{"id":13618,"date":"2019-06-14T00:00:00","date_gmt":"2019-06-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/contratos-inteligentes-2"},"modified":"2024-02-22T21:51:05","modified_gmt":"2024-02-23T03:51:05","slug":"contratos-inteligentes-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/contratos-inteligentes-2","title":{"rendered":"Contratos Inteligentes"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Construyendo, por:&nbsp;Ra\u00fal As\u00eds Monforte Gonz\u00e1lez<\/i><\/b><\/p>\n<p>Seguramente alguna vez en tu vida has firmado un contrato, o muchos de ellos, y aunque desear\u00eda que no fuera as\u00ed, es probable que tambi\u00e9n te hayas quedado sin el pago justo por un producto o servicio que entregaste, debido a que tu contraparte no cumpli\u00f3 lo acordado. <\/p>\n<p>A pesar de tener la raz\u00f3n, no siempre demandando ese incumplimiento en un juzgado, se alcanza un final feliz. En la mayor\u00eda de los casos, despu\u00e9s de mucho tiempo y preocupaciones, acabas medio consol\u00e1ndote con aquel dicho conformista de que vale m\u00e1s un mal arreglo que un buen pleito.<\/p>\n<p>Hace exactamente un a\u00f1o, en sendas publicaciones el 2 y el 9 de junio de 2018, el tema de esta columna fue el Blockchain o Cadena de Bloques, la tecnolog\u00eda que hizo posible la aparici\u00f3n de las criptomonedas. <\/p>\n<p>Tal vez esa correlaci\u00f3n estrecha entre una tecnolog\u00eda novedosa y un producto que gener\u00f3 inmediato recelo y rechazo dentro del mundo financiero \u201creal\u201d que se negaba aceptar al Bitcoin y a todos sus \u201cparientes\u201d, retras\u00f3 la adopci\u00f3n generalizada de un avance inform\u00e1tico sin precedentes y que servir\u00e1 para muchas otras cosas m\u00e1s valiosas que simplemente validar operaciones con monedas encriptadas: el Blockchain.<\/p>\n<p>En 2008 fue propuesto p\u00fablicamente al mundo el Bitcoin por un misterioso personaje que se hizo llamar Satoshi Nakamoto. Aunque la lista alimentada por quienes especulan acerca de la verdadera identidad de Nakamoto incluye a varias personas, no son pocos los expertos que aseguran que nadie en el mundo tendr\u00eda los conocimientos y habilidades para serlo, como Nick Szabo, un famoso cient\u00edfico inform\u00e1tico y cript\u00f3grafo, aunque \u00e9l repetidamente ha negado ser Nakamoto.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed es un hecho, es que Szabo acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino de Smart Contracts o Contratos Inteligentes desde 1993, con el objetivo de incorporar a la pr\u00e1ctica del derecho mercantil, el dise\u00f1o de protocolos de comercio electr\u00f3nico entre personas desconocidas dentro del internet.<\/p>\n<p>Un contrato inteligente es un programa inform\u00e1tico que ejecuta los acuerdos registrados entre dos o m\u00e1s partes, ya sea personas f\u00edsicas o morales, y lo hace de manera sencilla, f\u00e1cil, y sumamente segura. Este programa es alojado dentro de un sistema, al cual no tiene acceso a ninguna de las partes, y se encarga de hacer cumplir los acuerdos a que \u00e9stas llegaron con anterioridad, de manera autom\u00e1tica e inviolable, funcionando de manera similar a una sentencia \u201csi x, entonces y\u201d.<\/p>\n<p>Cuando sucede una condici\u00f3n predeterminada y programada, con el \u00fanico requisito de que pueda ser verificable de manera electr\u00f3nica sin necesidad de una valoraci\u00f3n humana, entonces el contrato inteligente ejecuta la cl\u00e1usula que corresponda como consecuencia de haberse cumplido la condici\u00f3n. Y la tecnolog\u00eda que permite esto, es precisamente el Blockchain.<\/p>\n<p>En el futuro pr\u00f3ximo, esto tendr\u00e1 aplicaciones importantes en la administraci\u00f3n de redes inteligentes de energ\u00eda el\u00e9ctrica por ejemplo, pero tambi\u00e9n en muchas otras industrias o sectores comerciales. Ya no habr\u00e1 malos arreglos ni buenos pleitos, simplemente se cumplir\u00e1 lo acordado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Construyendo<\/p>\n","protected":false},"author":1116,"featured_media":13619,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13618"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1116"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13618"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13618\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29850,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13618\/revisions\/29850"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13619"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}