{"id":13469,"date":"2019-05-29T00:00:00","date_gmt":"2019-05-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/ser-alma-y-luz"},"modified":"2024-02-22T21:50:11","modified_gmt":"2024-02-23T03:50:11","slug":"ser-alma-y-luz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/ser-alma-y-luz","title":{"rendered":"Ser alma y luz.."},"content":{"rendered":"<p>Lo conoc\u00edan porque era un torero. Un torero joven con una maleta en el coraz\u00f3n repleta de ilusiones. Ilusiones dulces como su sabor ideal, la vainilla; frescas como el aroma de la menta o de la hierbabuena; blancas como el color blanco de Moguer. Moguer: Huelva, el pueblo hecho en luz y pureza blanca, el pueblo del padre de Platero.<\/p>\n<p>Platero se llamaba el burrito que tuvo aquel torero en la infancia. En la infancia de mi sobrino Hugo tambi\u00e9n hubo un burro, en este caso se llamaba Problemas. Problemas hay en cualquier rinc\u00f3n, lo que es importante es saber resolverlos y seguir viviendo la vida. La vida de aquel torero era una vida joven, llena de sue\u00f1os&#8230;<\/p>\n<p>Sue\u00f1os toreros, sue\u00f1os de faenas de seda o terciopelo agasajadas con ole y ovaci\u00f3n. Y ovaci\u00f3n y Puerta Grande. Los matadores sue\u00f1an la Puerta Grande con nitidez, con alma y con luz. La luz de la esperanza y la luz de la mirada se le apagaron a aquel joven torero. En la arena. Un toro, como pasara en Talavera, como pas\u00f3 tantas veces&#8230; un toro<\/p>\n<p>&#8230;se llev\u00f3 la ilusi\u00f3n, y el latido vivo, de alguien que entreg\u00f3 tanto por un sue\u00f1o que lo entreg\u00f3 todo!<\/p>\n<p>Este cuento est\u00e1 dedicado a un torero que es imaginario, un torero que dej\u00f3 la vida en el ruedo.. <br \/>Descansen en paz todos esos matadores que lo entregaron todo por un anhelo..<br \/>Tambi\u00e9n dedicado a las personas fieles y leales, que conocen la fidelidad y la lealtad y saben estar, siempre saben estar<br \/>A ti, Roc\u00edo<br \/>A las gentes que hablan bien<br \/>A Carlos: felicidades!<br \/>A Luis<br \/>A los toreros<br \/>A mi mago<br \/>A Hugo, a sus padres<br \/>Y a Andaluc\u00eda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo conoc\u00edan porque era un torero. Un torero joven con una maleta en el coraz\u00f3n repleta de ilusiones.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":13470,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13469"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13469"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13469\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29795,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13469\/revisions\/29795"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13470"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}