{"id":13900,"date":"2019-07-16T00:00:00","date_gmt":"2019-07-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-ceguera-humana"},"modified":"2024-02-22T21:53:08","modified_gmt":"2024-02-23T03:53:08","slug":"la-ceguera-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-ceguera-humana","title":{"rendered":"La ceguera humana"},"content":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>Es hora de ponerse en ejercicio. Ahora bien, necesitamos de otros lenguajes m\u00e1s fraternos para poder seguir adelante con buen esp\u00edritu y mejor actitud, lo que requiere otros cultivos menos confusos y m\u00e1s sabios, injertados quiz\u00e1s por la brisa de la comprensi\u00f3n y de la cercan\u00eda. Lo importante es que cada cual, pueda sentir que es algo en este caminar diario y que se gana sus andares con la \u00e9tica de su cotidiano trabajo. No importa la lucha, lo verdaderamente culminante es renacer, considerarse parte de la vida, imaginar otro mundo m\u00e1s humano, concebir otro aliento no tan murmurador y prudente. A prop\u00f3sito, me quedo con la lecci\u00f3n de las comunidades siniestradas por el paso del cicl\u00f3n Idai en Mozambique. El titular de la ONU, con gran acierto, destacaba precisamente ese coraje que todos llevamos consigo a poco que lo pongamos en pr\u00e1ctica: la determinaci\u00f3n de los ni\u00f1os de seguir en las escuelas sin techo, de las mujeres que contin\u00faan trabajando en el campo sin herramientas ni tierra y de la poblaci\u00f3n en general, que sigue m\u00e1s all\u00e1 pese a lo acontecido, a la gran destrucci\u00f3n de sus medios de vida por los meteoros de marzo y abril pasados. Sin duda, es significativa esta reflexi\u00f3n para poder avanzar solidariamente, al tiempo que nos ayuda a crecer, a dar significaci\u00f3n a todo lo que nos rodea. Esto es lo que en realidad nos hace cambiar y tomar otros rumbos m\u00e1s respetuosos con toda vida. Justamente, tambi\u00e9n la cognici\u00f3n ha de clarificarse asiduamente, porque su ceguera \u00e9tica, que emana de la preponderancia del logro y del dominio que la encandilan, es un riesgo que nunca se puede evitar completamente.<\/p>\n<p>En consecuencia, a lo largo de nuestro camino, tenemos tantas escenas para recordar, que es sustancial hallar tiempo para experimentar que a\u00fan continuamos siendo due\u00f1os de nuestra propia existencia. No es cuesti\u00f3n de mirar hacia atr\u00e1s, sino de proseguir el camino del aire, o sea, el de la libertad. Tampoco hay que tener miedo, hemos de ser valientes en nuestra debilidad, pues aunque el \u00c1rtico arda en llamas y las Am\u00e9ricas est\u00e9n amenazadas por el calor y las inundaciones, Europa se corrompa, \u00c1frica sea un continente sin perspectiva de futuro y el Sur de Asia albergue la mayor proporci\u00f3n de pobres, siempre nos quedar\u00e1 la fortaleza de poder abrazarnos y compartir. Ah\u00ed radica el levantamiento de un linaje, cuya primera actitud ha de ser la de respetarse. Lo esencial no es verse en el camino recorrido, sino en regenerarse en un nuevo horizonte que nos dignifique a todos por igual. No seamos ingenuos ni personas tibias, seamos aduces, animosos. Al fin y al cabo, lo valioso no son los t\u00edtulos conseguidos o el poder acumulado, sino la realizaci\u00f3n de la persona como tal. Desafortunadamente, los sistemas de educaci\u00f3n y formaci\u00f3n existentes actualmente en el planeta, tampoco suelen responder a las necesidades de aprendizaje para la vida, y as\u00ed una gran cantidad de j\u00f3venes con resultados acad\u00e9micos y formaci\u00f3n relevante, resulta que luego carecen de valores (perturbaci\u00f3n interna) y, por consiguiente, apenas saben convivir con sus an\u00e1logos. Lo importante siempre es ver m\u00e1s all\u00e1 de nuestro distintivo mundo, tantas veces afanado por el lucro y la alucinaci\u00f3n ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Sea como fuere, nunca es tarde para corregir caminos andados y empezar con otras ilusiones. Lo prioritario es no dejarse tentar por los fracasos, ni  tampoco por los triunfalismos mundanos, es mejor detenerse a escucharse, para despu\u00e9s poder reavivarse por muy grande que sea el desaliento y las vacilaciones. Fuera triunfalismos, la inmoral pasi\u00f3n humana. No importan las frustraciones, cuando \u00e9stas te instan a explorar nuevos horizontes. Sirva como testimonio, la siguiente panor\u00e1mica: A casi un lustro de la adopci\u00f3n de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyeron el compromiso de los pa\u00edses a garantizar la educaci\u00f3n primaria y secundaria para todos los ni\u00f1os del mundo para 2030, los datos indican que, si no se refuerzan los trabajos en esa \u00e1rea durante los pr\u00f3ximos diez a\u00f1os, el mundo se quedar\u00e1 en la derrota y la desigualdad de oportunidades educativas persistir\u00e1. Habr\u00e1 que reforzarse. Tambi\u00e9n se dice, que el arte de vencer se aprende en los reveses. La cuesti\u00f3n es rejuvenecer en nuevas ideas para que mejoren las estrategias educativas. En cualquier caso, jam\u00e1s demos por perdida ninguna batalla. Pensemos en el encantamiento del orgullo, que nos endiosa hasta volvernos m\u00edseros, al envolvernos por un c\u00famulo de miserias humanas. Pero al fin, uno tiene que doblegarse porque nada es por s\u00ed mismo. Jam\u00e1s olvidemos esto. Porque aquello que se cree ofuscaci\u00f3n del destino es en realidad miop\u00eda propia. En \u00faltima instancia, la recuperaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda, s\u00f3lo puede venir de un impulso reconciliador, de una fuerza de cambio en definitiva. Alimentarla y hacerla resplandecer es tarea de todos los humanos. Est\u00e1 en juego el futuro de los moradores. Manos al tim\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":13901,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13900"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13900"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13900\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29958,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13900\/revisions\/29958"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13901"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}