantalla. La muerte misma ha sido un<br \/>\npersonaje memorable \u2013 recuerden el S\u00e9ptimo Sello de Ingmar Bergman \u2013 cuya<br \/>\npresencia en pantalla adquiere no solamente tintes de pesadilla, sino tambi\u00e9n<br \/>\nde viaje, de gu\u00eda o de incluso de un personaje que aprende a vivir como el caso<br \/>\ndel Joe Black de Brad Pitt. <\/p>\n<p>Cuando<br \/>\nun personaje muere las reacciones del espectador pueden ser muy variadas. Si el<br \/>\npersonaje se ha desarrollado correctamente y ha logrado despertar empat\u00eda en el<br \/>\nespectador, el dolor que nos causa su partida de la historia puede ser<br \/>\ndesgarrador. En otras ocasiones, el espectador experimenta cierto sentido de<br \/>\njusticia con la muerte, particularmente cuando es un villano quien llega al<br \/>\nfinal de su existencia cinematogr\u00e1fica y quien mira el filme siente que se ha<br \/>\nhecho cierta justicia. Lo cierto es que es poco probable que \u2013 tal y como<br \/>\nsucede en la vida real \u2013 uno salga impune ante un deceso en pantalla. <\/p>\n<p>Existen<br \/>\nmuertes que han marcado a generaciones enteras. Disney no ha sido un estudio<br \/>\nque retratara la muerte de sus personajes de manera expl\u00edcita, sin embargo ha<br \/>\ntenido la particularidad de impactar a su audiencia con muertes como la de la<br \/>\nmadre de Bambi o la de Mufasa en el Rey Le\u00f3n. Su subsidiaria Pixar ha<br \/>\npresentado a la muerte dentro de sus historias como un importante elemento<br \/>\nnarrativo para disparar a la acci\u00f3n. El mejor ejemplo de ello es el fant\u00e1stico<br \/>\npr\u00f3logo de UP, en el que bastan tan solo unos minutos para que todos sintamos<br \/>\nempat\u00eda hac\u00eda la pareja formada por Carl y Ellie Fredicksen por lo que el<br \/>\nfallecimiento de Ellie termina por ser verdaderamente impactante. Y, por<br \/>\nsupuesto, est\u00e1 toda la imaginer\u00eda visual y narrativa que Pixar utiliz\u00f3 en Coco<br \/>\npara homenajear al D\u00eda de Muertos Mexicano. <\/p>\n<p>El cine<br \/>\ntambi\u00e9n tiene la particularidad de que sean los muertos los que cuenten las<br \/>\nhistorias que los llevaron a su fallecimiento. Uno de los mejores casos es el<br \/>\nde William Holden y su personaje en la maravillosa Sunset Boulevard de Billy<br \/>\nWilder. La voz en off de Joe Gillis nos advierte desde el principio del filme<br \/>\nque est\u00e1 muerto y toda la pel\u00edcula servir\u00e1 para explicarnos las causas de ese<br \/>\nfallecimiento. Existen por supuesto las muertes violentas que han generado gran<br \/>\nimpacto en el espectador. Una de ellas es la de John Caffey, el personaje<br \/>\ninterpretado por Michael Clarke Duncan en The Green Mile. Es impactante porque<br \/>\nla dulzura del gigante acusado de asesinato, sus poderes curativos y el efecto<br \/>\nque causa en Paul Edgecomb \u2013 interpretado por Tom Hanks \u2013 crean en el<br \/>\nespectador la esperanza de que Caffey encuentre la redenci\u00f3n en esta vida, pero<br \/>\nello no sucede y la silla el\u00e9ctrica se encarga de ponerle el \u00faltimo sello a la<br \/>\ninjusticia. <\/p>\n<p>En lo<br \/>\nparticular, mi muerte favorita de todos los tiempos es la de Rutger Hauer en<br \/>\nBlade Runner. Roy Batty, el replicante perseguido por Harrison Ford, tiene un<br \/>\ndeceso po\u00e9tico y lleno de sabidur\u00eda cinematogr\u00e1fica. El mon\u00f3logo de Batty<br \/>\ncontiene una serie de reflexiones sobre la vida y el asombro que \u00e9sta causa que<br \/>\nprovoca que se diluya la l\u00ednea que divide al humano del replicante. La lluvia<br \/>\ncae copiosamente frente a dos personajes que se han batido para sobrevivir.<br \/>\nJusto cuando Batty est\u00e1 por acabar con Rick Deckard (Ford), el replicante<br \/>\ndemuestra una gran dosis de humanidad. Su tiempo se ha terminado y f\u00e1cilmente<br \/>\npudo acabar con su rival para luego despedirse de un mundo que le es<br \/>\ncompletamente hostil. Pero decide no hacerlo y mirando a un incr\u00e9dulo Deckard<br \/>\ncomienza a hablar: <i>Yo he visto cosas que ustedes no creer\u00edan. Naves de<br \/>\nataque en llamas m\u00e1s all\u00e1 del hombro de Ori\u00f3n. He visto rayos-C brillar en<br \/>\nla oscuridad cerca de la Puerta de Tannha\u00fcser Todos esos momentos se perder\u00e1n<br \/>\nen el tiempo, como l\u00e1grimas en la lluvia. Hora de morir<\/i>. Baja<br \/>\nentonces la mirada y muere mientras una paloma se posa en su hombro. Han<br \/>\nexistido y seguramente existir\u00e1n muchas muertes en el cine, pero ninguna como<br \/>\naquella, ninguna con esa capacidad de sintetizar en unas l\u00edneas a  una breve pero muy significativa e<br \/>\nincomprendida vida, una, que como todas, termina perdi\u00e9ndose en la brevedad del<br \/>\ninfinito justo as\u00ed como se pierde para siempre una l\u00e1grima en el correr de la<br \/>\nlluvia. <\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Muerte y el Cine.<\/p>\n","protected":false},"author":1117,"featured_media":30328,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14708"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1117"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14708"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14708\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30327,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14708\/revisions\/30327"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}