{"id":14220,"date":"2019-08-26T00:00:00","date_gmt":"2019-08-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/yo-tambien-soy-un-salvaje"},"modified":"2024-02-22T21:54:59","modified_gmt":"2024-02-23T03:54:59","slug":"yo-tambien-soy-un-salvaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/yo-tambien-soy-un-salvaje","title":{"rendered":"Yo tambi\u00e9n soy un salvaje"},"content":{"rendered":"<p>Por: Manuel Triay Peniche.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Y la turba enardecida cogi\u00f3 al delincuente y lo golpe\u00f3 hasta quitarle la vida. Una acci\u00f3n recurrente en varios puntos del pa\u00eds, donde grupos de salvajes se hacen justicia por mano propia. La violencia, no cabe duda, no puede ser repelida con m\u00e1s violencia. Dios nuestro Se\u00f1or derram\u00f3 su sangre para ense\u00f1arnos el camino de la paz y del perd\u00f3n, y nuestras leyes condenan esos actos vand\u00e1licos deleznables y prev\u00e9n severos castigos para quienes incurran en ellos.<\/p>\n<p>Ambos, Iglesia y Gobierno, condenan sin ambages a quienes toman la justicia en mano propia. Nada fuera de la Ley, nadie por encima de ella. Cualquier sociedad civilizada o que se precie de serlo debe condenar a voz en cuello la justicia en mano propia. No tengo duda y estoy consciente que pensar o actuar en sentido contrario llevar\u00eda a este mundo a un caos no imaginado ni por Dante Alighieri en La Divina Comedia.<\/p>\n<p>Sin embargo, y ante ese panorama, yo me pregunto y te pregunto Se\u00f1or, Jes\u00fas, \u00bfqu\u00e9 puede llevar a esas turbas enardecidas a cometer un acto tan execrable como lo es privar de la vida a su pr\u00f3jimo? \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 aquello que libera el salvajismo que muchos llevamos dentro, pero ocultamos con toda la fuerza de nuestra cultura, nuestros sentimientos y nuestra raz\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9, Se\u00f1or, en aquellos momentos no imperan en esos salvajes ni tu doctrina ni la Ley de los hombres?<\/p>\n<p>\u00bfDe verdad, Se\u00f1or Jes\u00fas, debemos condenar aquella actitud en que se manifiesta la bestialidad del hombre? \u00bfO acaso no consideras que en ocasiones deb\u00eda de privar el \u201cojo por ojo, y diente por diente\u201d?<\/p>\n<p>Estoy seguro que tu perdonar\u00edas a cualquiera, Se\u00f1or, pero te confieso que yo no me siento con fuerzas para condenar a esos salvajes y quiz\u00e1 yo mismo me veo reflejado en ellos. No los aplaudo, porque me eduqu\u00e9 en tu doctrina y me form\u00e9 en un marco legal, pero yo no puedo juzgarlos y pido a quien me escuche que tampoco lo haga si no se ha estado cinco minutos en los zapatos de aquellos.<\/p>\n<p>Lo siento, Se\u00f1or, pero no me creo capaz de cumplir tus mandamientos. \u00bfQu\u00e9 yo ame a mi pr\u00f3jimo? \u00bfA cu\u00e1l quieres que yo ame? \u00bfA quien priv\u00f3 de la vida a Felipe, lo cort\u00f3 en pedazos y tir\u00f3 sus despojos? \u00bfA quien debi\u00f3 aplicar la ley, representante tuyo, y lo dej\u00f3 libre para que siga esparciendo por el mundo su maldad? Estoy confundido, Se\u00f1or, ya me perd\u00ed, no entiendo quienes son los salvajes, si los que se hacen justicia por mano propia o los que no la imparten.<\/p>\n<p>Tu me ense\u00f1aste, Se\u00f1or, que toda autoridad proviene de Dios (Romanos 13:1, sexto libro del Nuevo Testamento) pero a\u00fan as\u00ed, siendo obra tuya, me niego a manifestarles mi respeto porque, en el mejor de los casos, son unos ignorantes, incapaces e irresponsables y, en el peor, unos corruptos manchados con sangre inocente, capaces de cualquier felon\u00eda.<\/p>\n<p>Ay\u00fadame, Se\u00f1or, a entender de qu\u00e9 lado est\u00e1n los salvajes, si de quienes tienen la obligaci\u00f3n de impartir la Justicia y no la ejercen, o de quienes, perdida toda esperanza, sin voz, ni haber, ni heredad, y marginados por tu Iglesia y por la sociedad, no hallan otro camino para protegerse y siguen los pasos de Ca\u00edn.<\/p>\n<p>Yo no aplaudo a las turbas enardecidas, pero tampoco las condeno. Me pongo en sus zapatos porque seguramente habr\u00e1n sufrido robos, violaciones y asesinatos y ya est\u00e1n cansados de quienes tienen el poder divino y humano y no castiguen a los delincuentes o, peor a\u00fan, por ignorancia o por dos pesos los dejan en libertad, los libran de sus condenas y les abran las puertas para que sigan asesinando y cercenando al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Perd\u00f3n, Se\u00f1or, pero tu me hiciste humano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Opiniones.<\/p>\n","protected":false},"author":1049,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14220"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1049"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14220"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30076,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14220\/revisions\/30076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}