{"id":14185,"date":"2019-08-21T00:00:00","date_gmt":"2019-08-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/sentido-de-urgencia-y-necesidad-de-cambio"},"modified":"2024-02-22T21:54:46","modified_gmt":"2024-02-23T03:54:46","slug":"sentido-de-urgencia-y-necesidad-de-cambio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/sentido-de-urgencia-y-necesidad-de-cambio","title":{"rendered":"Sentido de urgencia y necesidad de cambio"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<p>Los tiempos actuales nos exigen de actuaciones concretas. Tenemos se\u00f1ales claras que nos indican un sentido de urgencia y obligaci\u00f3n de cambio. La violencia y las violaciones no pueden campear a sus anchas como si no sucediese nada. A prop\u00f3sito, un dato recient\u00edsimo: El Fondo de la ONU para la Infancia acaba de informar que m\u00e1s de 1,9 millones de ni\u00f1os han sido forzados a abandonar la escuela debido a una ola de ataques y amenazas contra las instituciones educativas en los pa\u00edses de la regi\u00f3n central y occidental de \u00c1frica. Por otra parte, a\u00fan tenemos sistemas esclavistas que urge desmantelar. Ciertamente, tampoco es cuesti\u00f3n de activar en el mundo los enfrentamientos, pero s\u00ed de proceder de otro modo y de manera contundente, para que se respeten los derechos y obligaciones de todos los moradores del planeta. Adem\u00e1s de que la fragmentaci\u00f3n entre humanos no favorezca a nadie en un mundo globalizado como el nuestro, la pasividad a\u00fan menos, es menester resolver las diferencias, y no hay otra que el di\u00e1logo, para abordar las preocupaciones leg\u00edtimas de toda la ciudadan\u00eda. Sea como fuere, no podemos continuar con este estr\u00e9s inhumano que generan los conflictos por doquier parte del globo terr\u00e1queo, necesitamos impulsar otras concordias m\u00e1s justas, que nos reconcilien y no alienten a la contra natura, al racismo permanente y a la discriminaci\u00f3n contra determinadas personas. Los pueblos, los Estados, el mundo en su conjunto, han de cooperar entre s\u00ed, modelando nuevas implicaciones solidarias y un \u00e9tico humanismo. Lo significativo no es escapar de esta mortecina realidad, sino batallar porque esa conexi\u00f3n de encuentros nos hermane y podamos habitar en paz en ese hogar com\u00fan, sin tantas fronteras ni frentes, sin esa multitud de desprop\u00f3sitos que nos dejan sin alma, y por ende, sin el disfrute de la verdadera alegr\u00eda, la de sentirse amado y la de poder amar. \u00a1Am\u00e9monos!<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s urgente, quiz\u00e1s sea el interrogatorio de cada cual consigo mismo, \u00bfqu\u00e9 haces por tus an\u00e1logos?, porque el fin, lo esencial es empezar reconoci\u00e9ndose parte de esa ciudadan\u00eda globalizada, que requiere de la consideraci\u00f3n y del afecto de toda la humanidad. Un mundo dividido es algo diab\u00f3lico. Nos precisamos como parte de ese todo que ha de contribuir a que lo arm\u00f3nico prevalezca en cada viviente, incluso en las noches m\u00e1s oscuras que tengamos. Naturalmente, la situaci\u00f3n que vivimos nos exige mucho valor, puesto que esta liturgia mundana est\u00e1 en efecto enferma, ante tanto manantial de falsedades e intereses mezquinos. Por desgracia, en esta sociedad tecnol\u00f3gica del conocimiento, privilegio de algunos, hay mucho coraz\u00f3n encerrado, esclavo de los poderosos, que dificultan esa llamada a caminar unidos. No se puede proteger lo que est\u00e1 mal, y el apego a los particularismos de cada cultura, han de universalizarse y confluir en horizontes abiertos, con mansedumbre y docilidad. En consecuencia, hemos de pensar que si importante es erradicar las injusticias sociales heredadas de la historia, tambi\u00e9n es fundamental reforzar acciones y medidas personales que nos obliguen a salir de nuestro propio ego\u00edsmo. En ese desinter\u00e9s por nuestros semejantes, lo que hay en el fondo es una falta de humanidad, de compasi\u00f3n, de desinter\u00e9s, que sumada a una escasa voluntad social y pol\u00edtica, se hace verdaderamente cruel la vida para algunos. Por eso es vital, el esfuerzo asambleario de la comunidad, sabiendo que este drama social de indiferencia es propio de las piedras, pero no de los humanos que llevan una conciencia inherente consigo. \u00a1Escuch\u00e9monos!<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s en ese cambio, la escucha, dejando hablar al coraz\u00f3n, sea lo m\u00e1s esencial, al menos para forjar alianzas mundiales y contrarrestar falsos relatos vertidos. Cuidado con aquellos que nos halagan los o\u00eddos. Lo prioritario, sin duda, est\u00e1 en esa valent\u00eda de tomar la palabra y aunque duela sembrarla de verdad, tambi\u00e9n esto requiere de otro coraje, el saber aguzar el o\u00eddo ante otras dicciones y tener la fuerza de rectificar si fuese menester hacerlo.  Lo dif\u00edcil muchas veces est\u00e1 en saber callar cuando no tiene uno nada que aportar, y reconocer que un torpe lenguaje activado, puede conducirnos a incrementar tensiones in\u00fatiles que no conducen a buen puerto. Por esta raz\u00f3n, la correcci\u00f3n de actitudes es imprescindible en nuestro momento presente. Una transformaci\u00f3n de mente y \u00e1nimo no excluyente es culminante, sobre todo para el bienestar de las generaciones venideras. La tarea a la que nos debemos enfrentar, con cierta urgencia, no es f\u00e1cil, pero es sumamente apasionante, un cambio de estilo en nuestra manera de concebir el mundo, de relacionarlos, lo que requiere una entrega generosa entre todos los moradores, en la que nadie se sienta abandonado, sino amparado por toda la humanidad, lo que demanda sin duda de una visi\u00f3n \u00e9tica muy diferente a nuestro estilo competitivo de vida actual, en el que prolifera el excesivo individualismo, consumismo y derroche. De ah\u00ed la necesidad de otros l\u00edderes, m\u00e1s po\u00e9ticos que pol\u00edticos, m\u00e1s m\u00edsticos que religiosos, m\u00e1s de la pobreza que de la riqueza, que son los que verdaderamente nos van a llevar a encontrar nuevos espacios de convivencia para una humanidad que tiene que fraternizarse en el amor y por amor. Al fin y al cabo, \u00a1amar es vivirse y rehacerse cada d\u00eda en los dem\u00e1s! No lo olvidemos nunca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":14186,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14185"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14185"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14185\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30063,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14185\/revisions\/30063"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14186"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14185"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14185"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14185"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}