{"id":13627,"date":"2019-06-14T00:00:00","date_gmt":"2019-06-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/dona-miriam-echeverria"},"modified":"2024-02-22T21:51:05","modified_gmt":"2024-02-23T03:51:05","slug":"dona-miriam-echeverria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/dona-miriam-echeverria","title":{"rendered":"Do\u00f1a Miriam Echeverr\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Cultura, por:&nbsp;Francisco Sol\u00eds Pe\u00f3n <\/i><\/b><\/p>\n<p>Normalmente est\u00e1 Columna escribe sobre libros y temas literarios, hoy por excepci\u00f3n intentaremos abordar un personaje de nuestra ciudad que seguramente merecer\u00e1 al menos una biograf\u00eda sobre su vida: Do\u00f1a Mirian Echeverria y Boldo<\/p>\n<p>Circula en redes sociales una nota sobre ella y sobre el personaje que represent\u00f3 much\u00edsimos a\u00f1os, casi m\u00edtico. En realidad yo crec\u00ed en la calle 19 de la colonia M\u00e9xico, la misma calle donde a principios de los ochenta se construy\u00f3 &#8220;la casa china&#8221;. Antes de eso conoc\u00ed a Do\u00f1a Mirian en varios restaurantes donde nuestros padres nos la presentaron a ella y a su pareja de entonces como lo que es y ha sido: una se\u00f1ora. <\/p>\n<p>Recuerdo la construcci\u00f3n de su actual casa tal vez a unos 350 metros de donde nosotros viv\u00edamos. Nos dio tanto gusto que ella viviera en el vecindario que inclusive le hicimos una peque\u00f1a reuni\u00f3n de bienvenida, entre las personas que me acuerdo que estuvieron ah\u00ed fueron Don Ram\u00f3n Mass\u00f3, Don Manol\u00edn P\u00e9rez Abreu, Don Enrique (Quico Rinc\u00f3n), mi padre y mi madre; lo s\u00e9 de cierto por qu\u00e9 la reuni\u00f3n fue en mi casa.<\/p>\n<p>Mientras se constru\u00eda la casa china que hoy es parada obligatoria de turistas curiosos y anexas, mi hermanita mis amigos y yo jug\u00e1bamos nuestros hombres de acci\u00f3n en los cimientos. Con el paso del tiempo la casa se fue robusteciendo ante los cambios propios de la pos modernidad,  y si bien en principio le hac\u00eda gestos a las distintas tendencias arquitect\u00f3nicas del rumbo, hoy es un detalle curioso, tal vez producto de la excentricidad personal, pero cr\u00e9anmelo! Do\u00f1a Mirian no era ni de cerca uno de los vecinos verdaderamente estramb\u00f3ticos del rumbo.<\/p>\n<p>La recuerdo siempre jovial, con la piel blanca, blanqu\u00edsima, perfectamente maquillada e impecablemente vestida; nada de joyas, nada de excesos de maquillaje y solamente una t\u00edmida sonrisa cuando nos ve\u00eda a los ni\u00f1os cuando nos permit\u00eda jugar en su jard\u00edn.<\/p>\n<p>Recuerdo que le gustaban los versos de Amado Nervo y no tanto los de Pablo Neruda, memorias que tengo porque fue la primera vez que discern\u00ed la diferencia de estilos literarios.<\/p>\n<p>A mi hermanita le comentaba que sus rizos (de oro) eran fenomenales y que nunca deb\u00eda alaciarlo, a todos nos daba consejos \u00fatiles dignos de ser tomados en cuenta.<\/p>\n<p>A pesar de las leyendas negras, nunca me import\u00f3 ayer y menos ahora c\u00f3mo se gan\u00f3 la vida, lo que si se es que ella fue la primera mujer empresaria yucateca que hizo que un bar (en la calle 60 Guacamayo ) fuera reconocido en la revista Play Boy Gourmet.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Mirian siempre nos trat\u00f3 a nosotros y al resto de la gente que conozco con respeto por eso la respetamos a ella hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura<\/p>\n","protected":false},"author":1069,"featured_media":13628,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13627"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1069"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13627"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13627\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29853,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13627\/revisions\/29853"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13628"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13627"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13627"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13627"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}