{"id":13477,"date":"2019-05-30T00:00:00","date_gmt":"2019-05-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-encuentro-con-el-amor-de-jesus"},"modified":"2024-02-22T21:50:14","modified_gmt":"2024-02-23T03:50:14","slug":"el-encuentro-con-el-amor-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-encuentro-con-el-amor-de-jesus","title":{"rendered":"El encuentro con el amor de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Compartiendo di\u00e1logos conmigo mismo, por: Victor Corcoba Herrero.<\/i><\/b><\/p>\n<p>Cuando uno se detiene a contemplar, aquellos lenguajes que le envuelven, ejercita el culto al verso, y en la verdad, se forma y se satisface humanamente, porque la palabra siempre nos ilumina, y alumbrados por lo aut\u00e9ntico del latido, entramos m\u00e1s en uno, m\u00e1s en Dios.<\/p>\n<p>Volver a la poes\u00eda es como renacerse, reencontrarse, refundirse, embellecerse, pues la hermosura de un \u00f3rgano vivo, pasa por desvivirse en vivir por los dem\u00e1s, por deshacerse de aquello que nada es, y as\u00ed recomponer nuestra propia historia, de ausencias y de presencias recreadas.<\/p>\n<p>Necesitamos tomar el aire y respirar, escuchar el coraz\u00f3n y sentirnos libres, creativos en el esp\u00edritu transformador,  y as\u00ed poder renovarnos mar adentro, despojarnos de nuestras miserias,<br \/>desprendernos de este cuerpo mundano, para tomar el cielo y crecer en el abrazo.<\/p>\n<p>Si Jes\u00fas dio su sangre por nosotros, ese amor sin l\u00edmites es nuestro horizonte, una balada de la que brota la efectiva vida, en la que cada cual toma su andar, la de ser un ser que alienta y acompa\u00f1a, o un ser que se ahoga en sus desventuras, porque al fin, el poema es superior a la pena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartiendo di\u00e1logos conmigo mismo<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":13478,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13477"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13477"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13477\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29798,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13477\/revisions\/29798"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13478"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}