{"id":14614,"date":"2019-10-17T00:00:00","date_gmt":"2019-10-17T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/y-si-hacemos-un-tiroteo"},"modified":"2024-02-22T21:59:34","modified_gmt":"2024-02-23T03:59:34","slug":"y-si-hacemos-un-tiroteo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/y-si-hacemos-un-tiroteo","title":{"rendered":"\u00bfY si Hacemos un Tiroteo?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez *.<\/b><\/p>\n<p><b>dr.jorge.valladares@gmail.com<\/b><br \/><b>@DrJValladares en Tweeter.<\/b><br \/><b>@dr.jorge.valladares en Facebook<\/b><b><br \/><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>(Juegos de Ni\u00f1os de Hoy)&nbsp;<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>Ana le canta a Elsa: \u00bfY si hacemos un mu\u00f1eco? A trav\u00e9s de la puerta que Elsa no abrir\u00e1 por a\u00f1os, pues sabe que algo malo y peligroso pasa con ella y que debe aislarse de su hermana y de su pueblo, para que no les afecte lo que ella tiene, sin saber porqu\u00e9. Ana no entiende (no hay respuestas) y s\u00f3lo capta el distanciamiento, concluye que Elsa es rara, que no la quiere como antes, que ya no jugar\u00e1n m\u00e1s como cuando peque\u00f1as. Los pap\u00e1s ya no est\u00e1n. Otros adultos no intervienen.<\/p>\n<p>Y mientras tanto, en la Facultad de Matem\u00e1ticas de nuestra tranquila y Blanca M\u00e9rida, El Universal, Excelsior y diversos medios locales, informan de la amenaza de un tiroteo, para luego dejarnos saber que se trataba de una broma, aparentemente sacada de contexto por la maravilla de las aplicaciones y redes electr\u00f3nicas. Ya el autor de la amenaza, broma o malentendido no es un ni\u00f1o, as\u00ed que no cuenta como juego, aunque \u00e9l afirm\u00f3 que s\u00ed, que \u201cestaba jugando\u201d y \u201cs\u00f3lo ten\u00eda ganas de pasar el rato\u201d\u2026 pero entre los chats y las viralizaciones se alert\u00f3 y activ\u00f3 a los comentarios de una amplia cantidad de personas en el Estado. autoridades, profesionales, compa\u00f1eros, opinadores habituales, padres\u2026<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s la reacci\u00f3n p\u00fablica local tenga algo que ver con que, desde Monterrey, apenas dos a\u00f1os atr\u00e1s, nos lleg\u00f3 un video donde pudimos ver c\u00f3mo alumnos y maestra eran baleados en un sal\u00f3n de clase a manos de un chico que hoy tendr\u00eda una edad similar a la de nuestro aburrido bromista, si no fuera porque al final del episodio se peg\u00f3 un balazo que termin\u00f3 tambi\u00e9n con su vida. Y la \u201ctranquilidad\u201d de saber que en el caso de M\u00e9rida s\u00f3lo fue una broma juvenil se volvi\u00f3 a perder unos d\u00edas despu\u00e9s cuando desde un colegio privado se anuncia que otro joven tambi\u00e9n dijo estar listo para realizar un tiroteo.<\/p>\n<p>En los cuentos de princesas siempre hay un hechizo o un ser malvado que origina la cadena de males, que al cabo del tiempo y con el acto de amor adecuado habr\u00e1n de solucionarse para vivir por siempre felices. Pero \u00bfd\u00f3nde podemos ubicar el origen de nuestros chicos que, en broma o en serio, toman la decisi\u00f3n de amenazar su vida y la ajena? Y m\u00e1s importante a\u00fan, como comunidad, como profesionales, pero sobre todo como familias: \u00bfqu\u00e9 procede hacer para que esto no se repita?<\/p>\n<p>Lo habitual son las posiciones parciales y extremas. Culpar a quien realiza la acci\u00f3n, porque ya no son ni\u00f1os, saben lo que hacen y no merecen m\u00e1s que un castigo ejemplar. O tejer un velo de protecci\u00f3n misericorde a su alrededor, pues son los padres, la sociedad, los maestros, la maldita posmodernidad o el gobierno quienes generan ese da\u00f1o en nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes. Asumirlos como psic\u00f3patas o como v\u00edctimas. Exigir de las autoridades escolares y de gobierno un actuar ejemplar, contundente e inmediato (e incluso asegurar que debieron prevenir algo que nadie esperaba que pasara). Argumentar luego de ocurridos los hechos nos convierte en jueces implacables, omniscientes, distantes.<\/p>\n<p>La semana pasada, en este espacio que amablemente brinda La Revista, escrib\u00ed sobre la necesidad de visualizar la salud mental como un asunto de la vida diaria, pues \u201ctodos podemos ser Guas\u00f3n\u201d. Coincidentemente, nuestro primer amenazador, dijo haberse inspirado en \u00e9l. Habr\u00e1 quien afirme que eso no es inspiraci\u00f3n sino perversi\u00f3n, quien diga que por eso no deben existir pel\u00edculas como esa, quien asegure que es s\u00f3lo una excusa del joven e incluso quien est\u00e9 pensando que es una tonter\u00eda estarlo mencionando.<\/p>\n<p>Como psic\u00f3logo, como abogado, como cient\u00edfico, como pap\u00e1, como servidor p\u00fablico y como afortunado miembro de la comunidad yucateca llego a la misma conclusi\u00f3n\u2026 Tenemos que ampliar nuestra visi\u00f3n, compartir m\u00e1s nuestros sentimientos, dialogar y buscar encuentros y soluciones, para poder persistir en formas de relaci\u00f3n que nos hagan mejores personas. Y entre mayores y mejores oportunidades hayamos tenido, m\u00e1s responsabilidad tenemos de procurar esta forma de vivir en sociedad, en vecindad y en familia.