{"id":14316,"date":"2019-09-06T00:00:00","date_gmt":"2019-09-06T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/inaccion-2"},"modified":"2024-02-22T21:55:51","modified_gmt":"2024-02-23T03:55:51","slug":"inaccion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/inaccion-2","title":{"rendered":"Inacci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Ra\u00fal Sales Gasque.<\/b><\/p>\n<p>Hace un poco m\u00e1s de tres meses, en la ciudad de Campeche amanecimos con el caso de envenenamiento de perros callejeros, animales que si bien pod\u00edan considerarse un problema en ciertos puntos como en la cercan\u00eda de un supermercado donde la enorme cantidad de ellos los hac\u00eda parecer una jaur\u00eda, no era como para que seres sin escr\u00fapulos soltaran veneno por cada rinc\u00f3n de la ciudad. M\u00e1s de 400 perros perecieron entre dolores abdominales, retorci\u00e9ndose entre su v\u00f3mito y heces sangrientas. Una sociedad se refleja en c\u00f3mo trata a sus animales y en este caso, aunque la sociedad reaccion\u00f3 indignada, en la que exigi\u00f3 justicia, en la que pidi\u00f3 que se encontrara a los responsables de un acto que sacudi\u00f3 lo m\u00e1s profundo de nuestro ser. Hasta el momento, sigue sin tener responsables, ni raz\u00f3n de lo sucedido.<\/p>\n<p>Algunas voces dicen que hay cosas m\u00e1s importantes que los perros callejeros envenenados, si bien, tienen toda la raz\u00f3n, el caso es que no es solo ello pues, durante cuatro a\u00f1os nos vendieron la idea de que nuestra seguridad estar\u00eda atendida por un gigantesco aparato de video vigilancia, miles de c\u00e1maras a un precio que no s\u00e9 si sea certero o no, pero que, por la inutilidad de encontrar a quien puso veneno en diferentes puntos de la ciudad, en especial en el malec\u00f3n que es la principal v\u00eda de la ciudad, en una hora y d\u00eda en la que el tr\u00e1fico era reducido por no decir inexistente, el precio de las c\u00e1maras, por barato que fuera, resulta exhorbitante si no da resultados.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la salvajada que se hizo con los perros (callejeros y mascotas cuidadas), el no tener una respuesta de nuestras autoridades esperando que se nos olvide es quiz\u00e1 el m\u00e1s duro golpe a nuestra confianza en lo que se dice fue comprado para cuidarnos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo anterior, escribir en contra de una acci\u00f3n de este tipo expone al que lo plasma (s\u00ed, as\u00ed es, tambi\u00e9n en los estados seguros del pa\u00eds, ser periodista u opinar en un medio, se vuelve una profesi\u00f3n de alto riesgo).<\/p>\n<p>Esta cuesti\u00f3n de los perros envenenados es un asunto que no es menor, no por la crueldad, sino por la situaci\u00f3n posterior, o no sirvi\u00f3 o se encubri\u00f3 y ambos son dolorosos recordatorios de que la comunicaci\u00f3n entre sociedad y autoridad no pasa por el mejor de los momentos, de que se puede prometer y no cumplir, donde la simulaci\u00f3n es suficiente para ser considerado acci\u00f3n completada, donde la cr\u00edtica no se recibe como la exposici\u00f3n de un problema a ser resuelto sino como una afrenta personal en una muy, pero muy sensible piel.<\/p>\n<p>M\u00e1s de tres meses y no ha pasado nada, no fue un hecho aislado, quien lo hizo se movi\u00f3 por diversos puntos, se baj\u00f3 en ellos, solt\u00f3 el veneno y nadie vio nada, nadie sabe nada, no hay indicio alguno, ergo, la impunidad campa libre por la ciudad mientras que, los pocos que tienen idea callan ante el miedo de perder su trabajo o ellos s\u00ed, recibir todo el peso de una justicia a modo.<\/p>\n<p>Exacto, no son los perros y la crueldad manifiesta, es la falta de acci\u00f3n y el atole con el dedo que nos brindan con una sonrisa en el rostro mientras nosotros callamos por censura, autocensura, conveniencia o miedo.<\/p>\n<p>Nada de lo escrito es nuevo, quiz\u00e1 el acto de envenenamiento masivo pero, nada m\u00e1s, lo otro es algo que tristemente vemos en nuestra sociedad, cada d\u00eda a cada rato, la selectividad de unos para con otros, el desigual piso por donde caminamos, en otras palabras la autoridad preguntando \u201c\u00bfqu\u00e9 hora es?\u201d Y la sociedad respondiendo al un\u00edsono \u201cla que usted quiera se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p>Servidores p\u00fablicos, su nombre dice lo que deben ser, las preguntas que me hago \u00bfLo saben ellos? \u00bfLo sabemos nosotros?<\/p>\n<p>La impunidad dura hasta que queramos, la corrupci\u00f3n surge mientras dure la primera, eso nos tiene hundidos como pa\u00eds y no obstante, como siempre, la soluci\u00f3n no est\u00e1 en otras manos que no sean las nuestras.<\/p>\n<p>Si hemos de ser selectivos en algo, hay que hacerlo en aquellos que hacen la promesa de servirnos, en otro caso, no seremos m\u00e1s que perros callejeros en espera de que  alguien nos apapache pero, que en lugar de extender su mano y darnos unos golpes consoladores en el lomo, nos entregue alimento envenenado mientras sonr\u00ede sabiendo que nada, absolutamente nada&#8230; le pasar\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Opini\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1026,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14316"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1026"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14316"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14316\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30114,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14316\/revisions\/30114"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}