{"id":13539,"date":"2019-06-04T00:00:00","date_gmt":"2019-06-04T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-excesos-del-resentimiento-para-culpar-al-pasado"},"modified":"2024-02-22T21:50:32","modified_gmt":"2024-02-23T03:50:32","slug":"los-excesos-del-resentimiento-para-culpar-al-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-excesos-del-resentimiento-para-culpar-al-pasado","title":{"rendered":"Los excesos del resentimiento para culpar al pasado"},"content":{"rendered":"<p>En el a\u00f1o 896 en Italia, el Papa Esteban VI llega al pontificado en medio de la lucha de dos poderosas facciones que rivalizaban por la silla de San Pedro, los Spoletos italianos, contra los germanos y franceses, representados por Arnulfo de Carintia heredero del trono carolingio.<br \/>El resentimiento, odio y frustraci\u00f3n del Papa Esteban VI contra el Papa Formoso, que no hab\u00eda sido su antecesor inmediato, ya que entre ambos lleg\u00f3 el malogrado Papa Bonifacio VI, quien ascendi\u00f3 y dur\u00f3 en el papado solo quince d\u00edas, a su fallecimiento asciende el Papa Esteban VI, pero llega con un odio enfermizo contra el Papa Formoso al grado que ordena desenterrarlo de su tumba, sus restos, de siete meses de muerto y putrefacto, los viste y lo sienta en el trono papal para someterlo a juicio, en un acto de barbarie e irracional, conocido como \u201cel Concilio Cadav\u00e9rico o S\u00ednodo del Terror\u201d, debi\u00f3 ser un espect\u00e1culo grotesco, con una pestilencia de cad\u00e1ver de siete meses de enterrado, cuentan las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca que en las cuencas de los ojos se solazaban los gusanos todav\u00eda. As\u00ed lo juzga y condena, acus\u00e1ndolo, pr\u00e1cticamente, de todos los males que aquejan al pueblo cristiano y a toda la humanidad, le corta los tres dedos con los que impart\u00eda la bendici\u00f3n y lo condena a lanzar sus restos al rio Tiber, simpatizantes de Formoso lo rescatan y conservan hasta que finalmente encarcelan al Papa Esteban VI y lo estrangulan. Y es as\u00ed como vuelven a sepultar a Formoso con los honores que le pretendi\u00f3 quitar su sucesor.<\/p>\n<p>El juicio de Formoso es el m\u00e1s claro ejemplo, de hasta donde puede llegar el resentimiento humano, lo que ese odio puede provocar, enardeciendo a las plebes y logrando temporalmente una gloria ef\u00edmera a costa de sus simpatizantes ignorantes. La humanidad es as\u00ed, con frecuencia se vienen encima las miserias humanas y los gobernantes en turno, si las saben aprovechar las utilizan contra el pasado, pero finalmente sucumben ante lo mismo que criticaron.<\/p>\n<p>Algo similar sucedi\u00f3 en la revoluci\u00f3n francesa con el incorruptible Maximilien Robespierre, las comunas francesas, comit\u00e9s de vecinos donde decid\u00edan quien era enemigo de la revoluci\u00f3n, cuando en realidad era el instrumento para dirimir los odios entre vecinos, donde cualquiera era acusado de traici\u00f3n a la revoluci\u00f3n aunque en realidad el origen eran diferencias de convivencia, pero que terminaban en el cadalso, a eso lleva siempre el rencor popular exaltado y enardecido, y Robespierre tambi\u00e9n termina en el cadalso como los mismos a los que juzg\u00f3, sentenci\u00f3 y asesin\u00f3.<\/p>\n<p>Lanzar la culpa a los antecesores es lo m\u00e1s f\u00e1cil y pr\u00e1ctico, culparles de los errores propios, tambi\u00e9n es un ejercicio simplista y eficaz pero temporal y moment\u00e1neo, el juicio del pueblo sabio alguna vez se ha revertido a los gobernantes. Tal es el caso del Mismo Benito Mussolini \u2013 a prop\u00f3sito de las tierras italianas \u2013 tambi\u00e9n el Duce (gu\u00eda del pueblo) goz\u00f3 de la simpat\u00eda del pueblo sabio, disfrut\u00f3 de las lisonjas, de las bienaventuranzas, de las adulaciones que le profes\u00f3 su pueblo, que sabe amar ilimitadamente pero cuyo car\u00e1cter es vol\u00e1til y con la misma pasi\u00f3n que defiende a sus gobernantes, cuando descubre el enga\u00f1o, con esa misma pasi\u00f3n y odio que despert\u00f3 entre su pueblo, as\u00ed se le revirti\u00f3 con fuerza multiplicada por el odio que lo destruy\u00f3.<\/p>\n<p>Mussolini logr\u00f3 controlar al parlamento y como todos los que consolidan un poder absoluto sin decirlo, cubiertos en el manto de una diatriba a favor de su pueblo se erigi\u00f3 en Dictador.<\/p>\n<p>Pasados los tiempos de bonanza cuando el p\u00e9ndulo del destino le fue desfavorable termin\u00f3 fusilado y su cuerpo arrastrado por las calles de Mil\u00e1n, colgado como animal junto con sus secuaces, desfigurado y castrado. Como dice la canci\u00f3n \u2013 sexenalmente popular \u2013 le cortaron el badajo y a\u00fan despu\u00e9s de muerto y vejado, nunca dejaron descansar sus restos.<\/p>\n<p>A los pol\u00edticos mexicanos no les resulta ajeno el ejemplo de Mussolini, se aprecia en la canci\u00f3n-himno de las izquierdas latinoamericanas, del \u201cNecio\u201d cuyo autor es Silvio Rodr\u00edguez, que recientemente canta Beatriz Guti\u00e9rrez en su letra, como premonici\u00f3n, en una parte dice:  \u201c\u2026 dicen que me arrastraran por sobre rocas, cuando la revoluci\u00f3n se venga abajo, que machacar\u00e1n mis manos y mi boca, que me arrancar\u00e1n los ojos y el badajo \u2026\u201d<\/p>\n<p>Ese es el riesgo de sembrar odio. En la historia de la humanidad, ejemplos sobran, quien siembra tormentas cosecha tempestades.  &nbsp;  <br \/>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; sadot16@hotmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los excesos del resentimiento para culpar al pasado<\/p>\n","protected":false},"author":1074,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13539"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1074"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13539"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13539\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29820,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13539\/revisions\/29820"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13539"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13539"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13539"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}