{"id":14324,"date":"2019-09-06T00:00:00","date_gmt":"2019-09-06T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/existencialismo-puro"},"modified":"2024-02-22T21:55:54","modified_gmt":"2024-02-23T03:55:54","slug":"existencialismo-puro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/existencialismo-puro","title":{"rendered":"Existencialismo puro"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Francisco Sol\u00eds Pe\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p>Al menos en este pa\u00eds, ninguna \u00e9poca del a\u00f1o es mejor para una leve depresi\u00f3n que el  fin de las vacaciones, ya sea en enero, primavera o septiembre. Las obligaciones laborales, el regreso a clases, la rutina de siempre; inevitablemente todo nos arroja a la pesadilla de la cotidianidad.<\/p>\n<p>Pero si de todas formas nos vamos a deprimir m\u00e1s nos vale hacerlo bien y de manera inteligente. Mi recomendaci\u00f3n para ello es la novela corta \u201cEl T\u00fanel\u201d del afamado escritor existencialista Ernesto Sabato  (Buenos Aires 1911).<\/p>\n<p>Desde mi punto de vista, una de las caracter\u00edsticas principales de esta novela es que est\u00e1 narrada en primera persona, por lo que el lector ver\u00e1 los escenarios, los personajes, y el mundo que los rodea, desde la \u00f3ptica del propio narrador, que a su vez es el protagonista principal de la historia.<\/p>\n<p>Juan Pablo Castel, pintor de profesi\u00f3n, es un hombre introvertido, de mente algo enfermiza, lleno de traumas, complejos, rencores, dudas existenciales\u2026, que lo convertir\u00e1n en un tipo solitario. Una soledad que le har\u00e1 ver la vida desde un punto de vista muy particular. O quiz\u00e1s sea al rev\u00e9s, es decir, que su filosof\u00eda de la vida le lleve a la incomprensi\u00f3n del mundo que lo rodea, y por tanto a la incomunicaci\u00f3n y a la soledad, y esto a su vez le haga tener esos pensamientos tan\u2026. llam\u00e9mosles \u201coscuros\u201d. No lo s\u00e9, pero en cualquier caso el resultado final es el mismo.<\/p>\n<p>Dentro de ese mundo de soledad e incomprensi\u00f3n en el que vive el protagonista, un d\u00eda ve con cierto deleite como una mujer observa uno de sus cuadros expuestos en una galer\u00eda, prestando especial inter\u00e9s a una zona del mismo: una ventanita a trav\u00e9s de la cual se puede ver el mar y a una persona de espaldas observ\u00e1ndolo. Seg\u00fan \u00e9l, nadie, ni siquiera los cr\u00edticos que tanto alaban su obra, se hab\u00eda fijado en ese min\u00fasculo detalle.<\/p>\n<p>Desde ese mismo instante una obsesi\u00f3n crecer\u00e1 en su interior, conocer a esa mujer, quiz\u00e1s la \u00fanica que pueda entenderle. Con sumo detalle nos ir\u00e1 narrando su tormentosa pasi\u00f3n as\u00ed como la extra\u00f1a relaci\u00f3n de amor y odio que termina manteniendo con ella. Y \u00e9sta es la verdadera historia de la novela. El final lo conocer\u00e1n desde la primera cuartilla.<\/p>\n<p>A m\u00ed, particularmente, la forma de actuar del protagonista me recuerda mucho a la de un determinado tipo de maltratador, que por desgracia, tan acostumbrados estamos a ver \u00faltimamente.<\/p>\n<p>En definitiva, una novela breve, r\u00e1pida de leer, excepto en algunos pasajes donde el narrador se explaya en exceso con sus pensamientos, algo perturbadora e inquietante, pesimista, que nos revela los pensamientos m\u00e1s oscuros que puede llegar a tener un ser humano cuando se halla inmerso en el t\u00fanel en el que vive el protagonista.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde concluye el existencialismo y comienza la psicopat\u00eda? Saque usted sus propias conclusiones, o haga como un servidor: Deje ese debate para fil\u00f3sofos y psic\u00f3logos, a nosotros solo nos gusta leer buenos libros.<\/p>\n<p>Nota benne: Hay tres versiones cinematogr\u00e1ficas de esta novela, a mi parecer ninguna le hace justicia, aunque en honor a la verdad la \u00faltima (1997) est\u00e1 mejor actuada y dirigida que las anteriores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura.<\/p>\n","protected":false},"author":1069,"featured_media":14325,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14324"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1069"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14324"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14324\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30117,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14324\/revisions\/30117"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14325"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}