{"id":14135,"date":"2019-08-14T00:00:00","date_gmt":"2019-08-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/nuestros-innatos-latidos-ascendentes"},"modified":"2024-02-22T21:54:32","modified_gmt":"2024-02-23T03:54:32","slug":"nuestros-innatos-latidos-ascendentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/nuestros-innatos-latidos-ascendentes","title":{"rendered":"Nuestros innatos latidos ascendentes"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<p><i><b>\u201cLos hijos del amor al verbo que conjuga el n\u00edtido verso, hemos de amarnos siempre con grandeza cristalina, como ese aire transparente de la ma\u00f1ana que nos resucita cada d\u00eda; a pesar de nuestros inhumanos lenguajes violentos, prepotentes y arrogantes\u201d.<\/b><\/i><b><\/b><i><\/i><b><i><br \/><\/i><\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>En esta vida todos los caminos son conducentes a un futuro po\u00e9tico, tan<br \/>\neterno como tierno, s\u00f3lo hay que dejarse penetrar por la contemplativa que nos<br \/>\nenvuelve. Ciertamente, tenemos que batallar para que ese aut\u00e9ntico abrazo con<br \/>\nla dicci\u00f3n, nos acerque a ese com\u00fan latido hasta hermanarnos y poder ascender a<br \/>\nesa convivencia m\u00edstica que toda alma requiere. La autenticidad es clave para<br \/>\nese ascender meditando, venciendo mundanidades y convenci\u00e9ndonos, de que hemos<br \/>\nde acoger y recoger otras vivencias m\u00e1s innovadoras que confluyan en una locuci\u00f3n<br \/>\nde moradas vivas, capaz de revivirnos por dentro m\u00e1s que por fuera,  porque para entrar en arm\u00f3nica plenitud se<br \/>\nrequiere de una fuerte pasi\u00f3n por desposeerse de cuerpo y volverse infusi\u00f3n. El<br \/>\nreferente de Mar\u00eda, elevada a la espiritualidad celeste por siempre, porque en<br \/>\ntodo momento acogi\u00f3 en su interior el lenguaje de Dios, nos impulsa a repensar<br \/>\nsobre nuestro modo y manera de peregrinar por la tierra. No olvidemos que los<br \/>\nhijos del amor al verbo que conjuga el n\u00edtido verso, hemos de amarnos siempre<br \/>\ncon grandeza cristalina, como ese aire transparente de la ma\u00f1ana que nos<br \/>\nresucita cada d\u00eda; a pesar de nuestros inhumanos lenguajes violentos,<br \/>\nprepotentes y arrogantes.<\/p>\n<p>Indudablemente, nuestros innatos latidos ascendentes que todos portamos mar<br \/>\nadentro en nuestra existencia material, nos invitan a explorar los silencios y<br \/>\na concebirlos para s\u00ed como aliento, a reflexionar en soledad, a\u00fan con todas sus<br \/>\nincertidumbres y dolores de aqu\u00ed abajo, pues siempre aparecer\u00e1 una expresi\u00f3n de<br \/>\nconsuelo en el camino, &nbsp;una se\u00f1al que nos<br \/>\nhaga despertar y vivir para los dem\u00e1s, una voz que nos descubra trovadores, y<br \/>\npor ende, cauce y proclama de sentimientos, m\u00e1s all\u00e1 de este deambular sin<br \/>\nsentido por el planeta, pues en efecto el deleite de todo himno nos<br \/>\ntransfigura. En ese divino mundo de la libertad, atr\u00e1s quedar\u00e1n los desvelos de<br \/>\nla cotidianidad de cada despertar, con un \u00fanico pensamiento, la certeza de<br \/>\nvolver a ser ese pulso de amor al Creador, por parte de cada uno de nosotros. \u00danicamente<br \/>\nas\u00ed, seremos el c\u00e1ntico perfecto, la balada gloriosa de los hijos de la \u00e9pica,<br \/>\ntransformados en hondas letan\u00edas en honor de nuestra Se\u00f1ora, la Virgen Mar\u00eda.