{"id":14306,"date":"2019-09-05T00:00:00","date_gmt":"2019-09-05T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/integralidad-y-deberes-en-los-derechos-humanos-cronica-de-una-ausencia-muy-prolongada"},"modified":"2024-02-22T21:55:39","modified_gmt":"2024-02-23T03:55:39","slug":"integralidad-y-deberes-en-los-derechos-humanos-cronica-de-una-ausencia-muy-prolongada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/integralidad-y-deberes-en-los-derechos-humanos-cronica-de-una-ausencia-muy-prolongada","title":{"rendered":"Integralidad y Deberes en los Derechos Humanos: Cr\u00f3nica de una Ausencia Muy Prolongada"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez*.<\/b><\/p>\n<p><i>dr.jorge.valladares@gmail.com<\/i><br \/><i>@DrJValladares en Tweeter.<\/i><br \/><i>@dr.jorge.valladares en Facebook<\/i><\/p>\n<p>Creo que como sociedad nos estamos acostumbrando a situaciones muy caracter\u00edsticas de la (maldita) posmodernidad\u2026 y s\u00e9 que por all\u00ed no hay camino.<\/p>\n<p>Hay quienes piensan, y varios que publican, que los organismos de Derechos Humanos (DDHH) s\u00f3lo defienden a criminales. O que los DDHH son la poes\u00eda juvenil del derecho o la perversi\u00f3n del orden que en mejores \u00e9pocas cre\u00edmos tener. Por ejemplo, los hijos saben y exigen muchos de sus derechos a los padres, mientras cumplen o les importan poco sus obligaciones y los padres cada vez tiene menos recursos para requerirles actuar con merecimiento o en reciprocidad. Los padres \u00eddem frente a los maestros. Los maestros \u00eddem frente a sus autoridades y el sistema educativo. Los responsables del sistema educativo \u00eddem frente a la sociedad. \u00bfAcaso no es el incumplimiento de deberes algo explicable a trav\u00e9s de la incapacidad para exigir responsabilidades? La Impunidad con una amplia sonrisa, contemplando a corta distancia, mientras abraza con cari\u00f1o a su obesa hija, La Corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 2011 ocurrieron cambios fundamentales en el \u00e1mbito de las normas nacionales: con s\u00f3lo ajustar un art\u00edculo, los individuos se convirtieron en personas, las garant\u00edas en derechos humanos, interpretados a favor de la persona, obligando a las autoridades a garantizarlos, la constituci\u00f3n se ampli\u00f3 con los tratados internacionales y las preferencias se visibilizaron sexuales.<\/p>\n<p>Para que una estructura social cambie es fundamental que la ley est\u00e9 alineada con la intenci\u00f3n deseada, ese es sin duda un m\u00e9rito de la reforma de ese a\u00f1o. Pero se requieren al menos dos elementos adicionales para el cambio real, vivo y permanente: que las creencias y actitudes por una parte y las pr\u00e1cticas por otro, cambien en el mismo sentido. En lo primero vemos cada vez a cantidades mayores de personas expres\u00e1ndose (al menos) en sentido favorable a los DDHH. En las pr\u00e1cticas\u2026 vamos l e e e n n t t o.<\/p>\n<p>Llevando como primer nombre el de Derechos, salta a la vista que los DDHH sean efectivamente un conjunto de normas jur\u00eddicas que dotan a toda persona de recursos y acciones a las que pueden acceder. En cierto sentido esto ya es afortunadamente correcto, pues todo el conjunto creciente de lo que hoy se reconoce como DDHH pas\u00f3 de su gestaci\u00f3n en acuerdos internacionales que pretend\u00edan obligar al actuar de los estados y sus instituciones (convencionalidad) a convertirse en ley para nuestro derecho interior en ese 2011. <\/p>\n<p>Pero en otro sentido, de mayor alcance, los Derechos Humanos son una cobertura cultural acerca de c\u00f3mo debemos funcionar las personas con las mejores pr\u00e1cticas humanas; o sea que tienen m\u00e1s que ver con lo humano que con el derecho. Focalizar desde all\u00ed dos elementos puede servir a quien tiene la intenci\u00f3n de acelerar el proceso, por lo menos en el micro cosmos donde habita. Tales elementos son poco abordados por ser pol\u00edticamente incorrectos y malos generadores de likes: la integralidad al dar atenci\u00f3n real a todos los DDHH (y no s\u00f3lo a los m\u00e1s impactantes) y el buen ejercicio de los deberes que corresponde al binomio derecho humano \u2013 responsabilidad (personal y social).