{"id":14578,"date":"2019-10-11T00:00:00","date_gmt":"2019-10-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/caos"},"modified":"2024-02-22T21:58:12","modified_gmt":"2024-02-23T03:58:12","slug":"caos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/caos","title":{"rendered":"Caos"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la masacre de Tlatelolco que quebr\u00f3, desde mi punto de vista, la columna vertebral de todo movimiento estudiantil en la tr\u00e1gica fecha del 2 de octubre del 68 hasta nuestros d\u00edas, esto tambi\u00e9n gener\u00f3 un estado de pasmo en la reacci\u00f3n de nuestras fuerzas del orden pues, desde ese abuso cruel, desmedido y desproporcionado en perjuicio y represi\u00f3n de nuestros j\u00f3venes, ahora se maneja toda manifestaci\u00f3n con pinzas y para que no se llame represi\u00f3n, para que no se les acuse de uso excesivo de la fuerza, para que no sea un tema de golpeteo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>No son circunstancias similares y no obstante, en el momento en que un agente de polic\u00eda pide educadamente que nos movamos, la sociedad le grita, lo sobaja, lo humilla y si el polic\u00eda responde, se le llama polic\u00eda represor. Los agentes del orden (lean bien, agentes del orden) est\u00e1n justamente para mantenerlo. Todo ser que pertenezca a una sociedad debe de cumplir ciertas reglas que permitan la sana convivencia, es as\u00ed de simple y mientras en otras partes del mundo la ley se respeta o se exponen a una sanci\u00f3n que va de lo econ\u00f3mico hasta la pena corporal, en nuestra tierra se le pide al agente del orden que no mueva un dedo, que si ve un desm\u00e1n, una falta administrativa, una afectaci\u00f3n o una amenaza a terceros, solo se quede ah\u00ed, sin moverse esperando que su simple presencia sirva de elemento disuasornjbhh. La sombra de que todo ejercicio de control pueda interpretarse como represi\u00f3n hace que se titubee por la pesada losa del costo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Si una sociedad no acata las reglas b\u00e1sicas de convivencia, se cae en la anarqu\u00eda donde cada quien hace lo que se le viene en gana cuando se le viene en gana y esto no es libertad, es m\u00e1s cercano al libertinaje.<\/p>\n<p>Una marcha por las razones que sea,, con la gente que sea, es una manifestaci\u00f3n v\u00e1lida de nuestra opini\u00f3n y nuestra libertad. En ocasiones puede ser bastante molesto que te impidan el tr\u00e1nsito, que se genere tr\u00e1fico, que no puedas llegar a un lugar o salir de ah\u00ed&#8230; molesto pero, nada m\u00e1s, en todo caso, podr\u00edamos decir que solo as\u00ed pueden subrayar el asunto merecedor de la atenci\u00f3n. No obstante, cuando tipos encapuchados, agreden, pintarrajean, incendian, destruyen, roban, deja de ser una cuesti\u00f3n de libertad, al contrario, es una afrenta a la misma, estas personas ya no est\u00e1n ejerciendo sus derechos, est\u00e1n infringiendo las normas que nos rigen y tolerarlo es dejarlos impunes, s\u00ed, la maldita impunidad, la madre de la corrupci\u00f3n y de todo lo que nos tiene sumidos en el hoyo en que nos encontramos. <\/p>\n<p>Si bien tener cinturones de paz es una manera interesante de ver (e intentar detener) estas afrentas, lo cierto es que estamos poniendo a civiles sin entrenamiento en riesgo y ni siquiera deber\u00edamos considerarlo necesario si nuestras fuerzas del orden est\u00e1n capacitadas para prevenir y en su caso detener a quien ponga en riesgo la seguridad de la sociedad. <\/p>\n<p>\u00bfEntonces por qu\u00e9 no se detiene? Ah\u00ed est\u00e1 el quid, si los oficiales detienen a los que en una manifestaci\u00f3n realizan estos actos, lo primero que se les gritar\u00e1 es que est\u00e1n \u201creprimiendo\u201d al pueblo y no hay nada m\u00e1s falso que eso, al contrario, est\u00e1n cuidando los bienes y la integridad f\u00edsica de los mismos al detener a quien los est\u00e1 poniendo en riesgo.<\/p>\n<p>En este asunto como en la mayor\u00eda, los diferentes puntos de vista pueden estar encontrados y habr\u00e1 quien critique esto pues dir\u00e1n que no se puede apagar fuego con fuego pero, no es esto lo que estoy enred\u00e1ndome en decir&#8230; esp\u00e9renme&#8230; hag\u00e1moslo simple&#8230; Puede manifestarse cualquiera y no se detendr\u00e1 a nadie pero, si un grupo de ellos comete una agresi\u00f3n a otro ser humano o pone en riesgo a los dem\u00e1s, se le detendr\u00e1 por 24 horas y si reincide, se proceder\u00e1 legalmente.<\/p>\n<p>Nuestras fuerzas del orden merecen nuestro respeto y debemos brindarles la confianza en su entrenamiento y en su capacidades para que ejerzan su funci\u00f3n de proteger y servir a la comunidad o acaso esperamos que el fuego (literal y figurado) no sea combatido por aquellos que est\u00e1n entrenados para ello.<\/p>\n<p>Es correcto no caer en provocaciones y, no obstante, no actuar ante un il\u00edcito, es incumplir la funci\u00f3n para la que fueron creadas. <\/p>\n<p>Ejemplos hay muchos, las marchas son quiz\u00e1 el m\u00e1s com\u00fan pero, tambi\u00e9n est\u00e1 el secuestrar autobuses y choferes para buscar una negociaci\u00f3n en el cumplimiento de demandas laborales, o paralizar una ciudad cerrando una avenida con taxistas esperando que se les den beneficios o se les quiten a sus competidores. El punto es que hay derechos pero tambi\u00e9n obligaciones, la libre asociaci\u00f3n, la queja y, la exigencia deben de ser no solo permitidos sino cuidados en su realizaci\u00f3n, sin embargo, cuando algunos grupos realizan actos vand\u00e1licos deben ser sancionados y si realizan un delito como es secuestrar a una persona (con todo y cami\u00f3n) deben de ser enjuiciados y no premiados. <\/p>\n<p>Nada de esto ser\u00e1 posible si como sociedad no encontramos ese lugar en com\u00fan que nos hermana a todos y que invariablemente para la obtenci\u00f3n de la paz,debe cruzar por la gratitud, dignidad y respeto hacia nuestras fuerzas del orden o, en caso contrario, solo nos esperar\u00e1&#8230; el caos.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caos<\/p>\n","protected":false},"author":1026,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14578"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1026"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14578"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14578\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30219,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14578\/revisions\/30219"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}