<br \/>\nJunto a esa \u201cArca de la alianza\u201d, gobernar\u00e1n otros vivientes entusiasmos m\u00e1s<br \/>\ned\u00e9nicos, que nos har\u00e1n brotar emociones inenarrables, en esa fuente de colores<br \/>\ny calores metaf\u00f3ricos, capaces de reconocernos en cualquier santuario c\u00f3smico, yuxtapuesta<br \/>\na la eterna amapola de la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Por tanto, de ese amor que nos injertemos unos a otros, vendr\u00e1 una<br \/>\nsiembra po\u00e9tica en los corazones, con resultados verdaderamente fraternales.<br \/>\nTodo ha de ser poes\u00eda porque todo ha de ser verdad. Aqu\u00ed est\u00e1 la llave de la<br \/>\nesperanza. Todo el tiempo ser\u00e1 nuestro, rescataremos sue\u00f1os, los haremos<br \/>\npresentes, y luego regresaremos a lo perenne como un vocablo m\u00e1s, que al<br \/>\njuntarse con otros, confluyen como un enigma de luz, que nos da vida y nos<br \/>\nverifica en la pureza del ser. Cada \u00f3rgano, lo percibimos, es \u00fanico. Tambi\u00e9n<br \/>\nnuestros andares son singulares y clarividentes. Al contacto con la pasi\u00f3n del<br \/>\nquerer todo el mundo se vuelve m\u00e1s imaginativo. Esa gran palpitaci\u00f3n po\u00e9tica que<br \/>\nfloreci\u00f3 del entusiasmo de Mar\u00eda, inspirada por la fuerza del esp\u00edritu siempre<br \/>\nen guardia, hizo germinar el Magn\u00edficat. Precisamente es un retrato, un<br \/>\nverdadero grabado de una mujer generosa que proclama a los cuatro vientos que<br \/>\nel Se\u00f1or es grande, y que en lugar de oprimirnos nos eleva, hasta el punto de ser<br \/>\nla Madre del hijo de Dios, pero tambi\u00e9n nuestra abogada, con todo el esplendor<br \/>\nde la dignidad divina, que es verdaderamente sensible y jam\u00e1s impasible.<\/p>\n<p>Justamente, Mar\u00eda vive en la palabra, fue la primera poeta del orbe,<br \/>\npues hizo de la terminolog\u00eda (de Dios), su vida; forja de esa inspiraci\u00f3n<br \/>\ncreativa, sabidur\u00eda para sus andanzas. Tengamosla como referente. Ojal\u00e1 entre<br \/>\nla dulzura en nuestro instante actual, para hacerla presente en nuestras vidas,<br \/>\nseguramente comprenderemos entonces que un poema es como ese alma que no se ve,<br \/>\npero que se siente, que es voz que nos conviene escuchar, y horizonte que nos<br \/>\npermite observar y ver. Con justicia fue elevada en cuerpo y alma a la gloria<br \/>\ncelestial, y con su est\u00edmulo (el del Creador), es reina del cielo y de la<br \/>\ntierra. Por tanto, al estar en la estrofa de lo et\u00e9reo (con Dios y en Dios<br \/>\nconstantemente), est\u00e1 tambi\u00e9n con nosotros, ya que como dice el c\u00e1ntico del Magn\u00edficat<br \/>\n\u201c\u2026 el Poderoso ha hecho obras grandes por m\u00ed; su nombre es Santo y su<br \/>\nmisericordia llega a sus fieles de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. \u00c9l hace proezas<br \/>\ncon su brazo, dispersa a los soberbios de coraz\u00f3n. Derriba del trono a los<br \/>\npoderosos y enaltece a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a<br \/>\nlos ricos los despide vac\u00edos\u2026\u201d.Confiemos en poder entrar de lleno en el templo<br \/>\nde la l\u00edrica, con la fuerza de Jes\u00fas en la Cruz y su Madre a los pies. No hay<br \/>\nmayor resistencia al mal. Seguramente nos vendr\u00e1 bien, de ello no tengo duda<br \/>\nalguna, ahora que andamos hambrientos de cari\u00f1o y sin placidez buc\u00f3lica alguna<br \/>\npara poder evadirnos del maldito inter\u00e9s, propiciado por el poderoso caballero<br \/>\nDon dinero.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":14136,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14135"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14135"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14135\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30045,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14135\/revisions\/30045"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}