{"id":14527,"date":"2019-10-04T00:00:00","date_gmt":"2019-10-04T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-que-nada-debe-nada-teme-2"},"modified":"2024-02-22T21:57:26","modified_gmt":"2024-02-23T03:57:26","slug":"el-que-nada-debe-nada-teme-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-que-nada-debe-nada-teme-2","title":{"rendered":"El que nada debe, nada teme"},"content":{"rendered":"<p><b>Editorial La Revista Peninsular <\/b><\/p>\n<p>Jos\u00e9 Chapur Zahoul, es uno de los empresarios que con trabajo arduo y permanente desde su juventud no solo ha labrado su patrimonio sino que adem\u00e1s ha contribuido en buena medida a la creaci\u00f3n de innumerables fuentes de empleo a trav\u00e9s de sus empresas.<\/p>\n<p>Su trayectoria en el mundo de los negocios qued\u00f3 bien cimentada en su natal M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, a la vista de todos y no son pocos los que hoy pueden corroborar no solo su capacidad en el mundo empresarial sino tambi\u00e9n su don de gentes y contribuci\u00f3n a importantes obras de impacto social.  &nbsp;  <\/p>\n<p>La sociedad yucateca lo conoce y sabe de sus andanzas, inquieto como es, se aventur\u00f3 hace ya varios a\u00f1os, cuando pocos se animaron, a probar suerte en el vecino estado de Quintana Roo donde termin\u00f3 de despuntar como el gran hombre de negocios que es, su obra est\u00e1 a la vista con las inversiones que ha fomentado en ese lugar.<\/p>\n<p>No obstante, hoy se trata de manchar su nombre con acusaciones sin fundamento y difamaciones sin sustento, que se hacen bajo el amparo de publicaciones que no tienen m\u00e1s objetivo que el desprestigio y la intimidaci\u00f3n, mismas que seguramente, desaparecer\u00e1n tal y como llegaron, en las sombras de la ignominia.<\/p>\n<p>No cabe duda que Jos\u00e9 Chapur Zahoul y su familia gozan del aprecio, solidaridad y respaldo de los yucatecos, estamos seguros que no sucumbir\u00e1 ante el cobarde embate del que ha sido v\u00edctima, por el contrario, se levantar\u00e1 y demostrar\u00e1 con hechos que nada debe y por lo tanto, nada teme.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial.<\/p>\n","protected":false},"author":1111,"featured_media":14528,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14527"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14527"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14527\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30195,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14527\/revisions\/30195"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14528"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14527"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14527"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14527"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}