{"id":14470,"date":"2019-09-27T00:00:00","date_gmt":"2019-09-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/monarca"},"modified":"2024-02-22T21:56:46","modified_gmt":"2024-02-23T03:56:46","slug":"monarca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/monarca","title":{"rendered":"Monarca"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Entretenimiento,por:&nbsp;David Moreno <\/i><\/b><\/p>\n<p>Los or\u00edgenes del drama de una familia acaudalada nos tienen que remitir forzosamente a los a\u00f1os 80 y a series como Dinast\u00eda, Falcon Crest o Dallas. Sobre todo la \u00faltima en la que los acontecimientos que rodeaban a la familia Ewing se convirtieron en uno de los \u00e9xitos m\u00e1s grandes de la televisi\u00f3n mundial. Estos programas estaban sustentados en dos cosas: mostrar a n\u00facleos familiares inmensamente ricos y en cuyo interior se daban encarnizadas y fratricidas luchas por el poder y el control de los negocios familiares; y en presentar el enfrentamiento entre las ant\u00edpodas familiares, es decir, personas cegadas por la ambici\u00f3n y el dinero y que no ten\u00edan empacho alguno en utilizar cualquier medio para conseguir sus fines y en contraparte a miembros de la familia que buscaban conducirse con comportamientos \u00e9ticos y morales en c\u00edrculos en donde ello es pr\u00e1cticamente una haza\u00f1a, y claro, exist\u00edan subtextos en la trama en los que el romance, las relaciones y los sue\u00f1os y frustraciones personales que pretend\u00edan mostrar que no importaba cuanto dinero se ten\u00eda los problemas sentimentales igualaban a todos los seres humanos. Una visi\u00f3n un tanto ingenua y que inclinaba la balanza del contenido hac\u00eda el melodrama pero que en el contexto de la \u00e9poca funcionaba perfectamente.<\/p>\n<p>Monarca, la nueva apuesta mexicana de Netflix, es heredera directa de las series que he mencionado en el p\u00e1rrafo anterior. Cuenta la historia de la acaudalada familia Carranza cuyo inmenso patrimonio se ha forjado a la luz de negocios limpios, de otros realizados con la corrupta complicidad gubernamental y el cobijo del narcotr\u00e1fico. La muerte del patriarca familiar generar\u00e1 un conflicto entre los herederos por asumir el trono del emporio empresarial, una guerra cuyas consecuencias no solamente afectar\u00e1n a la familia sino en general a todos aquellos que dependen del \u00e9xito de Grupo Monarca. La historia va a seguir a Ana Mar\u00eda Carranza, la \u00fanica hija mujer de Don Fausto Carranza, quien despu\u00e9s de 20 a\u00f1os de vivir en el exilio familiar es invitada por su padre a regresar al seno de la familia y colaborar con la empresa para tratar de darle un giro a la misma y revitalizarla en el medio del lodo en el que el padre y su hermano Joaqu\u00edn la han enterrado. Dudosa al principio, Ana Mar\u00eda aceptar\u00e1 el reto de involucrarse directamente para preservar el legado de su familia a partir de una manera \u00e9tica, diferente y centrada en la lucha contra la corrupci\u00f3n empresarial, de llevar los diversos negocios en los que el grupo est\u00e1 envuelto. Ello la llevar\u00e1 a enfrentarse directamente con su ambicioso, frustrado, envidioso e inescrupuloso hermano Joaqu\u00edn. Andr\u00e9s, el tercer hermano en discordia, por momentos ser\u00e1 la balanza que trate de mediar en un conflicto que amenazar\u00e1 con arrastrar pero estar\u00e1 limitado por sus propios fantasmas personales que no le permiten asumir quien es realmente. <\/p>\n<p>Lo que sigue es un estupendo drama, escrito con mucha inteligencia y enclavado en un M\u00e9xico con maravillosos escenarios naturales y cuya arquitectura forma parte de un paisaje que muestra una superficie ideal pero que bajo la misma esconde una serie de problemas que le desangran, que le van matando lentamente. Es ese M\u00e9xico de contrastes retratado sin muchas complacencias y el que los personajes de la serie se mover\u00e1n para tratar de resarcir sus vidas y quiz\u00e1, al formar parte del poder econ\u00f3mico, a una parte del pa\u00eds. Todo en el medio de un complicado engranaje familiar en el que los miembros del mismo tendr\u00e1n que enfrentarse a sus propios infiernos personales y tratar de salir lo suficientemente ilesos de ellos para entrar a un campo de batalla m\u00e1s amplio y en donde lo que se juegan ser\u00e1 pr\u00e1cticamente la vida. <\/p>\n<p>La magn\u00edfica Irene Azuela, Juan Manuel Bernal, Osvaldo Benavides, Rosa Mar\u00eda Bianchi y Gabriela de la Garza, son parte de un elenco de actores mexicanos de primer nivel que entienden perfectamente el tono de la serie y constituyen un ensamble de mucho peso para interpretar un drama que se aleja de lo que se ha producido tradicionalmente en M\u00e9xico para ingresar al competido mundo de las producciones internacionales con un producto que tiene todas las caracter\u00edsticas para triunfar en cualquier parte del mundo, pues su discurso trasciende a lo meramente mexicano para insertarse en un nivel global pues las pugnas que se presentan a lo largo de los 10 episodios de la serie, cuentan problemas morales que no son exclusivos de nuestro pa\u00eds sino que representan en buena medida a lo que se vive en gran parte del globo, es decir Monarca es todo lo que la televisi\u00f3n mexicana tiene que hacer si quiere ingresar al competido mundo de la ficci\u00f3n televisiva en el que las fronteras han sido rebasadas por historias que si bien son producidas en el tenor propio de un pa\u00eds deben generar empat\u00eda con una audiencia que ya no se restringe a un territorio sino que est\u00e1 encadenada por un lenguaje que es cada vez m\u00e1s universal: el audiovisual. <\/p>\n<p>Un logro.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Monarca<\/p>\n","protected":false},"author":1117,"featured_media":14471,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14470"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1117"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14470"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14470\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30171,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14470\/revisions\/30171"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14471"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14470"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14470"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14470"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}