{"id":14496,"date":"2019-10-01T00:00:00","date_gmt":"2019-10-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/ciudades-inteligentes"},"modified":"2024-02-22T21:56:58","modified_gmt":"2024-02-23T03:56:58","slug":"ciudades-inteligentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/ciudades-inteligentes","title":{"rendered":"Ciudades inteligentes"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div><b><i>Por:&nbsp;Enrique de la Madrid Cordero.<\/i><\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Una Ciudad Inteligente, o Smart City, es aquella que utiliza procesos novedosos y eficientes para proveer mejores servicios p\u00fablicos a sus habitantes y para ser m\u00e1s sustentable. Esto se consigue generalmente mediante el aprovechamiento del progreso tecnol\u00f3gico y cient\u00edfico.<br \/>&nbsp;<br \/>Como ejemplo podemos tomar a Santander, Espa\u00f1a, donde hay sensores que miden la presi\u00f3n en las tuber\u00edas para detectar fugas de agua desde de forma temprana, idealmente antes de que los humanos se percaten de su existencia. Posiblemente pueda llegar el d\u00eda en que se detecte d\u00f3nde se va a generar una fuga antes de que ocurra, por lo menos en la mayor\u00eda de los casos. Estos sensores han contribuido al ahorro de millones de litros de agua en la ciudad y a que mejore la provisi\u00f3n de agua corriente en la ciudad.<br \/>&nbsp;<br \/>El uso de sensores, BigData, inteligencias artificiales y otras tecnolog\u00edas, pueden ayudar a las ciudades a recolectar la basura, proveer de electricidad y establecer rutas de transporte p\u00fablico de manera m\u00e1s inteligente, que facilite la cotidianidad de las personas sin incrementar sustancialmente el costo de vida. &nbsp;<br \/>&nbsp;<br \/>No obstante, el grado de Smart de una ciudad no est\u00e1 determinado por la tecnolog\u00eda, sino por la calidad y la eficiencia en la provisi\u00f3n de servicios para sus habitantes y visitantes. Si la tecnolog\u00eda no se usa adecuadamente, puede terminar en un desperdicio de recursos.<br \/>&nbsp;<br \/>Un ejemplo de ello es el cementerio de bicicletas en Xiamen, China. Gracias a las aplicaciones m\u00f3viles en algunas localidades como la Ciudad de M\u00e9xico, existen bicicletas que puedes rentar con un par de clics en tu Smartphone; la tomas directamente de la calle y al finalizar tu recorrido simplemente la dejas en tu destino final. As\u00ed, no necesitas comprar una bicicleta ni preocuparte por que te la roben o tener que cargar con ella a todos lados. No obstante, en Xiamen se abandonaron cientos de estas bicicletas compartidas, la euforia de esta innovaci\u00f3n facilit\u00f3 que la oferta superara por mucho a la demanda. &nbsp;<br \/>&nbsp;<br \/>Otro caso podr\u00eda ser una ciudad con muchas c\u00e1maras de seguridad de gran resoluci\u00f3n que se usen para grabar lo que cada una de \u00e9stas alcancen. En cambio una ciudad con menos c\u00e1maras y de menor resoluci\u00f3n, podr\u00eda ser m\u00e1s inteligente, al conectarlas todas a una sola red donde la informaci\u00f3n en su conjunto se analice con inteligencia artificial para descubrir patrones, perseguir infractores y delincuentes e incluso encontrar objetos perdidos.<br \/>&nbsp;<br \/>Tambi\u00e9n se pueden implementar soluciones novedosas e inteligentes sin recurrir a nuevos aparatos electr\u00f3nicos. Por ejemplo, hay escuelas primarias donde los alumnos de cada grado tienen una hora de entrada diferente, escalonada, y de esta forma no se genera el habitual tr\u00e1fico de los padres de familia dejando a sus hijos justo a la misma hora. Hay empresas que hacen lo mismo, horarios de entrada y salida escalonada para disminuir la intensidad de las horas pico.<br \/>&nbsp;<br \/>La tecnolog\u00eda nos permite crear soluciones cada vez m\u00e1s inteligentes, pero tener mejor tecnolog\u00eda no es la meta, sino que la meta es proveer de mejores servicios p\u00fablicos.<br \/>&nbsp;<br \/>En Santander tienen un mecanismo muy \u00fatil para determinar qu\u00e9 tecnolog\u00eda compran y c\u00f3mo la usan en favor de sus ciudadanos. La localidad fue seleccionada para convertirse en Smart City, por parte del proyecto de la Uni\u00f3n Europea denominado Future Internet Research and Experimentation (FIRE).<br \/>&nbsp;<br \/>El proyecto de Santander Inteligente inici\u00f3 en 2010 y ha sido objetivo de much\u00edsimos pilotos en innovaciones tecnol\u00f3gicas, contando hoy en d\u00eda con 12 mil sensores para medir lugares de estacionamiento libres, el ruido, la temperatura ambiental, llenado de contenedores de basura y muchas otras cosas.<\/p>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada, en Santander han aprendido a no desperdiciar el dinero. El gobierno tiene una alianza con la Universidad de Cantabria, cuyos investigadores analizan cada soluci\u00f3n tecnol\u00f3gica que venden las empresas y que asesora al gobierno sobre qu\u00e9 debe comparar y qu\u00e9 no. La universidad cuenta con expertos que entienden las necesidades de la ciudad y c\u00f3mo la tecnolog\u00eda podr\u00eda ayudar a satisfacerlas adecuadamente.<br \/>&nbsp;<br \/>Hay una muy amplia gama de cosas que puede hacer la tecnolog\u00eda actual para mejorar la calidad de vida en las ciudades. Hay robots que analizan la salud y el consumo de drogas de una colonia, escudri\u00f1ando en las aguas negras. En algunos lugares, el subsidio al transporte p\u00fablico ya se aplica autom\u00e1ticamente de acuerdo con tus ingresos o la situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica de los usuarios y tambi\u00e9n es posible cobrar por usar el autom\u00f3vil privado justo en horas pico.<br \/>&nbsp;<br \/>Son herramientas, medios para alcanzar el objetivo de incrementar el bienestar de las personas; y que esto se logre al ofrecer mejores servicios p\u00fablicos en ciudades cada vez m\u00e1s inteligentes.<\/p>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciudades inteligentes<\/p>\n","protected":false},"author":1106,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14496"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1106"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14496"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14496\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30181,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14496\/revisions\/30181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}