{"id":13989,"date":"2019-07-26T00:00:00","date_gmt":"2019-07-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-verano-del-42"},"modified":"2024-02-22T21:53:40","modified_gmt":"2024-02-23T03:53:40","slug":"el-verano-del-42","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-verano-del-42","title":{"rendered":"El verano del 42"},"content":{"rendered":"<p><b><u><i><\/i><\/u>Cultura, por:&nbsp;Francisco Sol\u00eds Pe\u00f3n<u><\/u><\/b><\/p>\n<p>Estamos en plena &#8220;temporada&#8221;, la playa es un destino obligado para descansar y no en menor medida para socializar, algo que resulta doblemente cierto si de adolescentes se trata \u00bfQui\u00e9n no se ha zambullido en el mar sin poder distinguir el agua salada de las propias hormonas? \u00bfQui\u00e9n no se ha arrastrado cual jaiba en la arena buscando in\u00fatilmente un agujero para escapar del dolor y la decepci\u00f3n? Y todo por un fallido &#8220;amor de verano&#8221;. <\/p>\n<p>La novela que nos ocupa se sit\u00faa, como su propio t\u00edtulo indica, en el verano de 1942, en una tranquila isla situada en la costa de Nueva Inglaterra, cuando Estados Unidos acaba de sumergirse de lleno en la segunda Guerra Mundial. La gran mayor\u00eda de los hombres se han alistado en el ej\u00e9rcito y se encuentran luchando en el frente, por lo que la isla se encuentra mayoritariamente habitada por mujeres y adolescentes. Al parecer se trata de los acontecimientos que le sucedieron al propio Herman Raucher durante el verano que pas\u00f3 en la Isla Nantucket.<\/p>\n<p>El protagonista de la historia, Hermie, un muchacho de apenas 15 a\u00f1os, regresa a la isla 28 a\u00f1os despu\u00e9s. Los recuerdos de aquel verano del 42 que pasara junto a su familia y a sus dos inseparables amigos, Oscy y Benjie, nos describir\u00e1n con cuidado detalle, y algo de nostalgia y melancol\u00eda, los pensamientos y reflexiones de unos adolescentes que durante aquel verano descubrir\u00e1n el amor y el sexo, y se lanzar\u00e1n a sus primeros escarceos amorosos.<\/p>\n<p>Unas reflexiones que a mi juicio, comparadas con las que hoy en d\u00eda tiene un adolescente de esa edad, quedan algo desfasadas por lo inocente e ingenuo de alguno de esos pensamientos. Pero claro, hay que tener en cuenta que el libro est\u00e1 escrito en el a\u00f1o 1971 y nos narra las propias experiencias del autor en el a\u00f1o 1942. Posiblemente el avance, o simplemente el cambio, en la forma de pensar de la sociedad en general a lo largo de todos estos a\u00f1os haya contribuido tambi\u00e9n a un cambio en la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os, y con ello a una mejor evoluci\u00f3n de su mentalidad. En cualquier caso es mi propia forma de ver las cosas y nada tiene que ver con la novela, es tan s\u00f3lo un breve par\u00e9ntesis que hago para dar mi opini\u00f3n.<\/p>\n<p>Salvando este peque\u00f1o detalle, es un libro que \u201cse deja leer muy bien\u201d, siendo una buena opci\u00f3n de lectura para ocupar un rato de esparcimiento. Sin m\u00e1s pretensiones.<\/p>\n<p>Me atrevo a afirmar que la versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica es tanto o tal vez hasta mejor que el libro. El propio Herman Raucher escribi\u00f3 el gui\u00f3n de la pel\u00edcula que se estren\u00f3 el mismo a\u00f1o de la publicaci\u00f3n de la novela, y que fue galardonada en 1972 con el Oscar a la mejor m\u00fasica original, obra del compositor y cantante franc\u00e9s Michel Jean Legrand.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula fue dirigida por Robert Mulligan, y protagonizada, entre otros, por Jennifer O\u2019Neill en el papel de Dorothy, la joven de la que se enamora el protagonista, y por Gary Grimes que daba vida a Hermie.<\/p>\n<p>Aunque no con tanta suerte como la del protagonista es un verano que de alguna u otra manera todos hemos vivido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura<\/p>\n","protected":false},"author":1069,"featured_media":13990,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13989"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1069"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13989"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13989\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29991,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13989\/revisions\/29991"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13990"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}