{"id":13594,"date":"2019-06-11T00:00:00","date_gmt":"2019-06-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/1994-o-el-ano-en-que-vivimos-en-peligro-2"},"modified":"2024-02-22T21:50:55","modified_gmt":"2024-02-23T03:50:55","slug":"1994-o-el-ano-en-que-vivimos-en-peligro-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/1994-o-el-ano-en-que-vivimos-en-peligro-2","title":{"rendered":"1994 o El A\u00f1o en que vivimos en Peligro"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>Yo cursaba mi segundo a\u00f1o en la universidad. Estudiante de una instituci\u00f3n tan politizada como lo es Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, viv\u00ed muy de cerca todos los sucesos que ocurrieron en aquel 1994. La firma del TLC, el levantamiento zapatista, el asesinato de Luis Donaldo Colosio, el error de diciembre. Todos fueron temas de discusi\u00f3n y an\u00e1lisis en las aulas de la carrera de Comunicaci\u00f3n de la UAM Xochimilco. De alguna forma, aunque en ese entonces yo lo no comprend\u00eda del todo, los sucesos del 94 contribuyeron enormemente a mi formaci\u00f3n profesional y sembraron las primeras semillas de conciencia cr\u00edtica en mi persona y, seguramente, en la de muchos otros universitarios de aquellos d\u00edas.<\/p>\n<p>Ver el documental 1994 de Diego Osorno, producido por VICE y que se encuentra en Netflix, es un viaje a aquellos d\u00edas. Es recordar portadas de peri\u00f3dicos, noticieros de televisi\u00f3n y a un M\u00e9xico que despert\u00f3 de la promesa salinista de llevarnos al Primer Mundo para encontrarse con la pesadilla, con una crisis pol\u00edtica que desat\u00f3 una de las crisis econ\u00f3micas m\u00e1s violentas de la historia de nuestro pa\u00eds. Mirarlo es traer de los rincones de la memoria en donde y con quien est\u00e1bamos cuando el zapatismo hizo irrupci\u00f3n en San Crist\u00f3bal de las Casas o cuando las balas acabaron con la vida del Candidato del PRI a la Presidencia, pero tambi\u00e9n es entender mejor la importancia de aquellos sucesos en la formaci\u00f3n del M\u00e9xico de estos d\u00edas. Mucho de lo acontecido en el 94 sigue teniendo gran repercusi\u00f3n en todas las esferas en las que se desenvuelva la cotidianidad mexicana, por lo que la narraci\u00f3n y la contextualizaci\u00f3n del M\u00e9xico de esos d\u00edas resulta muy importante tanto para quienes los vivimos como para aquellos que no lo hicieron y que hoy tratan de entender mejor en donde estamos parados en este pa\u00eds.<\/p>\n<p>Visualmente el documental es muy meritorio. Con gran habilidad narrativa Osorno va ligando im\u00e1genes y voces de los protagonistas de aquel a\u00f1o. Tiene la gran virtud de combinar videos originales de esos d\u00edas con entrevistas actuales de los personajes que en su momento los protagonizaron. Por la pantalla desfilan Carlos Salinas, Agust\u00edn Bassave, Marcelo Ebrard, Alfonso Durazo,Ernesto Ruffo entre otros actores pol\u00edticos, pero tambi\u00e9n le da lugar a la aparici\u00f3n de otras personas que sin ser pol\u00edticos de oficio s\u00ed tuvieron un papel fundamental en los hechos del 94 como lo son el Subcomandante Galeano (antes Marcos), Rodolfo Mayoral, acusado en su momento de participar en el asesinato de Colosio, hasta la lideresa del seccional del PRI de la tristemente c\u00e9lebre colonia tijuanense de Lomas Taurinas donde fue victimado el pol\u00edtico sonorense. Es interesante como Osorno va juntando las piezas del rompecabezas que cuenta la historia de aquel a\u00f1o para obtener un documento \u00e1gil y visualmente atractivo. Hay un manejo interesante y bien planeado del lenguaje audiovisual lo que es muy notorio en como se presenta a los entrevistados. La c\u00e1mara es el narrador omnisciente que se va a situar siempre en el mismo plano cuando toma a uno de los personajes que est\u00e1n contando la historia. Siempre lo har\u00e1 de la misma forma: el personaje en el centro del encuadre atrayendo todo el peso de la visual del plano hac\u00eda \u00e9l o ella. Osorno hace que miren directamente a la c\u00e1mara como si estuvieran interactuando directamente con el espectador y solo insertar\u00e1 un encuadre que permita observar al entrevistado de forma lateral cambiando de un plano medio a un primer plano para acentuar ciertas frases o gestos del o de la entrevistada. Lo que var\u00eda son los contextos. Por ejemplo: Salinas aparece en lo que parece ser una biblioteca personal mientras que Galeano lo hace en el medio de la selva, pero la posici\u00f3n de la c\u00e1mara siempre ser\u00e1 la misma para uno u otro. Eso no es casual pues lo que busca el director es igualarlos en t\u00e9rminos visuales, provocando que todos tengan la misma importancia narrativa pero diferenciando sus posiciones dentro de la historia mostrando a sus espaldas todo lo que les rodea en la actualidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Por supuesto que las entrevistas son las que juegan el papel m\u00e1s importante en t\u00e9rminos narrativos pero al intercalarlas, a trav\u00e9s del montaje, con material tomado en el 94, \u00e9stas adquieren un sentido de rememoraci\u00f3n, de recuerdo, incluso de cierta nostalgia, que le brindan de mayor contundencia a lo que se est\u00e1 contando. Lo mejor es que el documental no privilegia una posici\u00f3n u otra, ni fija una posici\u00f3n pol\u00edtica en contra o a favor de alg\u00fan protagonista de la historia sino que deja que sea el espectador quien finalmente decida si existen h\u00e9roes o culpables de lo que sucedi\u00f3 en aquel fat\u00eddico per\u00edodo de tiempo o si simplemente son personas que reaccionaron ante los hechos de acuerdo a posiciones ideol\u00f3gicas y\/o intereses personales.<\/p>\n<p>1994 es un documento audiovisual de suma importancia. Lo es porque nos recuerda quienes fuimos en quienes nos hemos convertido a partir de un a\u00f1o en el que tuvimos la sensaci\u00f3n de vivir en peligro, al filo de la navaja, y del que somos sobrevivientes. Un a\u00f1o aciago pero al mismo tiempo aquellos 365 d\u00edas nos hicieroncomprender que las cosas ya no pod\u00edan seguir de la misma manera, que los cambios eran necesarios e inevitables aunque tal vez hayan tardado solamente 24 a\u00f1os en llegar. &nbsp;<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\"><\/a>Un logro.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1994 o El A\u00f1o en que vivimos en Peligro<\/p>\n","protected":false},"author":1117,"featured_media":13595,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13594"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1117"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13594"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13594\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29841,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13594\/revisions\/29841"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13595"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}