{"id":14179,"date":"2019-08-20T00:00:00","date_gmt":"2019-08-20T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/era-el-hijo"},"modified":"2024-02-22T21:54:46","modified_gmt":"2024-02-23T03:54:46","slug":"era-el-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/era-el-hijo","title":{"rendered":"Era el hijo&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>..\u00e9l era el hijo de un peque\u00f1o comerciante de una localidad muy hermosa. Dibujada entre monta\u00f1as, valles y verdad. Le gustaban las palabras porque con ellas pod\u00eda hablar de lo que al coraz\u00f3n le importa. Era un ser de ley y de sensatez, de lealtad y de sentimiento. <\/p>\n<p>Se encontraron con \u00e9l una noche de agosto, en el monte, contemplando todos el silencio y las estrellas. Y hablaron, poquito, en seda y susurros, qu\u00e9 bonita estaba la madrugada, qu\u00e9 bien huele la Espa\u00f1a rural, qu\u00e9 bonita es nuestra tierra, qu\u00e9 sabor tiene el verano&#8230;<\/p>\n<p>El ni\u00f1o se meti\u00f3 en la cama cuando romp\u00eda, despacioto, el d\u00eda. Le fascinaba ver estrellas con su pap\u00e1. Aquella noche hab\u00eda sido tan fascinante&#8230; ojal\u00e1 el cielo siempre luciera tan transparente. Amaba la claridad. Qu\u00e9 bien le hab\u00eda ca\u00eddo aquel hombre tan sereno&#8230;<\/p>\n<p>Tal vez era amigo de su pap\u00e1, porque le hab\u00eda saludado. A \u00e9l, que cojeaba desde la primera infancia por un accidente, le creci\u00f3 la fuerza en el alma escuchando a aquel tipo. Hablaba de toreo y de Morante, de entrega y de historia, de fuerza y de emociones..<\/p>\n<p>De ser, saber ser, estar y saber estar&#8230;<\/p>\n<p>Era el hijo de un peque\u00f1o comerciante, hab\u00eda dicho&#8230; Se dorm\u00eda el peque\u00f1o&#8230;<\/p>\n<p>Dedicado, con respeto y afecto, a Santi Abascal<br \/>A mi grupo de whatapp Oigan.. sin palabras, puro disfrute<br \/>Al jefe, siempre<br \/>A mi querido Luis<br \/>A Carlos<br \/>A las personas de verdad y de ley<br \/>A Morante. A morantistas&#8230;<br \/>A la claridad<br \/>Al toreo<br \/>A la historia, a las historias<br \/>A las estrellas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00e9l era el hijo de un peque\u00f1o comerciante de una localidad muy hermosa.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":14180,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14179"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14179"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14179\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30061,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14179\/revisions\/30061"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14180"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}