{"id":14361,"date":"2019-09-12T00:00:00","date_gmt":"2019-09-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-parte-que-nos-toca-en-los-derechos-humanos-faroles-de-la-calle-sol-de-nuestra-gente"},"modified":"2024-02-22T21:56:09","modified_gmt":"2024-02-23T03:56:09","slug":"la-parte-que-nos-toca-en-los-derechos-humanos-faroles-de-la-calle-sol-de-nuestra-gente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-parte-que-nos-toca-en-los-derechos-humanos-faroles-de-la-calle-sol-de-nuestra-gente","title":{"rendered":"La Parte que Nos Toca en los Derechos Humanos: Faroles de la calle, Sol de nuestra gente"},"content":{"rendered":"<p>Cuando hablamos de Derechos Humanos (DDHH), desde el nombre tenemos la claridad de una combinaci\u00f3n, que en lo personal he tenido la oportunidad de vivir. Est\u00e1 el DERECHO y est\u00e1 lo HUMANO. Mi formaci\u00f3n como psic\u00f3logo ha tenido que ver con todo lo que nos hace SER PERSONAS y esto significa una serie de valores y una serie de cualidades, pero sobre todo una serie de relaciones importantes.<\/p>\n<p>Cada vez que enfrentamos problemas graves aunque tengan que ver con temas diversos, como la econom\u00eda, la violencia, la escuela, el trabajo, etc., acabamos descubriendo que en el fondo lo que importa es que hemos perdido una parte de la humanidad, de ese entendimiento, de esa dignidad como personas y sobre todo de esa calidez que requerimos para encontrarnos, entendernos, respetarnos y amarnos. Eso como psic\u00f3logo lo he tenido claro a lo largo de mi formaci\u00f3n, de mi vida y de mi pr\u00e1ctica profesional.<\/p>\n<p>Por vueltas de la vida, he trabajado en un par de instituciones que tienen que ver con aspectos jur\u00eddicos muy espec\u00edficos, la aplicaci\u00f3n de medidas para adolescentes (CEAMA) hace tiempo y actualmente con las elecciones y la participaci\u00f3n ciudadana (IEPAC). As\u00ed que decid\u00ed obtener un grado de licenciatura en derecho para robustecer mi conocimiento sobre esas materias. Y ah\u00ed est\u00e1 el derecho, la forma en la que los seres humanos nos podemos de acuerdo para DICTARNOS NORMAS, que en un principio buscan la armon\u00eda; y luego, tristemente, c\u00f3mo evadimos cumplirlas, c\u00f3mo desconocemos lo que tenemos que hacer y al no cumplirlo entramos en conflicto.&nbsp;<\/p>\n<p>Los Derechos Humanos, al cabo de esa interacci\u00f3n entre lo humano y lo jur\u00eddico, acaban estando en el fondo de todo. Es decir, si nosotros tenemos claro cu\u00e1les son las bases sobre las cuales tenemos que respetarnos y ponernos de acuerdo, no importa a que te dediques, no importa con quien convives: hay unos principios b\u00e1sicos que se deben cumplir, si tuvi\u00e9ramos eso en lo cotidiano estar\u00edamos mucho mejor como sociedad.<\/p>\n<p>En los dos art\u00edculos anteriores se\u00f1al\u00e9 como avanzamos a un ritmo lento en la adopci\u00f3n del buen ejercicio de los Derechos Humanos en la vida cotidiana, destacando la falta de integralidad en su atenci\u00f3n, pues s\u00f3lo ponemos acento en algunos, y la ausencia de las responsabilidades que necesariamente deben aparejarse a cada derecho.<\/p>\n<p>Es patente la enorme deuda que tienen las instituciones con nuestra sociedad en el cumplimiento de la defensa de los Derechos Humanos. Una de las principales deficiencias que faltan por atender se encuentra en el \u00e1mbito de las recomendaciones que emiten las Comisiones de Derechos Humanos, que por carecer de car\u00e1cter vinculante (obligatoriedad). A\u00f1adamos la complejidad y tardanza de sus procesos y terminemos recordando que no hay sanci\u00f3n espec\u00edfica para los funcionarios que violen o no protejan DDHH. Todos los funcionarios\/as est\u00e1n obligados a respetar los DDHH, y muchos a\u00fan ni los conocen.<\/p>\n<p>Juntos\/as como comunidad tendr\u00edamos m\u00e1s energ\u00eda para pedir a las autoridades que cumplan sus responsabilidades; pronto, si me lo permites, comentaremos ampliamente sobre c\u00f3mo exigirlo juntos\/as, ya que les pagamos por ello. Pero hagamos por lo pronto todo cuanto est\u00e1 de nuestra parte. Podemos ejercer nuestras responsabilidades en dos niveles, al menos en nuestro micro cosmos, en nuestra familia, en la colonia o escuela.<br \/>Poco se requerir\u00eda la protecci\u00f3n de Derechos Humanos, si en el ambiente inmediato la familia, la comunidad escolar y los vecinos nos ocupamos activa y positivamente de cumplir nuestro deber de incluir, cuidar, armonizar, ayudar, proteger, limpiar, colaborar, dialogar, acordar y cumplir entre los que formamos esas peque\u00f1as comunidades. Producto de una convivencia as\u00ed, al menos en nuestros espacios no habr\u00eda discriminaci\u00f3n, violencia, trato indigno, hambre, enfermedad desatendida, gente a la que la desprovean de lo suyo.<\/p>\n<p>\u00bfParece utop\u00eda? Es s\u00f3lo ejercer los derechos y obligaciones que tenemos como humanos, esos que desde hace siglos miles han insistido en que nos corresponde como personas. Amarnos los unos a los otros\/as; lo cual pasa antes por conocernos y respetarnos. Ser ejemplo del comportamiento que nos lamentamos que no sea generalizado o se est\u00e9 perdiendo en la humanidad. <br \/>Ser humanos con descaro, con gusto, con pasi\u00f3n\u2026 Ser farol de la calle con nuestros vecinos, reflector de la escuela con la comunidad escolar y sol de nuestra casa con quienes m\u00e1s amamos\u2026<\/p>\n<p>*Jorge Valladares S\u00e1nchez<br \/>Consejero Electoral del Instituto Electoral y de Participaci\u00f3n Ciudadana de Yucat\u00e1n.<br \/>Doctor en Ciencias Sociales y Doctorante en Derechos Humanos.<br \/>Especialista en Psicolog\u00eda y Licenciado en Derecho.<br \/>Presidente 2011-2014 del Colegio de Psic\u00f3logos del Estado de Yucat\u00e1n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Parte que Nos Toca en los Derechos Humanos: Faroles de la calle, Sol de nuestra gente<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14361"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14361"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14361\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30131,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14361\/revisions\/30131"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14361"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}