<\/p>\n<p>El malestar de un sector de nuestra sociedad hacia la aplicaci\u00f3n de los Derechos Humanos tiene que ver con que es m\u00e1s frecuente y publicitada la protecci\u00f3n de derechos relacionados con el debido proceso o la integridad f\u00edsica que los de alimentaci\u00f3n, educaci\u00f3n o salud, por ejemplo; y es aun m\u00e1s notorio cuando quien requiere esta protecci\u00f3n est\u00e1 en una situaci\u00f3n vinculada con alg\u00fan delito. El \u00e9xito en defender un derecho humano de una persona presunta delincuente que cuente con recursos o de cualquiera que cuente con publicidad suficiente es mucho m\u00e1s probable. Basta con un par de art\u00edculos que cualquier d\u00eda de estos puede proponer un diputado\/a suficientemente motivado, una autoridad judicial que encuentre c\u00f3mo terminar un caso de los cientos que tiene a cargo, o de cualquier error que cometa un servidor p\u00fablico involucrado en la detenci\u00f3n, sea por exceso de trabajo, falta de recursos o de capacitaci\u00f3n y hasta de \u00e9tica.<\/p>\n<p>Pocos y de manera poco visible defienden intensamente bajo la bandera de los DDHH el que las personas a un estado integral de salud. \u00bfPor qu\u00e9? \u00a1Ufffff! Hay muchos intereses econ\u00f3micos en la causa de esa situaci\u00f3n. Es algo que afecta a millones de personas, de modo que si se logra algo con una, no es tan notorio pues siguen siendo millones los afectados. Aun asumiendo que deben y quieran, los\/as gobernantes no tienen recursos y astucia para darle soluci\u00f3n. Estamos acostumbrados como sociedad a distintos est\u00e1ndares de salud aceptable y lo asociamos con el nivel socioecon\u00f3mico. Se asumen como soluciones institucionales las que vemos a diario en cientos de deprimentes cl\u00ednicas p\u00fablicas. Quienes s\u00ed luchan por este derecho tienen una tarea tit\u00e1nica que rebasa a su mucha o poca preparaci\u00f3n, medios de que dispone y en no pocas ocasiones hasta su capacidad f\u00edsica. Y as\u00ed en la alimentaci\u00f3n, y en la educaci\u00f3n, y en la vivienda, y as\u00ed, y as\u00ed\u2026 <\/p>\n<p>El otro elemento a profundizar es el de la responsabilidad. Existe en la filosof\u00eda, en la teor\u00eda y, t\u00edmidamente, incluso en la ley un necesario equilibrio entre derechos y deberes. Sin embargo, en las instituciones y en la convivencia social este no es un binomio perfecto, y muchas veces ni a binomio llega. En el discurso es f\u00e1cil y r\u00e1pido de mencionar, si bien aun all\u00ed suele ser olvidado. <\/p>\n<p>Los instrumentos internacionales empezaron bien cuando en 1948 (Declaraci\u00f3n Americana de los Derechos y Deberes del Hombre) incluyeron 27 derechos y 10 deberes, con su respectiva limitaci\u00f3n del derecho propio ante los derechos de los dem\u00e1s y el bien general, afirmando que el cumplimiento del deber de cada uno es exigencia del derecho de todos. Pero en 1969 la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos ya s\u00f3lo consider\u00f3 1 art\u00edculo muy abierto para los deberes, mientras precisa en 31 art\u00edculos los derechos y en 50 m\u00e1s la manera de procesarlos. Otros instrumentos han dado pasos mejores, pero sigue el enfoque en los derechos y relegadas las obligaciones.<br \/>El desarrollo de las pr\u00e1cticas necesarias para hacer de los DDHH un eje de nuestro diario convivir pasa, entre otros, por estos dos elementos: a) hacer integral nuestra visi\u00f3n, alcance, estrategia y pasi\u00f3n para atender a todos los derechos, en todas las personas, en todas las condiciones, y b) activar los deberes en su sentido pleno, o sea, el ejercicio de la responsabilidad personal y colectiva que est\u00e1 en la naturaleza misma de los derechos. En lo cual ahondaremos, si me haces el honor, en la tercera entrega de este tema.<\/p>\n<p><b>NO hagas a otros\/as lo que no quieras que te hagan<\/b>; pero S\u00cd ayuda a que les suceda todo lo que quieres que a ti y a tu gente les suceda&#8230;<\/p>\n<p><b><i>*Jorge Valladares S\u00e1nchez<\/i><\/b><br \/><b><i>Consejero Electoral del Instituto Electoral y de Participaci\u00f3n Ciudadana de Yucat\u00e1n.<\/i><\/b><br \/><b><i>Doctor en Ciencias Sociales y Doctorante en Derechos Humanos.<\/i><\/b><br \/><b><i>Especialista en Psicolog\u00eda y Licenciado en Derecho.<\/i><\/b><br \/><b><i>Presidente 2011-2014 del Colegio de Psic\u00f3logos del Estado de Yucat\u00e1n.<\/i><\/b><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Opiniones.<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14306"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14306"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14306\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30109,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14306\/revisions\/30109"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}