{"id":14055,"date":"2019-08-02T00:00:00","date_gmt":"2019-08-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/hacerse-valer-y-valorarse-mas"},"modified":"2024-02-22T21:54:02","modified_gmt":"2024-02-23T03:54:02","slug":"hacerse-valer-y-valorarse-mas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/hacerse-valer-y-valorarse-mas","title":{"rendered":"Hacerse valer y valorarse m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero&nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b>Escritor \/&nbsp;corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cCreo que nos falta ambici\u00f3n por sentirnos humanidad.\u201d<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>Un problema que me preocupa mucho, es la falta de inter\u00e9s generacional por hacer familia, por generar v\u00ednculos que nos armonicen, pues el reencuentro de uno mismo con los dem\u00e1s, desde la propia identidad de cada cual,  nos ayuda a levantarnos y a reconducir la relaci\u00f3n entre an\u00e1logos, a trav\u00e9s del di\u00e1logo y la escucha. Desde luego, s\u00ed importante es que los l\u00edderes empresariales tomen medidas que ayuden a enfrentar la emergencia clim\u00e1tica, tambi\u00e9n es vital que otros dirigentes, ya sean sindicales (dimensi\u00f3n social) o religiosos (dimensi\u00f3n espiritual), contribuyan a generar espacios de concordia en un mundo tan diverso, lo que requiere de la confluencia de todos sus moradores. Sea como fuere, nuestro pr\u00f3jimo ha de estar siempre pr\u00f3ximo a nuestros andares. Realmente este es un valor human\u00edstico que est\u00e1 ah\u00ed, dirigido a todo el linaje y que debe influir positivamente en nuestro diario de vida, tanto privada como p\u00fablica. Al fin y al cabo, el porvenir es nuestro a poco que lo cultivemos en la unidad, el respeto y la consideraci\u00f3n fraterna. <\/p>\n<p>Precisamente, son estos esfuerzos pacientes y persistentes, los que nos ayudan a superar la divisi\u00f3n y cualquier confrontaci\u00f3n que pueda surgir. El que veintiocho grandes firmas, con una capitalizaci\u00f3n de mercado total de 1,3 billones de d\u00f3lares, hayan respondido conjuntamente a un llamamiento para que fijen objetivos ambiciosos antes de la celebraci\u00f3n de la Cumbre sobre la Acci\u00f3n Clim\u00e1tica, contribuye a esperanzarnos. Lo cierto es que resulta verdaderamente estimulante ver a tantas compa\u00f1\u00edas y marcas diversas elevar con valent\u00eda sus objetivos. Sin duda, pienso que la especie humana tiene que hacerse valer m\u00e1s y aprender a valorarse. A m\u00ed, personalmente, siempre me ha parecido que a un semejante solo le puede salvar otro an\u00e1logo. Aparte del pan de cada d\u00eda, tambi\u00e9n necesitamos tener un hombro al menos, en el que apoyarnos cada amanecer, para no morir en la desesperaci\u00f3n. De ah\u00ed la importancia de ser solidarios con los sufrimientos y anhelos de la gente, muchas veces amedrentados por nuestras propias miserias humanas, que nos impiden ser justos para activar esa reconciliaci\u00f3n humana, tan necesaria como sublime. <\/p>\n<p>Por desgracia, la humanidad no va en el camino correcto de actuar, a manera de fermento en la masa, para construir horizontes que nos fraternicen. Quiz\u00e1s tengamos que universalizar el cuestionarse cada cual consigo mismo, sobre todo a la hora de donarse, de administrar el poder y de procurar el bienestar colectivo, seg\u00fan un orden que refleje equidad y dicha. En efecto, ya es hora de que todos los seres humanos, habiten en el lugar que habiten, dejen a un lado el avasallamiento entre gremios, activando la gran revoluci\u00f3n moral de organizarse en el amor, y no por la fuerza, ni por el inter\u00e9s ego\u00edsta y explotador. Lo esencial es que la cultura del abrazo sea aut\u00e9ntica y se active la conciliaci\u00f3n entre los mil entusiasmos diversos. A veces uno tambi\u00e9n se pregunta,  \u00bfpara qu\u00e9 nos sirve progresar hacia un dominio cada vez mayor del mundo, si luego somos incapaces de alcanzar el objetivo de eliminar el sida como una amenaza de salud p\u00fablica en 2030? Tal vez debamos repensar la respuesta a la epidemia, m\u00e1xime cuando las nuevas infecciones de VIH registraron un aumento del 29% en Europa del Este y Asia Central, del 10% en Oriente Medio y \u00c1frica del Norte y del 7% en Am\u00e9rica Latina; lo que nos indica la falta de compromiso global que, en ocasiones, no pasa de las palabras, cuando se nos requieren acciones concretas.<\/p>\n<p>En consecuencia, creo que nos falta ambici\u00f3n por sentirnos humanidad. Si la paz es la idea que dirige nuestro avance, el esp\u00edritu solidario es el s\u00edmbolo que nos identifica en ese valor social, que nos hace un \u00fanico coraz\u00f3n humanitario. Dicho lo cual, hemos de esforzarnos por asumir una actitud de entrega, sobre todo hacia aquellos que sufren discriminaciones y persecuciones, en virtud de esa dignidad que todos nos merecemos. No olvidemos que la centralidad de todo ha de radicar en el ser humano, jam\u00e1s en los \u00eddolos del dinero y del poder. Teniendo claro este empe\u00f1o, seguramente tendremos una visi\u00f3n m\u00e1s \u00e9tica de todas nuestras actividades y de las propias relaciones humanas. Lo importante, entonces, no radica tanto en la invenci\u00f3n que podamos ofrecer al mundo, sino en nuestra capacidad de auxilio hacia nuestros equivalentes. Justo ahora se nos dice que Am\u00e9rica latina avanza lentamente en el terreno de la innovaci\u00f3n; sin embargo, hay una nueva iniciativa solidaria de crear gobiernos locales m\u00e1s competentes y eficaces para ayudar a las comunidades rezagadas, acci\u00f3n que a mi juicio merece el mayor de los aplausos. Hay tantos territorios olvidados, que bien vale la pena esforzarse, repensar sobre este esp\u00edritu solidario, que va m\u00e1s all\u00e1 de una mera asistencia limosnera, en la medida que nos compromete a todos a luchar por ese empleo que nos realice y dignifique. Sin duda, la peor de las pobrezas no est\u00e1 en mendigar, puesto que a todo se acostumbra uno, sino en el encontrarse con las puertas todas cerradas, sin poder ganarse el pan, excluido del sistema, y encima triturado socialmente con la indiferencia. Esto s\u00ed que es penar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":14056,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14055"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14055"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14055\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30015,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14055\/revisions\/30015"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14056"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}