{"id":13414,"date":"2019-05-21T00:00:00","date_gmt":"2019-05-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/suenos-posibles-dejennos-sonar-sin-imperativos-amar-sin-imposiciones-y-cohabitar-sin-avasalladores"},"modified":"2024-02-22T21:49:55","modified_gmt":"2024-02-23T03:49:55","slug":"suenos-posibles-dejennos-sonar-sin-imperativos-amar-sin-imposiciones-y-cohabitar-sin-avasalladores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/suenos-posibles-dejennos-sonar-sin-imperativos-amar-sin-imposiciones-y-cohabitar-sin-avasalladores","title":{"rendered":"Sue\u00f1os posibles   \u201cD\u00e9jennos so\u00f1ar sin imperativos, amar sin imposiciones y cohabitar sin avasalladores\u201d."},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por: Victor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<p>Todos tenemos un horizonte que abrazar, un camino que recorrer, con una visi\u00f3n de unidad y de respeto entre todos. Para empezar, es dif\u00edcil hacer el bien sin amarnos. Por desgracia, somos una sociedad contaminada por la mentira, que ha perdido el coraz\u00f3n y se ha deshumanizado. Los aires de la hipocres\u00eda nos han dejado sin alma. As\u00ed no podemos mejorar humanamente. Necesitamos reunirnos para relanzar el bien colectivo, tambi\u00e9n reanimarnos como especie dispuesta a fomentar modelos de crecimiento basados en la equidad social, que nos dignifiquen e ilusionen, adem\u00e1s de liberarnos de estos ritmos fren\u00e9ticos productivos, totalmente inhumanos que nos roban hasta nuestro privativo tiempo de descanso, para poder proseguir andares m\u00e1s solidarios, pues al fin todos hemos de contar en esas fr\u00edas estad\u00edsticas de hoy, dependientes m\u00e1s de los \u00edndices poderosos burs\u00e1tiles que de los latidos interiores del ser humano como tal. D\u00e9jennos so\u00f1ar sin imperativos, amar sin imposiciones y cohabitar sin avasalladores. <\/p>\n<p>Ciertamente, todo parece estar enfermo, mientras gran parte de la ciudadan\u00eda permanece callada, sin inmutarse, y esto no es bueno, nos hace falta como sociedad activar otros sue\u00f1os m\u00e1s ambiciosos,  capaces de rescatarnos de nuestras miserias. Nunca es tarde para modificar el rumbo. Sabemos que no podemos seguir destruyendo la biodiversidad. La responsabilidad es de todos. Nadie se libra de este compromiso.  Hace unos d\u00edas, precisamente, me hablaba un hombre sencillo, apicultor, de la Alpujarra granadina, sobre la necesidad de las abejas y de otros polinizadores como las mariposas, los murci\u00e9lagos y los colibr\u00edes, cada vez m\u00e1s amenazados por nuestras propias actividades, y me trasladaba su anhelo para que escribiese sobre ello, pues con l\u00e1grimas en los ojos me participaba su desvelo de c\u00f3mo la polinizaci\u00f3n es algo esencial para la supervivencia de los ecosistemas, y por consiguiente, algo imprescindible para la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de muchos cultivos y plantas silvestres. <\/p>\n<p>No olvidemos que los sue\u00f1os son posibles y que, tal vez so\u00f1ar, sea la acci\u00f3n m\u00e1s sublime para llevar a efecto una realidad, la de transformar nuestra interacci\u00f3n con la naturaleza. Desde luego, hacen falta mejores pr\u00e1cticas agr\u00edcolas y agroecol\u00f3gicas junto a una gesti\u00f3n integrada intersectorial. De igual modo, hemos de proteger con mayor eficacia y gestionar m\u00e1s eficientemente aquellas \u00e1reas clave de biodiversidad marina, reduciendo por ende la contaminaci\u00f3n, con una gobernanza m\u00e1s inclusiva en cuanto a los recursos h\u00eddricos, as\u00ed como el acrecentar los espacios verdes en \u00e1reas urbanas. Podr\u00edamos seguir relatando nuevas tareas pendientes de realizar en el esplendido libro de la naturaleza, pero tambi\u00e9n pienso que el mundo es m\u00e1s que un problema a resolver, una apuesta responsable a vivir y dejar vivir, cada uno desde su cultura, su vivencia, sus fantas\u00edas y sus capacidades. <\/p>\n<p>En efecto, creo que no podremos subsistir por mucho tiempo, como linaje, de proseguir con esta manera irresponsable de movernos por el planeta. Realmente la lucha contra el calentamiento global nos pide con urgencia una ruptura de costumbres en sectores tan vitales como el energ\u00e9tico, el agr\u00edcola o la industria, el de transporte y tantos otros. Los riesgos ya est\u00e1n con nosotros, en nuestras existencias, personas enfermando de dolencias relacionadas con el clima, pueblos enteros reubic\u00e1ndose; y, por si fueran poco estas torturas atmosf\u00e9ricas, luego est\u00e1n los tormentos que nos lanzamos unos contra otros. Se comenta, por cierto, que las tres cuartas partes de los mayores conflictos tienen una dimensi\u00f3n cultural. Parece que tampoco tenemos buena disposici\u00f3n a la hora de aprender a obrar mejor, o sea, a coexistir m\u00e1s pr\u00f3ximos con el pr\u00f3jimo. <\/p>\n<p>Seguramente nos interese, romper cadenas, avivar lo creativo y compartir intelectos, para que sea un hecho, ese gran deseo de que todos seamos uno, porque esto nos har\u00e1 bien a todos; opci\u00f3n totalmente contraria a lo que hoy prolifera de forma violenta, irrespetuosa con el an\u00e1logo, generando un egoc\u00e9ntrico individualismo endiosado, con fuerte ansiedad nerviosa, que nos deja en permanente amargura. Por eso es bueno, desterrar este tipo de abecedarios negativos, aunque solo sea por fidelidad a uno mismo. Pensemos que el sue\u00f1o de la paz ser\u00e1 posible en la medida que cada cual ponga su semilla arm\u00f3nica entre los suyos m\u00e1s inmediatos y contribuya a expandirse. Al fin y al cabo, las riquezas no te aseguran nada, en cambio  el coraz\u00f3n se siente sazonado por lo arm\u00f3nico, y por ende satisfecho, en la medida en que hagamos el bien so\u00f1ando; o como dir\u00eda el inolvidable poeta espa\u00f1ol, Antonio Machado (1875-1939): \u201csi es bueno vivir, todav\u00eda es mejor so\u00f1ar, y lo mejor de todo, despertar\u201d. Despertemos, de una vez por todas, y pong\u00e1monos en faena, de ser m\u00e1s alma que cuerpo, m\u00e1s donaci\u00f3n que pedestal, m\u00e1s esp\u00edritu que nada. A tomar este vivo movimiento se aprende andando.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":13415,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13414"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13414"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13414\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29775,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13414\/revisions\/29775"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13415"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}