<\/p>\n<p>Hay una tendencia demasiado habitual a confundir el entendimiento de una situaci\u00f3n con su consentimiento. Analizar porqu\u00e9 un chico llega al extremo de disparar y otro hace la tonter\u00eda de bromear sobre algo tan delicado sirve para prevenir, para apoyar, para resolver, para mejorar; no s\u00f3lo para ellos, sino para todos los que somos parte de la misma comunidad. Mi primer contacto con la noticia no fue en las redes electr\u00f3nicas, sino cuando mi hijo me coment\u00f3 que ese d\u00eda podr\u00edamos vernos m\u00e1s temprano, pues sus compa\u00f1eros estaban pensando no ir a clase y \u00e9l no quer\u00eda ser el \u00fanico en ir. Mi incomodidad al o\u00edr el comentario se transform\u00f3 en preocupaci\u00f3n cuando me dijo el motivo.<\/p>\n<p>\u00bfY si tu hija\/o o hermano\/a fuera uno de los alumnos de la Facultad? O \u00bfsi fuera el bromista? O \u00bfsi fuera el que en Monterrey s\u00ed dispar\u00f3? O \u00bfuno de sus compa\u00f1eros? O \u00bfsi fueras t\u00fa o tu pareja la maestra que recibi\u00f3 el disparo? Pero incluso, \u00bfqu\u00e9 har\u00edas si fueras t\u00fa el Director de la Facultad, uno de los maestros, el Ministerio P\u00fablico? No me refiero a la moralina de juzgar lo que otros deber\u00edan hacer, si no a la pregunta honesta de c\u00f3mo cambiar\u00eda tu percepci\u00f3n y apreciaci\u00f3n si fueras parte y no observador.<\/p>\n<p>Los chicos mencionados tienen o tuvieron padres, que son una parte importante de la f\u00f3rmula y que siempre debe ser tomada en cuenta, no para culparlos, sino para incluirlos y hacerlos parte de la soluci\u00f3n. Los maestros\/as y autoridades escolares tambi\u00e9n son parte del contexto y de la soluci\u00f3n necesaria. Las autoridades de salud mental, de seguridad p\u00fablica. Los\/as profesionales colegiados. Desde luego el punto principal de atenci\u00f3n son ellos mismos, confrontarlos con sus acciones e imponerles (si a\u00fan viven, claro) las consecuencias que les hagan entender el impacto que provocaron en otras personas.<\/p>\n<p>Existe en Yucat\u00e1n una Ley de Salud Mental que destaca entre la generalidad de los estados. Promovida visionariamente por el Dr. Manuel D\u00edaz en su funci\u00f3n de congresista local. Prev\u00e9 una serie de maravillas institucionales y recursos diversos para que nuestros j\u00f3venes y familias gocen de este deseable bien. Pero all\u00ed mismo se define como \u201cel estado de bienestar que una persona experimenta como resultado de su buen funcionamiento cognitivo, afectivo, conductual, y, en \u00faltima instancia, al despliegue \u00f3ptimo de sus potencialidades individuales para la convivencia, el trabajo y la recreaci\u00f3n, que le permite una forma de vida productiva capaz de hacer una contribuci\u00f3n a su comunidad\u201d. La definici\u00f3n es correcta, pero inmediatamente notamos que estamos a d\u00e9cadas de lograr que sea una realidad cotidiana palpable.&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed que, mientras tanto, tenemos que aplicarnos desde cada sector a contribuir a que nuestros ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes, los hijos de nuestro Yucat\u00e1n, tengan algo cercano a esa plenitud que en la ley se parece ya al \u201cvivieron felices por siempre\u201d de los cuentos. Y lo m\u00e1s preciso que puedo decir en este corto espacio es que la f\u00f3rmula est\u00e1, como en los cuentos, en los actos de amor adecuado. Amor de padres que se ocupan de sus hijos. Amor de hermanos y amigos que se apoyan. Amor de funcionarios que se ocupan de servir. Amor de profesionales por prevenir y apoyar. Amor comunitario para sustituir juicios y conflicto por empat\u00eda y colaboraci\u00f3n con nuestros vecinos. Amor a s\u00ed mismo, para cuidar tu vida, hablar a tiempo, hacer el bien, ocuparte de mejorar, pedir ayuda y convivir en paz.<\/p>\n<p>La mejor respuesta que yo le\u00ed, fue la que le dio su compa\u00f1ero desde el primer momento en el chat: -viejito no hay Respawn. \u2013Y no creo que matar a gente te vaya a satisfacer mucho. \u2013As\u00ed al chile, si necesitas hablar de ahuevo de c\u00f3mo te sientes y dem\u00e1s, puedes decirme, sin broncas, no voy a ponerme mam\u00f3n. (sic).<\/p>\n<p>Abrazos, no balazos\u2026 De eso s\u00ed: fuego cruzado y a quemarropa.<\/p>\n<p><b><i>*Jorge Valladares S\u00e1nchez<\/i><\/b><br \/><b><i>Consejero Electoral del Instituto Electoral y de Participaci\u00f3n Ciudadana de Yucat\u00e1n.<\/i><\/b><br \/><b><i>Doctor en Ciencias Sociales y Doctorante en Derechos Humanos.<\/i><\/b><br \/><b><i>Especialista en Psicolog\u00eda y Licenciado en Derecho.<\/i><\/b><br \/><b><i>Presidente 2011-2014 del Colegio de Psic\u00f3logos del Estado de Yucat\u00e1n.<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Juegos de Ni\u00f1os de Hoy)<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":30250,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14614"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14614"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14614\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30249,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14614\/revisions\/30249"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30250"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}