{"id":14227,"date":"2019-08-26T00:00:00","date_gmt":"2019-08-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-poder-del-dinero-como-catastrofe"},"modified":"2024-02-22T21:55:04","modified_gmt":"2024-02-23T03:55:04","slug":"el-poder-del-dinero-como-catastrofe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-poder-del-dinero-como-catastrofe","title":{"rendered":"El poder del dinero como cat\u00e1strofe"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<p>Cu\u00e1ntos olvidados en este mundo, desbordado por el aumento de las desigualdades a pesar de la bonanza econ\u00f3mica de algunos, en el que imperan tantos sufrimientos injustos, que nos debilitan como especie pensante. Cu\u00e1ntas miserias nos vertemos unos contra otros, que lo \u00fanico que avivan es una escalada de tensiones francamente alarmantes, en lugar de dar un vuelco a nuestra historia de vida, y hac\u00e9rnosla m\u00e1s llevadera y humana. Desde luego, no estamos entregando un crecimiento inclusivo y sostenible, m\u00e1s bien lo que ofrecemos son batallas in\u00fatiles, fomentadas por pr\u00e1cticas deshumanizadoras, a trav\u00e9s de un mal uso de la riqueza, puesto que el pobre continua marginado del circuito econ\u00f3mico; exclusi\u00f3n en parte propiciada por pol\u00edticas que no ayudan socialmente a los m\u00e1s vulnerables. Quiz\u00e1s todos los pa\u00edses tengan que mancomunar esfuerzos, al menos para ahuyentar el impulso corrupto de ciertos dirigentes, la falta de oportunidades para determinados sectores de la poblaci\u00f3n, o la misma tributaci\u00f3n internacional ha de tomar otra conciencia m\u00e1s solidaria. <\/p>\n<p>Lo prioritario, a mi manera de ver, es que el ser humano en su conjunto deje de postrarse ante las finanzas, como si fuese la \u00fanica raz\u00f3n de subsistencia, pues cada d\u00eda nuestra existencia es puro mercado, ya sea a trav\u00e9s de foros sinceramente mezquinos y enga\u00f1osos, o a trav\u00e9s de las tecnolog\u00edas digitales, activando la inteligencia artificial como negocio, adoctrinando contra el sentido com\u00fan de los ciudadanos y sus libertades. Por otra parte, tampoco podemos seguir enga\u00f1\u00e1ndonos con poderes, poco cooperantes entre s\u00ed, dogm\u00e1ticamente opresivos y que son una aut\u00e9ntica perdici\u00f3n para el linaje. Este c\u00edrculo vicioso de la voracidad del capital nos est\u00e1 dejando sin alma. No es \u00e9tico que nuestra propia vida dependa de lo que se posee, m\u00e1s bien hemos de compartir esa comuni\u00f3n de bienes, de talentos y beneficios, haciendo familia, creando humanidad en definitiva. Esto es lo que realmente fructifica en una l\u00f3gica solidaria que es lo que da lugar a la generosidad y al repunte de lo arm\u00f3nico. <\/p>\n<p>De ah\u00ed, la importancia de recuperar  el territorio econ\u00f3mico y darle un sentido social, ofreciendo ayuda financiera para proteger nuestra casa com\u00fan, incluidos los bosques y los oc\u00e9anos, pero tambi\u00e9n ese otro mundo de desfavorecidos del sistema. En esto, hemos de reconocer que el esp\u00edritu europe\u00edsta pac\u00edfico, unido y floreciente,  es verdaderamente human\u00edstico. Todo un referente en su piedra angular, no en vano ha asumido el liderazgo en la protecci\u00f3n del medio ambiente y en la lucha contra el cambio clim\u00e1tico. As\u00ed mismo, la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude tambi\u00e9n garantiza que el dinero de los contribuyentes se utiliza de la mejor manera posible mediante la investigaci\u00f3n de los chantajes, la inmoralidad y las actividades ilegales que afectan a los fondos de la Uni\u00f3n. T\u00e9ngase en cuenta que hemos venido al mundo para vivir en comuni\u00f3n y en comunidad, no para ganar patrimonio, y esta vida nos lleva a esa coexistencia de relaciones en las que no debe prevalecer la hacienda, sino para asegurar la satisfacci\u00f3n de que tengamos cubiertas la necesidades humanas fundamentales. Ojal\u00e1 el Estado de derecho y los Derechos Humanos prevalezcan y se ponga fin a tantas hostilidades, incluidas las poderosas guerras interesadas comerciales. <\/p>\n<p>En  consecuencia, si fundamental es hacer una revisi\u00f3n cada cual consigo mismo, pues es v\u00ednculo de uni\u00f3n y unidad inherente a todo ser humano, tambi\u00e9n se nos exige otro \u00e1nimo menos interesado y m\u00e1s de donaci\u00f3n. Hoy por hoy, la plata es una clase de poder que tenemos que desterrar porque adem\u00e1s nos vuelve est\u00fapidos y endiosados. Se me ocurre tambi\u00e9n pensar en aquellos pa\u00edses que gastan m\u00e1s divisas en armamento que en programas sociales. Debieran rectificar, porque de alg\u00fan modo est\u00e1n contribuyendo a que se ensanche la rivalidad, y por ende, su poder de fuego. Por desgracia, esa igualdad de la prosperidad, que en su \u00e9poca propici\u00f3 el inolvidable fil\u00f3sofo franc\u00e9s Jean Jacques Rousseau (1712-1778), que consiste \u201cen que ning\u00fan ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, y ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse\u201d, a\u00fan persiste en el tiempo con sus efectos catastr\u00f3ficos, avivado por el imperio de la fortuna, por ejemplo a trav\u00e9s de la trata de personas, un delito serio y una violaci\u00f3n grave de los derechos humanos, que contin\u00faa creciendo sobre todo en zonas de conflicto, pues las naciones m\u00e1s desarrolladas suelen ser el destino de esas personas, al ser enga\u00f1adas por redes en sus pa\u00edses de origen, que les ofrecen trabajos falsos y moneda f\u00e1cil de conseguir. Otra vez, el talego de la pasta, es el que nos mueve y no para salvarnos. Yo suelo decirme cada amanecer, por si le sirve al lector, lo de negarme en cada despertar a hacer algo por peculio. Mercadearme, ser\u00eda lo \u00faltimo. Dicho queda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":14228,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14227"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14227"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14227\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30079,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14227\/revisions\/30079"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14228"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}